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Cada año, aproximadamente un tercio de los estudiantes
del MBA del IESE decide aprovechar la oportunidad de cursar
el semestre de otoño del segundo curso en una de las
dos docenas de prestigiosas escuelas de negocios con las
que el IESE tiene vínculos formales en los cinco continentes.
No siempre ha sido así. Pat Robinson, Director Asociado
encargado del Programa de Intercambio Internacional, ha invertido
24 años en lograr que el programa funcione. Lo que
empezó como dos acuerdos experimentales –con
Kellogg y Wharton– y cuatro participantes por año
en 1983, se ha convertido en una parte integral del MBA actual.
Ampliando horizontes
Robinson explica que
un semestre en otra escuela de prestigio proporciona a
nuestros alumnos “valor añadido” en
el marco de su MBA del IESE. «Consiguen una experiencia
de primera mano de otra cultura profesional y académica,
y tienen la ocasión de ampliar sus oportunidades de
entablar conexiones personales y profesionales.»
El otoño pasado, 61 alumnos del IESE decidieron pasar
un semestre en el extranjero, con destinaciones tan variadas
como China, Estados Unidos e India. No se trata de un intercambio
unidireccional, cada año el IESE da la bienvenida
a alumnos de otras escuelas de dirección de prestigio
que vienen a Barcelona a enriquecer aún más
su formación. Este semestre tenemos a 22 estudiantes
de intercambio en el campus, y el pasado otoño nos
visitaron otros 47 estudiantes extranjeros.
En este número de la Revista de Antiguos Alumnos
del IESE analizamos las experiencias interculturales de dos
americanos, uno procedente del MIT Sloan y otro que viajó a
la CEIBS.
Daya Fields: del MIT al IESE
Para Daya Fields, alumna
de segundo año del MBA del
MIT Sloan School of Management de Boston, que cursa este
semestre en el IESE, está enriqueciendo su perfil
y adquiriendo el carisma internacional que necesita para
alcanzar sus objetivos profesionales a largo plazo.
«Toda mi vida he vivido en Nueva Inglaterra, explica.
Hasta que fui a Sloan nunca antes había tenido la
oportunidad de salir del país. En realidad, uno de
los motivos por los que escogí Sloan es que tenía
una relación con el IESE. Pensé que era la
oportunidad perfecta para tener la experiencia de vivir en
el extranjero y relacionarse con profesionales internacionales
y proyectos de consultoría europeos.»
MIT Sloan ofrece a sus
alumnos dos opciones de intercambio con el extranjero:
la London Business School y el IESE. Sólo
ocho estudiantes pueden beneficiarse anualmente de esta experiencia.
Lógicamente, hay mucha competencia. «Tuve que
demostrar que poder estudiar en el IESE estaba relacionado
directamente con mis objetivos profesionales. Pude demostrar
que necesitaba venir a esta escuela para complementar mi
educación y mi red de contactos. Sloan no tiene contactos
en este sector como los que hay aquí.»
Aparte del IESE, Fields
considera otra bendición
poder vivir en Barcelona. «Por regla general, la mayoría
de americanos no viajan mucho fuera de Estados Unidos. Para
mí, venir a Barcelona era una gran cosa. La arquitectura
es preciosa y la historia se percibe en todas partes. He
visto que si te esfuerzas por hablar el idioma, la gente
te ayuda y te lo agradece.»
Fields también cree que la amabilidad del personal
del IESE la ha ayudado a adaptarse bien al nuevo contexto. «Me
puse en contacto con un estudiante de intercambio del MBA
del IESE en Sloan en otoño y entablamos amistad antes
de mi llegada a Barcelona. Dos días después
de llegar me ofreció una cena de bienvenida y me presentó a
un montón de personas. Me ayuda a mejorar mi español
y quedamos para cenar cada semana. Me ayudó a adaptarme
y me explicó qué podía esperar. Me ha
presentado a muchas personas de aquí.»
«Me siento muy afortunada, explica Fields. Si tengo éxito
es porque hay personas que se han interesado en mí y
me han ayudado a salir adelante. Mis mentores me han ofrecido
muchas oportunidades.»
Gabriel Robinson: del IESE al CEIBS
Gabriel Robinson, de
Texas –que no está relacionado
de ningún modo con Pat Robinson del IESE–, decidió venir
al MBA del IESE por su enfoque internacional. Además,
está muy interesado en América Latina y quería
mejorar su español para poder utilizarlo algún
día en el ámbito profesional.
Robinson considera «que el mercado americano puede
ser bastante cerrado, por ello, si tienes aspiraciones internacionales,
no lo tienes fácil, por lo que la mentalidad de alguien
que ha estudiado fuera implica que ya ha pasado por el proceso
de toma de decisiones y que está preparado para una
carrera profesional que no se desarrolle exclusivamente en
Estados Unidos.»
Robinson viajó a China con otros tres estudiantes
del IESE. Lo mejor «fue la oportunidad de entrar en
medio del dinámico entorno económico de China.
Llegas un día y al día siguiente estás
trabajando con un grupo de estudiantes chinos, codo a codo;
puede que no lleve a nada en el ámbito profesional,
pero seguro que sería un poco más difícil
entrar sin haber tenido este tipo de experiencia».
El programa del curso
es muy diferente del del IESE: menos trabajos de casos,
más conferencias, pero de todos
modos pionero y muy interesante. Shanghai es «una verdadera
revelación, especialmente el nivel de desarrollo.
Cuando lees acerca de los países en desarrollo te
imaginas a personas que trabajan en campos de arroz, pero
después ves zonas de Shanghai que parecen Manhattan.
Esta misma contradicción la encuentro cada vez que
viajo un poco por el país. Encierra muchas más
cosas interesantes de las que puedas imaginar».
Robinson añade que «para alguien como yo que
no ha tenido demasiado experiencia en el ámbito internacional,
ha valido la pena viajar a China. De este modo España
no ha sido mi única experiencia intercultural. He
tenido buenas oportunidades de desarrollar mis contactos
más allá de Estados Unidos, no sólo
con chinos, sino también con otras personas que estaban
en Shanghai procedentes de otras escuelas de negocios europeas».
«Si tienes ganas de salir de Barcelona, una cosa que
considero difícil», explica con una sonrisa, «yo
particularmente te recomendaría viajar a China. Ha
sido una buena oportunidad de ver qué sucede realmente
sobre el tema».
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