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Entrega de las medallas de plata de la Universidad de
Navarra
Veinticinco años "viviendo" el
IESE
El pasado 19 de diciembre, el Vicerrector de la Universidad de Navarra,
Agustín González Encigo, hizo entrega de la Medalla de Plata
de la Universidad a los miembros del IESE que, a lo largo de 1996, habían
completado los veinticinco años de servicio a la Universidad. Este
año, recibieron la medalla: Carmen Gil, Carmen Manzanares, Angela
Martín, Manoli Martínez, Ismael Moreno, Josep Maria Rosanas,
Manuel Velilla y Empar Vendrell

Manoli Martínez, Manuel Velilla, Angela Martín,
Josep Mª Rosanas,
Carmen Manzanares, Ismael Moreno y Empar Vendrell
En representación de los homenajeados, el profesor Manuel Velilla
agradeció a la Universidad de Navarra, y al IESE, las medallas de
plata que acababan de recibir.
&laqno;Veinticinco años, ¡Dios mío, pero si parece
que fue ayer!", empezó diciendo. "El tempus de la conciencia
personal de ritmo tan distinto a ese tiempo universal que, a veces,
tanto aprieta hace que, por una parte, parezca que fue ayer cuando
empezamos, pero que, por otra parte, parezca un largo período. Esto
último suele ocurrir cuando comenzamos a recordar situaciones, anécdotas,
experiencias, alegrías, penas, gozos, decepciones, personas y personas...
todo entrelazado en eso que llamamos vida. ¡Cuánta vida! Porque
el IESE, según nos enseñaron, o de alguna forma aprendimos
muy pronto, sobre todo, se vive", continuó el profesor.
Con entrañables palabras, Velilla fue rescatando de la memoria
retazos de historia que reflejaban la personalidad de cada uno de los homenajeados.
De Ismael Moreno, "el último jardinero", aseguró
que era un hombre sencillo, claro y transparente, como buen aragonés.
De Carmen Manzanares, destacó el hecho de que marcaba todo un
hito en el IESE. "Por primera vez, un padre y una hija han recibido
la medalla de los 25 años. Muchos de esos años, Carmen dijo
se los ha pasado en la Biblioteca del IESE sonriendo y atendiendo al personal".
De Angela Martín, "una zamorana recriada en Asturias",
subrayó lo bien que le enseñó su padre aquello de "la
responsabilidad tiene nombre de mujer". Angela Martín lo ha
demostrado desde el primer día que trabajó en el IESE. "Sé
de su tenacidad para sacar adelante las reuniones o celebraciones de Antiguos",
recordó Velilla.
"Discreta en el hacer, en el decir y en el vivir", con estas
palabras definió a Carmen Gil, la única persona del IESE por
la que, de una forma u otra, han debido pasar todos los casos del IESE.
"Manoli, ante todo, es soriana", señaló rotundamente.
"La eficacia personificada. Una de esas personas a las que se le nota
cuando no está", añadió.
Empar Vendrell empezó en el IESE en 1962. Tres excedencias han
retrasado la imposición de su medalla. "Empar siempre está
al pie del cañón y tiene incorporados en su forma de hacer
todas esas pequeñas cosas que podríamos denominar la forma
IESE de hacer las cosas. Siempre acude ante cualquier problema y aporta
soluciones constructivas, con gran sentido común."
Velilla dejó para el final al profesor Josep Maria Rosanas. Juntos
entraron en el IESE, de la mano del profesor Juan Antonio Pérez López,
para trabajar en el "raro y poco edificante Departamento de Control".
El profesor Velilla aseguró que, sin Josep Maria Rosanas, los veinticinco
años en el IESE no hubieran sido lo mismo. "Gracias a él,
en mis cursos ha habido out-lines y he podido trabajar con sus excelentes,
aunque parcas, hojas de preparación. Estudioso continuo y empedernido,
Josep Maria es sobre todo un gran académico."
El Vicerrector de la Universidad de Navarra, Agustín González
Encigo, cerró el acto felicitando a los homenajeados y dedicándoles
unas palabras de agradecimiento: "El acto de entrega de medallas es
la repetición de un símbolo de continuidad. Todos formamos
una cadena de la que somos eslabones necesarios. Vosotros hoy, no sois unos
más. Sois los de hoy. La prueba del compromiso que todos debemos
cumplir con la continuidad".
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