EDITORIAL

Internacionalización

Hace no muchos años, para convencer a un pequeño empresario español de que debía preocuparse de qué pasaba fuera de nuestras fronteras, le recordábamos que un porcentaje no despreciable del producto que compraba venía del exterior y que, por tanto, la evolución del dólar era relevante para su negocio, aunque sus clientes y proveedores trabajasen en el pueblo vecino. Hoy ya no hace falta "vender" la idea de la internacionalización de la actividad económica: todo el mundo sabe que su mercado es el mundo, que sus competidores son todos los demás, y que todo lo que pase fuera de nuestras fronteras puede ser relevante.

Y no sólo a la hora de producir, comprar o vender: la internacionalización supone "otra" manera de dirigir, que acaba penetrando toda la cultura de la empresa, mediante complejos procesos de aprendizaje. A la postre, como explica Carlos García Pont en el primer artículo de este número de la Revista de Antiguos, la internacionalización acaba dando lugar a distintos sistemas de dirección.

Es obvio, por otro lado, que meterse en procesos de internacionalización supone asumir importantes riesgos.

En su colaboración, Africa Ariño y Joaquim Vilà explican cómo la búsqueda de un socio adecuado permite hacer frente a los peculiares riesgos del entorno político, social, cultural y económico de Rusia.

Carlos Sánchez-Runde y Javier Quintanilla apuntan a un nivel más profundo, a los problemas creados por la internacionalización en el núcleo interno de la empresa, es decir, en la dirección de las personas. El choque de la cultura empresarial con la pluralidad de actitudes y valores propios de una empresa verdaderamente global y con las culturas nacionales correspondientes, exige una actitud responsable y decidida de la dirección para hacerle frente.

En el último artículo, Magdalene Rosenmöller da cuenta de una experiencia de internacionalización, en que participaron directamente varios profesores e investigadores del IESE, a raíz de un programa de desarrollo del proceso de reforma sanitaria en los países del centro y este de Europa.

Antonio Argandoña