Resumen del articulo
Imagine todas las mentes brillantes que trabajan en las universidades tratando de avanzar en sus especialidades y concibiendo ideas novedosas. Ahora piense en los destacados empresarios, ávidos de ideas innovadoras y expertos en aplicar la teoría, en traducir la creatividad en soluciones para sus clientes.
Se suele decir que "del dicho al hecho hay un trecho". Pues bien, la pasión de Bill Layton (MBA '95) reside en llenar ese vacío. Su trabajo como director del Departamento de Relaciones con Corporaciones y Fundaciones de la Princeton University consiste en fomentar la colaboración entre la universidad y la empresa, una relación beneficiosa para ambas partes. Se trata de una tendencia en auge en Estados Unidos, que busca poder alinear las ideas vanguardistas y los objetivos corporativos sin minar la integridad de la investigación académica.
La capacidad creativa de Layton viene de lejos. En 1990 ganó el premio de la Drew University a la mejor tesis del máster de relaciones internacionales por su análisis del fiasco de Bahía de Cochinos y la gestión del gobierno de Kennedy.