Dibujando mi carta de navegación

Imagina que navegas en canoa río abajo y decides cambiar de dirección. ¿Darías media vuelta? Seguramente no: navegar a contracorriente no tiene ningún sentido. La mejor opción sería, sin duda, pararse al margen, salir y buscar otro río.

En tu trayectoria profesional, como en el río, lo importante es conocer el destino. En el camino, encontraremos baches, mal tiempo y bifurcaciones que nos obligarán a tomar decisiones precipitadas, pero no hay que olvidar que llegar a buen puerto depende del capitán. En este reportaje, profesores del IESE repasan las coordenadas que una buena carta de navegación debe valorar, sobre todo en un entorno tan incierto como el actual.

Activos personales, pasión y limitaciones. Éstas son las tres coordenadas que determinan una trayectoria profesional. Los activos (qué puedes aportar), la pasión (lo que te interesa y te gusta) y las limitaciones (aquellos aspectos en los que no se quieren hacer concesiones, como, por ejemplo, el país de residencia. Conocer –y reconocer– estas limitaciones evita frustraciones).

En función de estas tres fuerzas, la persona puede decidir en qué sector le gustaría trabajar y tomar otras decisiones relacionadas (retribución, tipo de empresa, etc.). A partir de ahí, sólo necesitará encontrar el río que le lleve hasta su meta, sin olvidar que equivocarse de "río" es habitual y que es posible abandonar el cauce en busca de otras aguas que convengan más. Así lo explica el profesor Mike Rosenberg.

La embarcación

Lo primero que hay que plantearse es quién soy y para qué sirvo, apunta la profesora Nuria Chinchilla. La trayectoria debería pivotar sobre los puntos fuertes y débiles de la persona, y para eso es necesario conocerse bien, explica. Aunque ésta es una tarea para toda la vida, con el primer esbozo podemos seguir investigando en un segundo nivel: ¿para qué? "El ‘para qué’ es esa misión personal, única e irrepetible que tenemos cada uno de nosotros -señala la profesora Chinchilla-, es nuestra razón de ser".

En cualquier caso, todos los profesores entrevistados, coinciden en que en esta primera fase es indispensable dejarse ayudar por los demás. El conocimiento propio es, sin duda, un ejercicio interno que se enriquece si se acepta el punto de vista externo, el feedback de los demás, pidiendo consejo y escuchando.

Esto es importante, explica el profesor Luis Manuel Calleja, porque conviene "dejar de ser adolescente cuanto antes". Añade que a uno debería gustarle aquello para lo que está dotado. Tampoco es bueno doblegarse al consejo ajeno. No hay que dejar de ser uno mismo, porque la trayectoria ha de ser "original y genuina", advierte el profesor Santiago Álvarez de Mon, y aclara que "no tiene que ser una fotocopia de la carrera de tu padre".

Conviene tener clara una meta amplia al horizonte de tiempo más lejano que se sea capaz de ver -aclara el profesor Calleja- y unos criterios holgados para poder ver "cuándo una oportunidad es oportuna". Eso sí, "dejándose sorprender por el camino", -recomienda por su parte el profesor Álvarez de Mon- "con los ojos abiertos para poder ver las oportunidades. Es importante trazarse un mapa, pero sin obsesionarse por seguirlo a rajatabla, ya que eso impedirá que se disfrute del camino".

"La vida está llena de sorpresas que no siempre son predecibles", comenta el profesor Yih-teen Lee, que ejerce de mentor con los alumnos del Global EMBA. Él recomienda considerar el desarrollo profesional de forma circular, en lugar de linealmente, y adoptar una postura flexible que permita encajar las desviaciones (voluntarias o involuntarias). Como en una travesía marítima, hay que tener clara la dirección pero, a la vez, ser capaz de reajustar el trayecto para adaptarse a las necesidades del momento, especialmente si el momento es algo convulso, como el actual.

Borrasca

En entornos de "aguas" agitadas, resulta de vital importancia la resiliencia, la capacidad de recuperarse tras un golpe. Es una de las competencias que más valoran los directivos, según diversos estudios que han llevado a cabo Helen Wilkinson, investigadora del departamento de Dirección de Personas en las Organizaciones, y el profesor Pablo Cardona, cuyas conclusiones se recogen en el libro Creciendo como líder (EUNSA, 2009). Desde el punto de vista de las trayectorias profesionales, hacía bastantes años que no vivíamos una situación como ésta, relata el profesor Guido Stein. Se están perdiendo trabajos en toda la escala de valores, en todos los sectores y a todos los niveles.

Es un momento "óptimo" para madurar la trayectoria profesional, apunta el profesor Stein. Siempre, eso sí, desde el realismo. "Conviene ser realistas, templados, resolutivos, y dar a las cosas la importancia que tienen. Es momento de valorar y distinguir lo que es realmente importante". Añade que venimos de una época en la que se ha hablado demasiado de expectativas, apunta que "ahora toca más hacer que pensar" y recomienda a los directivos que se planteen cómo pueden hacer mejor su trabajo: qué deberían dejar de hacer, qué deberían empezar a hacer, qué deberían intensificar y qué reducir. Éstas son las necesidades del ahora", asegura.

Por su parte, el profesor Steven Poelmans comenta que el contexto actual es una oportunidad para redefinirse y encontrar aquello que realmente apasiona. "Aunque hay que ser realistas, el panorama actual es complicado", reconoce, y recomienda ser paciente y explotar al máximo la creatividad. Apela también a la solidaridad entre los miembros de la Agrupación de Antiguos Alumnos y les anima a compartir la información sobre las oportunidades de trabajo que conozcan.

Cambio de rumbo

En esta coyuntura, es posible que se imponga un cambio laboral por causas externas, pero, ¿qué ocurre si es el propio directivo el que se plantea variar el rumbo de su trayectoria? En primer lugar, hay que distinguir entre cambio en la trayectoria profesional y cambio de trabajo, que puede desempeñar la misma función en una empresa distinta o asumir otro cargo dentro de la misma organización, aclara Alejandro Herrera, director de Career Services del IESE.

El deseo de modificar la trayectoria suele estar provocado por un desalineamiento entre pasión y activos. "Todos, en algún momento, queremos dar un giro a nuestra trayectoria, y eso resulta costoso y difícil", señala Herrera. El esfuerzo requerido será mayor cuanto más lejos se encuentre la pasión de los activos. Asegura que muchos de los participantes del MBA full time viven este momento de su vida cuando se deciden a hacer el máster.

Ante una oportunidad de cambio, el directivo debe valorar la idoneidad de la oferta, intentar conocer la cultura de la empresa, ver si encaja con sus activos y con sus principios, y también analizar si le permite crecer, tanto a nivel profesional como personal, recomienda Santiago Álvarez de Mon. También es importante ver si conviene, si es oportuna, si arrebata, si ilusiona, añade el profesor Calleja, "si encaja con mi proyecto y si imagino un proyecto común entre la empresa y yo". Y además, "hay que probar y probarse más que cavilar y dar vueltas a la trayectoria personal", concluye.

Por otra parte, a la hora de analizar si tienes competencias para desarrollar con éxito el nuevo trabajo, "hay que ser prudente y a la vez audaz", aconseja José Ramón Pin, profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones. No hay que esperar a reunir todas las capacidades antes de empezar a desempeñar el nuevo cargo, porque el aprendizaje también es un componente importante del nuevo reto. "No hay que precipitarse, pero tampoco tener un miedo paralizante al cambio", apunta José Ramón Pin. "Para encontrar este equilibrio, resulta muy útil la ayuda de un mentor y el coaching", añade.

Actualmente, un salto profesional conlleva el riesgo habitual que supone cualquier cambio, más otro añadido: el derivado de la coyuntura actual. Se podría pensar que en este contexto es mejor optar por el inmovilismo, pero lo cierto es que no hay una respuesta correcta a esta cuestión, porque a veces quedarse en el trabajo que se tiene puede ser más arriesgado que decidirse a dar el paso, explica el profesor Guido Stein, por ello afirma que "dependerá de cada caso". En todo recomienda tener muy clara cuál es la situación actual y ser muy realistas a la hora de plantearse las diferentes opciones.

La crisis puede ser externa pero también tener su origen en el interior de uno mismo. "Las personas siempre tienen probabilidad de sufrir una crisis", explica el profesor José Ramón Pin, entendida ésta como la aparición de problemas a los que no estamos acostumbrados a enfrentarnos. "No siempre pueden resolverse, pero hay que aprender a manejarlos", aclara. Vistas así, las crisis ofrecen una oportunidad de aprendizaje y mejora.

No siempre es posible anticiparlas, pero es recomendable prepararse para cuando estallen. Prevenir siempre es una buena opción. "La prevención mental te ayuda a aceptar y asumir estas rupturas cuando se producen", explica el profesor Pin. Además, es recomendable ir adquiriendo las competencias necesarias para estar preparado cuando llegue el momento, tanto a nivel técnico (aprender idiomas, si quieres una trayectoria internacional, por ejemplo) como personal (saber manejar el estrés). En este sentido, la formación es clave. Los programas de perfeccionamiento que el IESE organiza regularmente ofrecen herramientas útiles para saber cómo actuar en estas situaciones. Y, por supuesto, cuando la crisis estalla es muy importante contar con el apoyo psicológico, emocional y físico de las personas a las que quieres, sostiene el profesor Pin.

El networking

Las relaciones personales son un elemento clave a lo largo de toda la trayectoria profesional. Como apunta el profesor Álvarez de Mon, los seres humanos somos sociales y queremos relacionarnos con los demás. Además, en el ámbito profesional, los contactos personales son "decisivos", según el profesor Calleja. En este sentido, las redes sociales resultan "críticas" para impulsar la trayectoria directiva, asegura Marta Elvira, profesora de Dirección de Personas. "La capacidad de desarrollar y alimentar tu red social es esencial para llegar a ser un líder", añade Fabrizio Ferraro, profesor de Dirección Estratégica.

Un buen ejemplo de red social es la Agrupación de Antiguos Alumnos del IESE, que reúne a más de 32.000 Alumni procedentes de más de 100 países. La nueva página web de la Agrupación facilita que mantengan el contacto y fomenta el intercambio de impresiones y opiniones. El IESE, consciente de la importancia que tienen las relaciones humanas en el desarrollo profesional, ofrece a los participantes del EMBA un curso centrado en cómo intensificar y fortalecer las relaciones personales y profesionales.

Las redes sociales en Internet facilitan esta labor, porque permiten explorar el sector y nuevos campos, apunta Alejandro Herrera, que advierte que lo relevante es saber qué quieres y gestionar tu reputación personal. "Si hay herramientas tecnológicas que lo facilitan, estupendo, pero cuidado con pensar que son la panacea y con entrar en ellas de forma irracional, no olvidemos que existe una huella digital", alerta. En este sentido, el profesor Calleja añade: "no me fío de las 'redes sociales' -tienen más riesgos irreparables que ventajas-, me fío del 'networking' en el sentido que expone el profesor Ferraro".

Los contactos personales y profesionales son de gran ayuda, porque permiten compartir información sobre ofertas de trabajo, ofrecer referencias sobre un candidato a los futuros empleados, abrir puertas a nuevas oportunidades de negocio, ser fuente de consejo y asesoramiento para el desarrollo profesional y conseguir el apoyo emocional necesario para una navegación exitosa, tanto en los periodos profesionales tempestuosos como en los de bonanza, explica Marta Elvira.

Importa más la calidad de las conexiones que la cantidad, apunta Steven Poelmans, profesor de Dirección de Personas. "Se necesitan relaciones verdaderas y eso no lo vas a encontrar en Facebook", asegura Mike Rosenberg. No hay que olvidar que las relaciones sociales se basan en la reciprocidad, la proximidad, tener cosas en común, dedicarles tiempo y tener una actitud sociable, como comenta el profesor Fabrizio Ferraro (ver recuadro sobre "Cómo desarrollar una estrategia de networking" para más información). Pese al amplio abanico de posibilidades que brindan las redes sociales virtuales, no hay que olvidar que "lo más importante es hacer bien el trabajo", recuerda el profesor Álvarez de Mon.

Formación y mejora continua

El profesor José María Rodríguez Porras sostiene que un directivo ha de hacer que sus colaboradores sean mejores cada día. Rodríguez Porras fue el primer profesor de Factor Humano y está convencido de que aprendemos con el ejemplo. Durante años ha trabajado con equipos de directivos y dice que los que ha visto que funcionan mejor siempre están liderados por un directivo "abierto, muy inteligente y capaz de facilitar el trabajo", que sabe definir bien los puestos de trabajo y es capaz de respetar, delegar y dar autonomía a los trabajadores. Propone la búsqueda de la mejora continua como la mejor fórmula para lograr la excelencia en el trabajo. Para lograrla, el profesor explica que puede resultar muy útil el procedimiento de las "5 s" que Nissan Motor Ibérica aplica para la mejora continua de sus equipos.

Las cinco eses son las iniciales de cinco palabras japonesas: seiri, que significa "eliminar lo innecesario"; setion, que quiere decir "establecer orden" o más explícitamente "cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa"; seiso o "esmerarse en la limpieza"; seiketsu, cuya traducción sería "cuidar el uniforme y la seguridad personal", y shitsuke, que significa "ser disciplinado y respetar las reglas". Puede parecer un proceso aparentemente simple, pero el profesor avisa de que no es nada fácil de implantar, puesto que requiere cambios radicales en nuestros hábitos de trabajo. Sin embargo, afirma que vale la pena intentarlo. "Hacer las cosas mejor no sólo contribuye a que nos sintamos mejor, sino también a que seamos mejores", señala. Para impulsar esta mejora continua entre los trabajadores, el directivo debe dar ejemplo a través su estilo de dirección y también fomentar la formación.

El desarrollo directivo es "una suma de pequeñas cosas", explica Alejandro Herrera, y eso es algo que "el IESE ha tenido claro desde sus orígenes". Asegura que en el desarrollo de competencias directivas, el IESE es un "buen compañero" para las empresas, porque cuenta con una amplia oferta de programas y también ofrece formación a medida que se ajusta perfectamente a las necesidades de la empresa.

La formación es, además, uno de los principales pilares de atracción de talento. "No hay mejor manera de atraer talento que trabajando porque en tu empresa se den las mejores condiciones de aprendizaje y desarrollo profesional", explica Helen Wilkinson, que desmiente la creencia generalizada de que la única opción de crecimiento profesional pasa por un ascenso jerárquico y un aumento de sueldo. "¡Cuánto influye saberse enfrascado en un proyecto retador, estimulante, útil para la sociedad! ¡Cuánto puede influir saber que tienes autonomía para sacar adelante tu trabajo, que tienes un espacio para el error y el aprendizaje, que la cultura de la empresa fomenta el espíritu de equipo!". Propone a las firmas que se planteen qué maneras de aprender y crecer pueden ofrecer, aquellas que encajen con su identidad y cultura, y que las potencien. Eso sí, sin mentir ni caer en la "palabrería, que queda en humo".

Wilkinson también aboga por una actitud de mejora continua para crecer como profesionales y salir reforzados de este periodo de recesión económica. Es importante desarrollar las competencias y lo verdaderamente esencial para conseguirlo es cultivar la capacidad de aprendizaje y de cambio personal, asegura. Para ello es necesario que empresa y directivos adopten una mentalidad de desarrollo permanente, y que persigan la excelencia en las competencias clave para la empresa. No se trata de desarrollar las competencias sin ningún tipo de criterio, sino que la propia persona debe trabajarlas con su empresa, que ha de definir cuáles son las competencias que sus equipos deberían desarrollar a medio y largo plazo. Es lo que se conoce como "mapa de competencias", una herramienta estratégica que sirve de guía para el futuro de la compañía, y que fue recogido por primera vez por los profesores Pablo Cardona y Pilar García-Lombardía en el libro Cómo desarrollar competencias de liderazgo (EUNSA 2005).

Por otra parte, uno de los factores que más ayuda en el desarrollo de la trayectoria profesional es la lealtad, apunta el profesor Pin. Ser leal a la empresa significa ser sincero, discreto, respetar las normas, y "no hay que confundirlo con sumisión ni esclavitud", aclara, y tampoco implica cerrarse a oportunidades del exterior. Esta lealtad debería ser recíproca entre empresa y trabajador, es decir, también la empresa debería ser leal con sus trabajadores y darles oportunidades de desarrollo profesional. Así, si llega un momento en que no puede ofrecer más a un buen trabajador, "debería ofrecerle otras alternativas y facilitar su salida de la empresa", recomienda el profesor. Quizá el trabajador tenga unas competencias que ya no son útiles en esa etapa de la empresa, o puede que las competencias necesarias guarden relación con la resistencia física o dependan de una determinada edad, por ejemplo. En este sentido, explica que, hasta ahora, la salida de los trabajadores se ha gestionado de forma reactiva y debería empezar a plantearse proactivamente desde los departamentos de recursos humanos. Ninguna compañía debería descuidar las relaciones con sus ex empleados, a los que tendría que tratar como antiguos alumnos y no como despedidos, recomienda. Los empleados que se van son clientes potenciales y también un anclaje para un futuro negocio, pues pueden convertirse en los mejores proveedores. Además, el proceso de salida bien gestionado promueve y favorece la lealtad de los trabajadores.

Integrar trayectoria profesional y personal

La vida es una y se va trenzando a partir de la relación de la persona con diversas ámbitos: la familia, la empresa, la sociedad… El tiempo es limitado y hay que integrar todas estas dimensiones en esta vida única, explica Nuria Chinchilla, y en ello radica la dificultad. Por eso, la profesora Chinchilla, directora del International Center for Work and Family (ICWF ), prefiere hablar de integración que de conciliación ("se concilia aquello que es contrario"). Explica, además, que los ámbitos personal y profesional se enriquecen mutuamente y que para lograr este enriquecimiento es necesario saber dirigir la propia vida, porque en otro caso es fácil que el trabajo, que es lo que tiene incentivos más a corto plazo, acabe invadiendo cualquier hueco de la agenda hasta copar todo el tiempo disponible. "Hay que tener mucha disciplina personal para saber liderar esa vida y esa agenda, que en el fondo es el conjunto de compromisos con uno mismo que permite decir ‘no’ a otras cosas", continúa. En este sentido, asegura que el trabajo directivo es muy absorbente y recomienda blindar algunos momentos del día para no descuidar el resto de ámbitos de la vida.

La profesora explica que la conciliación no es un problema de la mujer, sino de la familia, algo en lo que coincide con Steven Poelmans: ambos recomiendan tomar las decisiones como pareja o familia, y no de forma individual. Cuando aparece una oportunidad de cambio laboral, por ejemplo, no hay que plantearlo sólo a nivel personal, sino que hay que pensar en cómo puede afectar a la familia.

En cuanto a si se debe orientar a los hijos en su trayectoria, el profesor Poelmans recomienda analizar cuáles son sus talentos, intentar reconocer aquello que les hace únicos y no querer ver en ellos otra versión de los progenitores. Nuria Chinchilla subraya la idea de orientar a los hijos, que se sitúa en el punto medio entre obligar y abdicar. Explica que la manera de orientarles es darles información de las diferentes opciones existentes, presentándoles profesionales de distintos ámbitos para que puedan tomar decisiones libres en lo que se refiere a su trayectoria profesional. Lo ideal sería, concluye, que todos tuvieran un buen conocimiento de sus competencias y su potencial, a fin de poder elegir libremente dedicarse a lo que realmente les gusta, porque disfrutan y es útil a los demás.

 

Mireia Rius, directora de Alumni, anuncia el lanzamiento de SUCCEED

"APOYAMOS TU TRAYECTORIA"

Quizá sea uno de los proyectos en los que la División de Alumni ha trabajado con más entusiasmo: una plataforma online que, a partir del próximo curso, impulsará la trayectoria de sus Alumni. Hoy todo está preparado para su lanzamiento en septiembre.

Cuando la directora de Alumni, Mireia Rius, comenta este nuevo proyecto, se le ilumina el rostro. "No creo que tengamos proyectos favoritos, en todos ponemos el mismo entusiasmo –asegura– pero, es cierto, que éste es especial, ya que responde a un interés común de muchos Alumni".

El proyecto nace de la iniciativa del Comité de apoyo a la trayectoria profesional, un grupo de Alumni que aportó grandes ideas en los servicios en esta área. "Muchas las hemos recogido y otras esperamos que las podamos añadir en un futuro próximo. Creo que la plataforma recoge una buena parte de su valiosa aportación", señala Mireia.

El otro colaborador del proyecto ha sido el departamento de Dirección de Personas, liderado por el profesor Pablo Cardona, que ha aportado todo su conocimiento y experiencia. "Realmente ha sido un proyecto paradigmático de trabajo en equipo con un departamento académico. Hemos trabajado como socios", añade Mireia.

Quizá sea, entonces, la experiencia que Mireia desarrolló diseñando el futuro con muchos MBAs en el Departamento de Career Services o en el de Admisiones del Programa MBA lo que le aporte ese plus. Pero, los hechos están ahí: después de estrenar una nuevo portal y organizar más de 170 sesiones de continuidad dentro y fuera de las sedes del IESE, la División de Alumni ha encontrado el modo de lanzar un nuevo servicio de apoyo a la trayectoria personal y profesional que espera "suponga un salto en la calidad y cantidad en el apoyo que hasta ahora estábamos prestando desde el IESE a la trayectoria de nuestros Alumni".

"Cuando organizamos el ciclo especial de sesiones sobre Trayectoria Profesional en el Programa de Continuidad –explica Mireia Rius–, nos dimos cuenta de cómo agradecían los Alumni la formación en este ámbito, y queríamos ofrecer una herramienta de formación que nos permitiera llegar a todos, independientemente de su ubicación geográfica".

Por supuesto, esta iniciativa no pretende sustituir la formación presencial, sino complementarla. "Se trata de una plataforma online, pero cuenta con apoyo presencial. Creemos en las herramientas digitales, pero respaldadas por entrevistas coordinadas con un equipo profesional", destaca Mireia. Así, el proyecto contará con puntos de atención presencial en Madrid y Barcelona, por el momento, pero con el firme deseo de ir ampliándolos en función de la demanda de los miembros. Además, para aquellos que estén geográficamente lejos de estos puntos de apoyo, existe la posibilidad de realizar sesiones de asesoramiento por videoconferencia. De esta forma, cualquier miembro de la Agrupación, esté donde esté, podrá beneficiarse de este nuevo servicio a partir del nuevo curso.

"Nos hemos basado en una concepción holística del directivo, que se centra en la persona desde una perspectiva global y completa –subraya Mireia Rius–, que va más allá de los conocimientos técnicos y propone una formación integral de la persona, en línea con los pilares fundacionales del IESE. Además, queremos ofrecer más servicios a los miembros que contribuyen con su cuota a la Agrupación.

"Puede resultar especialmente útil a las personas que están pensando en cambiar el rumbo de su trayectoria profesional (cambio de sector o de empresa, cambio dentro de la propia compañía…), pero también se ha diseñado para aquellos que deseen mejorar en su día a día. Por ejemplo, si una persona desea aprender a gestionar mejor su tiempo, en esta plataforma encontrará el apoyo necesario para desarrollar esta competencia concreta. Es un proyecto dinámico, en continua evolución, que irá creciendo con el tiempo y en función de las necesidades de los Alumni".

Por todo ello, la plataforma ha sido bautizada con un nombre muy sugerente: SUCCEED. "Es el acrónimo de los siete pasos que integran el plan que proponemos para mejorar la trayectoria personal. Desde la Agrupación, tenemos una visión amplia del éxito que engloba todos los aspectos en que podemos entender este concepto, distinto para cada persona", apunta Mireia Rius.

SIETE ETAPAS

SUCCEED propone a los Alumni del IESE reflexionar y planificar su trayectoria profesional y personal, a través de la formación en siete etapas. "No hay que cubrir etapas de forma cronológica, sino que cada persona pueda seguir el orden que desee o focalizarse sólo en aquello que le interese", explica. Así, las siete etapas de SUCCEED serán:

Self-assessment (autoconocimiento): permite realizar un diagnóstico sobre las raíces vitales y profesionales, ya que conocerse es el primer paso para mejorar.

Understanding the market (entiende el mercado): un conocimiento a priori del mercado ayuda a explorar las distintas posibilidades que existen. Para ello es muy útil servirse de la experiencia profesional de las personas de nuestro entorno.

Choosing your options (escoge tus opciones): es importante elaborar el plan de trayectoria profesional con el enfoque correcto. La opción ideal es aquella que permite, al mismo tiempo, trabajar y disfrutar.

Creating your brand (crea tu marca): tan relevante es conocer cuál es tu situación laboral ideal como saber vender tu proyecto de trayectoria. Para todo esto resulta indispensable disponer de las herramientas adecuadas y saber utilizarlas.
Executing your action plan (ejecuta tu plan de acción): establecer metas y marcarlas en un calendario a medio plazo resulta muy útil: cuanto más claro y concreto sea el plan de acción, más efectivo será. También hay que construir y mantener una buena red de contactos.

Evaluating your opportunities (evalúa tus oportunidades): antes de tomar una decisión, es necesario valorar todos los elementos. Conocerlos de antemano ofrece oportunidades para una buena negociación.

Developing your future career plan (desarrolla tu futuro plan de trayectoria): al iniciar una nueva trayectoria profesional, hay que realizar balances a corto y largo plazo para comprobar si se están alcanzando los objetivos profesionales.

Por ello, en cada una de las etapas, SUCCEED dispondrá de contenidos para consultar y descargar, en los que "prima la calidad por encima de la cantidad". "Ofrecemos también la posibilidad de practicar con ejercicios a través de los que podemos ir entrenando los conocimientos adquiridos. Además, Alumni pone a disposición del usuario un servicio de ‘life coaching’, que permitirá realizar consultas a los profesores del IESE y recibir asesoramiento personalizado", añade Mireia.

Todo está a punto para el lanzamiento definitivo después del verano. "Esperamos, como siempre, la buena acogida de todos y también sus sugerencias, por supuesto", concluye Mireia Rius.



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