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Durante dos jornadas, directivos, empresarios y expertos en el sector
de alimentación y bebidas analizaron el perfil del nuevo consumidor
y las consecuencias del proceso de concentración empresarial.
El ministro de Industria, Josep Piqué, se mostró muy optimista
con las perspectivas de la economía española. Según
el Servicio de Estudios del Ministerio de Industria, la economía
española tendrá durante el segundo trimestre del año
un crecimiento del 4,8%. Una cifra que consolida el ciclo expansivo del
consumo que durará según el ministro dos o tres
años. Para Piqué, una de las bases del crecimiento español
es la fortaleza del sector exterior, que ha dejado de ser un cuello de botella.
Mientras en los años sesenta el conjunto de las exportaciones e importaciones
españolas suponía apenas un 15% del PIB, en la actualidad
alcanza un 60%.
El profesor José Luis Nueno considera que los cambios que se ciernen
sobre el consumo tan sólo pueden ser positivos. &laqno;Nos encontramos
señaló en una etapa de transición hacia una
sociedad saciada y que hace arbitraje priorizando sus compras en función
de sus necesidades.» Entre otras medidas, animó a los fabricantes
a concentrarse en sus mejores marcas; a la distribución, a conseguir
un tamaño suficiente que le permita servir eficazmente al consumidor,
y a las administraciones públicas, a facilitar un entorno en el que
fabricantes y distribuidores colaboren.
Tiempo y salud
El déficit de tiempo del ama de casa, que cada vez cocina menos,
y la creciente preocupación por la salud, están provocando
cambios en la industria alimentaria. En relación con la escasez de
tiempo, los expertos auguraron un incremento de la actividad de los fast
food. Hace cinco años, un norteamericano consideraba que una comida
rápida era la que ocupaba treinta minutos. Hoy, una comida rápida
apenas ocupa cinco. El 70% de los estadounidenses comen en fast food, y
el 29% piden el menú por teléfono, correo u ordenador. Estos
datos, procedentes de una encuesta realizada por The Boston Consulting Group,
confirman las grandes expectativas del negocio de comidas fuera de hogar
o en canales alternativos a los tradicionales. Jaume Llopis, director general
de Borges, animó a los empresarios de la alimentación a forzar
una relación cada vez más intensa hacia este segmento. |

Tomas Furber, Homerun distribución
domiciliaria, y Josep Valor, profesor del IESE desde Estados Unidos. Bruce
Simon, Omaha Steaks, y el profesor José Luis Nueno, desde Barcelona |
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