La Princesa de Asturias inauguró el Congreso Internacional Building Sustainable Societies
La “ecología humana”, clave
en la sostenibilidad
«En el triángulo empresa, familia y sociedad está la puerta hacia una nueva mano de obra más
competente y una empresa familiarmente responsable.» Con estas palabras, la profesora Nuria
Chinchilla, directora del Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE, introducía el tema
fundamental del Congreso Internacional “Building Sustainable Societies”, celebrado el 12 de junio
en el campus del IESE en Madrid.
La profesora Nuria Chinchilla destacó en
su intervención la urgente necesidad de
nuevas medidas de conciliación en un
contexto empresarial más flexible, en el
que el factor humano sea la clave del éxito en la empresa.
El congreso fue inaugurado por Su Alteza
Real Doña Letizia Ortíz, que estuvo acompañada
por la ministra de Igualdad, Bibiana
Aído, y contó con la participación de
un gran número de expertos, que hablaron
sobre la nueva “ecología humana” en
las empresas y el papel que la mujer debe
desarrollar en ellas.
Mujer y liderazgo
Como bien indicó Claudia Funke, directora
de McKinsey, «es necesario dar un
toque de atención a las líderes femeninas
europeas, porque en ellas está la clave del
cambio en la empresa». Y es que las últimas
investigaciones realizadas muestran
que aquellas empresas europeas con más
mujeres en puestos directivos funcionan
mejor y obtienen mejores resultados.
Funke se refirió también a la relación que
existe entre trabajar a tiempo parcial y la
imposibilidad de llegar a un puesto directivo.
«Hay que crear incentivos y aportar
soluciones respecto a la cobertura en el
cuidado de los niños para que las mujeres
que lo deseen trabajen más horas», declaraba
la experta.
Por su parte, Krista Walochik, CEO de
Norman Broadbent para España, destacó
que las mujeres no sólo tienen en
cuenta el dinero a la hora de escoger un
puesto en la empresa, sino los valores y la
cultura empresarial. «Las mujeres se fijan
en el resto de su vida y buscan aquellas
empresas que les permitan mantener el
equilibrio entre lo personal y profesional
en un ambiente de autonomía y confianza », señalaba Walochik. Tendencia que
también comienza a notarse en los hombres,
asegura la cazatalentos.
La experta propuso que además de trabajar
desde la cabeza, debemos comenzar
a trabajar desde la pasión y la emoción.
«Debemos crear líderes que representen
los valores de la empresa y, para ello,
las personas deben creer firmemente en
esos valores. Necesitamos una empresa
que se comprometa con las personas y
les haga sentir que sus proyectos, y los
de sus trabajadores, son los mismos. Hay
que buscar la autenticidad, compartir y
gestionar creando una gran networking
de intercambio entre personas, hombres y
mujeres», indicaba Krista Walochik.
La primera parte del congreso terminó
con la intervención de Lara Cathcart,
miembro del Foro Internacional de la
Mujer Árabe, quien introdujo los problemas
y el nuevo papel de la mujer árabe en
la resolución de conflictos y en el mundo
empresarial. «No existe ningún desarrollo
político, social o cultural sin que la mujer
cumpla su papel fundamental, y para ello
el impulso del sector privado es prioritario,
ya que fomenta los cambios necesarios
para que así sea», indicaba Cathcart. La
defensora del papel de la mujer en el
mundo árabe apuntaba como mayores
dificultades a las que se enfrentan: los
conflictos políticos y la violencia de género,
y como mayores retos futuros, la sostenibilidad
de su religión y la creación de
unas economías competentes.
Familia, trabajo y conciliación
Ya en la segunda parte, el congreso abordó
la importancia de la familia en la sociedad
y el entorno económico, así como la
importancia de la nueva “ecología humana”
en las empresas. «Reforzar las familias es la mejor manera
de progresar social y económicamente»,
afirmaba Patrick F. Fagan, socio director
del Consejo de Investigación de Familia,
quien explicó el importante papel que
tiene la unidad familiar en la formación
del individuo y el desarrollo de los valores
esenciales. «La familia tiene la misión de
formar a la siguiente generación, que será
esencial en el desarrollo de las empresas », indicó Fagan, que también destacó
la necesidad de tiempo para relacionarse
y de esfuerzo por parte de las instituciones
para proteger el espacio dedicado a la
escuela y la familia.
En la misma línea se manifestaba Patricia
Morgan, autora del libro “The War between
the State and the Family”, quien
destacó el enorme problema que supone
hoy en día la fragmentación familiar,
creando individuos excesivamente autosuficientes
carentes de algunos de los valores
esenciales y necesarios para la cooperación
en el trabajo y en la sociedad.
Todos los expertos coincidieron en que
el mayor problema de esta fragmentación
es el ritmo de trabajo y vida que se
nos impone actualmente. Stephen Bevan,
director de The Work Foundation, señalaba
la necesidad de nuevas medidas que
flexibilicen el mercado laboral y aseguren
la conciliación, el equilibrio entre trabajo
y vida. «Una empresa que asegura el
equilibrio trabajo-vida a sus trabajadores
conseguirá más compromiso por parte de éstos y mejores resultados», añadía.
Pero, ¿cómo conseguirlo? «Gracias a la
innovación. El teletrabajo, o desempeñar las tareas intelectuales fuera de la oficina,
son prácticas que deben imponerse.
Hoy en día prima el talento, y debemos
retenerlo tratando de respetar y cubrir las
necesidades personales de nuestros trabajadores », respondía Amparo Moraleda,
presidenta de IBM España, Portugal, Grecia,
Israel y Turquía. De la misma opinión
era Brett Walsh, EMEA director de Capital
Humano de Deloitte, quien comentaba
que el mayor problema de esta “personalización”
de la carrera del individuo es
la reducción de la productividad para la
empresa. «Para que estas medidas funcionen
necesitamos tiempo», concluía.
En la última parte del evento, el profesor
Steven Poelmans, director académico
del Centro Trabajo y Familia del IESE,
presentó la última investigación llevada
a cabo por el centro en torno a estas
cuestiones. El profesor Poelmans aseguró:
«Hay que entender los distintos tipos
de familia y personalizar las políticas de
recursos humanos. No podemos aplicar
el mismo paquete a todos. La diversidad
genera ventajas competitivas para la
empresa, y ésta así debe entenderlo, cambiando
su cultura, dando confianza a sus
trabajadores y protegiendo la familia». Y
añadió: «Ayudando a desarrollar las capacidades
de los individuos en el ámbito
familiar, ayudas a tu empresa, ya que los
trabajadores aplicarán esas capacidades
también en el ámbito profesional».
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