Ampliación
del campus del IESE en Barcelona
Empieza la cuenta atrás
La ampliación del campus de Barcelona
se encuentra en la recta final. En unos meses finalizarán
las obras y se inaugurarán los edificios. Josep Ribas González,
que dirige el equipo de arquitectos que han desarrollado el proyecto,
nos explica cómo serán los nuevos edificios del
IESE y, en especial, el más emblemático de la escuela.
En el solar de Avenida Pearson 54 ya se perfila
la silueta de los nuevos edificios del IESE. Los responsables
del proyecto confirman que el ritmo de construcción es
el adecuado y permitirá concluir la obra en pocos meses.
Josep Ribas González, Josep Ribas Folguera y Berta Rovira
i Mascort son los tres arquitectos que firman el proyecto y que,
semana a semana, examinan el desarrollo de las obras.
Josep Ribas González –arquitecto jefe–
es Antiguo Alumno del IESE (PADE-I-74) y autor del proyecto del
Edificio G de la escuela, inaugurado en 1992. Ahora, para construir
las nuevas instalaciones del IESE, se han extraído 76.000
m3 de tierra de una parcela con un desnivel considerable: «Entre
un lado y otro de Avenida Pearson hay 25 metros de desnivel, una
dificultad que hemos tenido que salvar, porque hemos excavado
incluso en roca».
La historia del proyecto
La historia del proyecto comienza cuando el profesor
Carlos Cavallé, todavía director general del IESE,
propuso al despacho de Josep Ribas González y Josep Ribas
Folguera, Arquitectos Asociados, la posibilidad de diseñar
los edificios de la ampliación del campus del IESE en Barcelona.
«Carlos Cavallé ya tenía algunas ideas muy
concretas de lo que debía ser el campus, y entre los dos
fuimos trabajando el proyecto de la distribución de los
nuevos edificios para dar respuesta a las necesidades que planteaba
el IESE. Una vez definidas las bases del proyecto, se incorporaron
los otros dos arquitectos. Se trataba de construir un edificio
central, en el que se ubicarían las aulas, y los edificios
secundarios, con salas de trabajo y despachos. Éste era
el planteamiento inicial. En el edificio principal, además,
debía incluirse un auditorio, un comedor y otros equipamientos.
Será –siempre dependiendo del resultado arquitectónico,
que yo espero que sea muy bueno– un edificio muy funcional
y al mismo tiempo un conjunto emblemático.»
Según explica el arquitecto, los nuevos edificios
del IESE aprovechan al máximo la superficie disponible,
superando para ello inconvenientes como el desnivel o la forma
del terreno, condicionado, entre otras razones, por la presencia
de un edificio catalogado y, por tanto, "intocable",
que alberga en la actualidad las divisiones de Alumni, Operaciones
y Administración del IESE.
Josep Ribas y su equipo reconocen que la ampliación
del campus del IESE ha sido un proyecto "importante",
y están convencidos de que el resultado será óptimo.
En las imágenes virtuales que el despacho ha ido facilitando
al IESE se observa este resultado, así como el aspecto
que ofrecerá el conjunto de los cuatro edificios y la zona
ajardinada, que "competirá" con el edificio A,
durante muchos años la imagen del IESE.
La terraza del edificio principal cuenta con una
gran superficie y la zona ajardinada de alrededor acentuará
su singularidad. Además, según cuentan las personas
que han podido acceder, desde las plantas superiores se podrá
disfrutar de una vista privilegiada de Barcelona.
Todos los Antiguos Alumnos del IESE pueden ir conociendo
la evolución final de los nuevos edificios a través
de la web www.iese.edu.
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