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EMPRENDEDORES
CREADORES DE FUTURO

Mª JULIA PRATS

La profesora del IESE M.ª Julia Prats ha coordinado la edición de este número especial de la revista sobre iniciativa emprendedora, en el que se han recogido las últimas ideas de los profesores del IESE sobre esta área y los testimonios de Antiguos Alumnos emprendedores e intraemprendedores.



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Decía el economista Joseph Schumpeter que el emprendedor es el creador de futuro. No es de extrañar, entonces, que esta figura adquiera un papel destacado en el contexto económico actual, en el que el futuro se dibuja un tanto incierto. Y cuando hablo de emprendedor no me estoy refiriendo a esa imagen de genio loco y solitario cuyo único objetivo es hacer realidad su proyecto sin importarle nada ni nadie más, estereotipo que tanto daño ha hecho a la iniciativa emprendedora.

Es emprendedor quien crea una empresa, pero también lo es quien busca nuevas maneras de llevar a cabo viejas tareas o aquel que encuentra nuevas líneas de negocio para la empresa en la que trabaja como asalariado. Es decir, también son emprendedoras aquellas personas que son capaces de crear futuro para un negocio, aunque no sea propio, y que lo hacen de una forma innovadora, rompedora, e incluso a veces desafiando a la intuición.

Ferran Adrià y Juli Soler, de El Bulli; Steve Jobs, de Apple; Amancio Ortega, de Inditex; Muhammad Yunus, de Grameen Bank, y Jeff Bezos, de Amazon, son creadores de futuro. Son sólo algunos ejemplos de emprendedores famosos: si quisiéramos enumerar a todas las personas que han emprendido en la última década, la lista sería infinita, aunque no todos los nombres serían tan conocidos como estos. También habría personas como Carlos Oliveira, que con 22 años y desde Braga (Portugal) fundó una empresa de soluciones para móviles que Microsoft compró en 2007, la primera adquisición en este ámbito que se produjo en Europa. O como Eivind Bergsmyr, ingeniero noruego, que se incorporó a una compañía que trabajaba en una tecnología muy avanzada, desarrollando un producto que aísla del ruido pero permite una perfecta comunicación, y se identificó tanto con ella que luchó por sacar el producto adelante, aun cuando todo parecía apuntar al fracaso. Finalmente, el producto se ha convertido en un elemento imprescindible para la infantería de más de una veintena de países, entre ellos la de EE. UU. En esta lista estarían también muchas otras personas desconocidas que han reinventado un futuro para sus empresas, para sus empleados, para sus familias, y que, aunque no aparecen en los periódicos, no por ello tienen menos mérito o un menor impacto económico y social.

Los falsos dilemas

“En este mundo salen adelante quienes se levantan y buscan las circunstancias que quieren y, si no las encuentran, las crean”. Estas palabras del escritor George Bernard Shaw recogen la filosofía emprendedora que defendemos en el IESE. De hecho, la idea de que las buenas oportunidades no existen, sino que se crean, se confirma en todas las historias de iniciativa emprendedora que conocemos. Félix Revuelta, fundador y presidente de Naturhouse, supo construir una oportunidad explotando un cambio en el sector dietético. Ante la liberalización del mercado, Revuelta diseñó un modelo de negocio innovador y una franquicia muy competitiva con la que ha conseguido una rápida expansión y que vive un crecimiento medio anual del 45% desde 1999.

Otra falsa creencia, muy extendida, considera que emprender es sólo para “genios” y “gente con suerte”, cuando la clave de la iniciativa emprendedora reside en la innovación y, sobre todo, en el esfuerzo y la constancia. Todos los casos que conocemos a través de los proyectos de investigación que realizamos en el Departamento de Iniciativa Emprendedora del IESE tienen algo en común: líderes innovadores que son capaces de sacar lo mejor de la gente que tienen a su alrededor.

Por último, otro error común consiste en pensar que emprender un nuevo proyecto es un proceso lineal. Al contrario, todo proceso de lanzamiento y crecimiento tiene altibajos y requiere saber gestionar las crisis, que de hecho pueden aparecer en cualquier momento. Por eso, es importante identificar rápidamente los posibles desajustes, crear redes de seguridad y contar con “paracaídas” que amortigüen el golpe. Aquellos que han salido con éxito de estos trances muestran comportamientos muy similares: están abiertos a los cambios y a reconfigurar con celeridad aquellos elementos que son esenciales para sobrevivir, tienen una fuerte determinación para sacar la empresa adelante, deciden con rapidez… y aciertan porque saben rodearse del equipo adecuado y están dispuestos a explorar nuevas rutas o empezar de nuevo cada vez que sea necesario. 

Hemos repasado en este artículo los falsos mitos que suelen relacionarse con la iniciativa emprendedora y que, lamentablemente, empobrecen un ámbito que en realidad es enriquecedor para toda la sociedad. Es necesario recuperar la ilusión por el esfuerzo y la idea de que quien siembra, recoge. La recompensa no tiene por qué ser sólo económica, también cuenta el crear algo y verlo crecer; o conseguir que reviva aquello que parecía condenado a desaparecer. No hay fórmulas mágicas para emprender con éxito, pero sí encontramos comportamientos comunes en todas las historias de personas que un día decidieron emprender, ya fuera por cuenta propia o ajena. 

En este número de la Revista de Antiguos Alumnos recogemos el testimonio de algunos emprendedores que pasaron por las aulas del IESE y publicamos varios artículos firmados por los miembros de nuestro Departamento de Iniciativa Emprendedora. Con ello queremos desmitificar algo tan real como es la iniciativa emprendedora y dejar claro que emprender es cuestión de trabajo duro y voluntad, y no algo que se lleve en los genes.

Os invitamos, si lo deseáis, a despertar vuestro lado emprendedor.

 


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