El 22 de junio, la última promoción
de alumnos del Executive MBA acudían un día
más a la sede del IESE en Madrid para, tras dos años
de esfuerzos, recoger el diploma que les convertía
en graduados del IESE.
Julio
Linares, director general de Coordinación, Desarrollo
del Negocio y Sinergias del Grupo Telefónica, pronunció
la lección magistral y alentó a los ya Alumni
a «esforzarse en conseguir un equilibrio entre la
vida personal y la profesional; –añadió–
ninguna batalla, ganada o perdida, habrá tenido tanto
impacto en nuestras vidas como una trayectoria constante
de esfuerzo, perseverancia y honestidad».
Por
su parte, el profesor José Ramón Pin, director
del programa Executive MBA, dirigió unas palabras
a los graduandos. Un año más, su gato P.Pin
fue la inspiración del profesor, que optó
por hablar a sus alumnos de la buena vida. Para ello se
hizo eco de la sabiduría de algunos filósofos,
como Ayllón, que la define como: «El arte de
hacer lo que hay que hacer y evitar lo que hay que evitar».
«Durante
los dos años del EMBA, no hubiéramos cumplido
nuestra misión si no os hubiéramos ayudado
a avanzar en la construcción de vuestra buena vida.
De nada servirían los conocimientos técnicos
que habéis adquirido si no ayudan a este objetivo
y, por tanto, a desarrollar el arte de la amistad.»
Y concluyó: «Sólo lo que cuesta vale
la pena. Sin esfuerzo, sin disciplina, sin autocontrol,
sin virtud no hay buena vida.»
El
profesor Pin quiso acabar con un guiño a todos los
presentes: «Nunca os olvidéis los unos de los
otros. De los buenos es conseguir la felicidad y, sobre
todo, ayudar a sus amigos para que la consigan».
Luis Baón, presidente de la promoción, fue
el encargado de clausurar la ronda de discursos, y quiso
hacerlo de manera original: «El diccionario es el
único lugar en donde éxito aparece antes que
sacrificio y que trabajo».
Baón
dio tres consejos a sus compañeros, a partir de lo
aprendido en el IESE: «Consejo número uno:
si quieres ganar dinero, busca estabilidad laboral, y si
quieres trabajar muy poco, tu sitio es el departamento de
contabilidad de una funeraria. Consejo número dos:
para tener futuro en la empresa tienes que saber de zoología;
si llegas a entender algún día por qué
las empresas son como vacas, si comprendes por qué
corriendo por delante de un oso sobrevives, y si entiendes
por qué el director del EMBA pide consejo a su gato
P.Pin para todo lo que hace, habrás encontrado la
clave del éxito empresarial. Consejo número
tres: si quieres forrarte de verdad, la hija de Pablo Fernández,
por dos caramelitos y una piruleta, tiene información
privilegiada sobre qué valores suben más en
la bolsa».
Finalmente,
Luis Baón compartió con sus compañeros
el secreto del gran empresario, heredado directamente de
su familia: «La primera regla del gran empresario
es que el futuro está lleno de grandes oportunidades.
También de grandes trampas. El gran empresario es
aquel que evita las trampas, coge las oportunidades y está
de vuelta a casa a las seis de la tarde.
»La segunda regla es que si la dichosa oportunidad
no llama a tu puerta, prueba a construir una puerta.
»Y
la tercera es que si en tu primer intento no consigues algo,
inténtalo de nuevo tal y como te lo dijo tu madre.
¡Las madres, a la larga, siempre tienen razón!»
Por
su parte, Jordi Canals, director general del IESE, se refirió
a la sabiduría que «nos conduce hacia la humildad,
una cualidad que nos ayuda a afrontar el éxito y
el fracaso con una actitud básica de aprender siempre
de todo y de todos».
El
acto de graduación fue presidido por Manuel Casado,
vicerrector de la Universidad de Navarra, que se dirigió
a los graduandos con estas palabras: «Por favor, aprended
a descansar, porque quien no sabe descansar no sabe trabajar.
Vosotros tenéis el reto de mostrar que es posible
ser buen empresario o directivo, y disponer de tiempo diario
y semanal para dedicarse a otras cosas, como jugar con los
hijos, leer un libro o ver una película».