MBA graduación

XXXII Promoción del Programa Master

El pasado 6 de junio se graduaron, en la sede del IESE en Barcelona, los 173 alumnos de la XXXII Promoción del Programa Master Bilingüe en Economía y Dirección de Empresas.

 

 

 

Así son
Tecnología y futuro
Los pilares del directivo
Humanismo y empresa
630 días en el IESE

 


Así son

La XXXII Promoción del Programa Master está compuesta por 173 estudiantes procedentes de 30 países y tres continentes. El 82% de los graduados son europeos, el 11%, latinoamericanos, y el 6%, norteamericanos. El 51% de los master de la XXXII Promoción son licenciados en económicas; el 25%, ingenieros; el 12%, abogados. Del resto, el 11% cursaron carreras de ciencias, y el 1%, de humanidades. Entre los recién graduados, hay un ingeniero aeronáutico, un matemático, un físico y una licenciada en ingeniería de minas. Antes de iniciar el programa, el 43% contaba con una experiencia profesional de dos años. El 17%, entre tres y cuatro años. La media de experiencia profesional, a tiempo completo, del curso, es de 2,6 años. La edad media de los estudiantes es de 28,4 años, siendo el de mayor edad un estudiante francés de 39 años. El porcentaje de mujeres que finalizan este año el Programa Master es del 17%. La mayoría de los alumnos conoce, como mínimo, tres idiomas. Pero, entre todos, destaca un estudiante holandés que habla ocho lenguas, entre ellas el esperanto, y un estudiante norteamericano que habla seis idiomas, entre ellos el árabe.


 

El profesor Eduardo Martínez Abascal, director del Programa Master, tomó la palabra para iniciar la ceremonia académica. Martínez Abascal felicitó a los graduandos y dedicó unas palabras de bienvenida a las familias, procedentes de treinta países. "Muchas gracias por vuestra presencia en una celebración como la de hoy, dominada por la alegría que siempre sentimos cuando hemos abordado un reto importante y llegamos a la meta que nos habíamos propuesto, gracias al esfuerzo personal y la cooperación. Ha sido un período de intenso trabajo y fructífero desarrollo personal. Vuestro aliento, vuestra ayuda y, sobre todo, vuestro cariño, os hacen hoy acreedores de nuestro agradecimiento y nuestra felicitación, y continúan siendo -como sabéis muy bien- más necesarios si cabe en esta nueva etapa que ahora emprendemos."

El profesor Martínez Abascal animó a los graduandos a ser responsables. "Me gustaría insistir en un solo punto. Cariño, afecto. Poned cariño en vuestro trabajo, para acabarlo bien, hasta el último detalle, con pasión por las cosas bien hechas. Dar lo mejor de vosotros mismos os llevará a la tolerancia, la comprensión, el espíritu de servicio, en definitiva, os llevará a contribuir", insistió.

Tras la entrega de los diplomas, en nombre de los graduados, Peter Millington dirigió a los presentes un emocionado discurso de agradecimiento. "Lágrimas, lágrimas de felicidad. Esta frase de Pascal evoca en mí un profundo sentimiento de noble hazaña, y quizá también llegue al corazón de algunos de vosotros, seáis padres, cónyuges, profesores, miembros del maravilloso personal del IESE o estudiantes. Para algunos de vosotros estas lágrimas de felicidad se mezclan con las de Julio César cuando nos lanzamos a nuestra gran aventura: la vida."

Oriol Tomás, presidente de la promoción, siguió agradeciendo a todos su apoyo. "Hoy también obtienen el grado de master muchas otras personas, nuestras familias. Sí, ellos son los que nos han apoyado desde el principio. Han sabido entender nuestros enfados y momentos de histeria. Han visto cómo el hogar familiar pasaba a ser un hotel, solamente dormir y comer. Han sacrificado momentos de ocio para leer algún que otro caso para aliviarnos el trabajo", recordó.

Tecnología y futuro

La lección magistral corrió a cargo de Pedro Navarro Martínez, socio director de Andersen Consulting. Bajo el título "Forjadores del porvenir", Pedro Navarro analizó las consecuencias de los cambios tecnológicos de final de siglo.

"Hoy, todo tipo de cambio proviene de la electrónica y la comunicación. Así, la reunión en un mismo lugar de las máquinas de la energía que las mueve y de los trabajadores que controlan los movimientos y los dirigen a la creación de un producto plenamente acabado, que caracterizan la sociedad de los siglos XIX y XX, dan paso a nuevas formas de generación de riqueza presididas por el tratamiento de la información.

"La tecnología permite concebir unas relaciones entre empresa y trabajador, entre proveedor y cliente, hasta ahora insospechadas; por lo que a nivel laboral, asistimos también a una verdadera transformación: las viejas energías de la organización, que en nuestro último referente histórico eran capital y trabajo, están siendo sustituidas por información y conocimiento. Nosotros tenemos el testigo y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan en pro de una sociedad mejor. El éxito de la obra vendrá dado por el empeño que pongamos y por la voluntad que tengamos", acabó diciendo.

Los pilares del directivo

El profesor Carlos Cavallé, director general del IESE, dedicó su intervención al análisis de los valores en los que se cimenta el quehacer del directivo: creatividad, conocimientos, eficiencia y valores humanos, pilares que se apoyan en algunos de los presupuestos básicos de la cultura occidental.

El profesor Cavallé señaló cómo las estructuras sociales y las organizaciones humanas se cimentan en la herencia de la cultura occidental, una cultura que se podría sintetizar en cinco factores: igualdad, libertad, participación, solidaridad y subsidiariedad.

"Hemos de sentirnos agradecidos y orgullosos de ese importante patrimonio que hemos heredado y que está a disposición de otras valiosas culturas milenarias. Ninguna otra cultura distinta a la de Occidente, con profundas raíces cristianas, puede hoy por hoy ofrecer una mayor variedad y riqueza de planteamientos empresariales que demandan a su vez variedad y riqueza de las capacidades de sus directivos", señaló.

"Si en el desempeño de nuestra profesión y nuestras vidas personales actuamos de acuerdo con los factores básicos de la cultura de occidente, podemos asegurar que hemos sentado las bases para un constante desarrollo profesional y personal y hacia una mayor proyección social de nuestro trabajo."

Carlos Cavallé animó a los recién graduados a seguir esa senda: "Si es así, tanto para los que llevamos años en esta profesión como los que vais a iniciaros en ella, podemos estar seguros de tener por delante un futuro apasionante, lleno de oportunidades de desarrollo en carreras profesionales intensas y diversas".

Humanismo y empresa

El Rector de la Universidad de Navarra, José María Bastero, clausuró el acto insistiendo en la necesidad de tener en cuenta el protagonismo de las personas en las empresas e instituciones de este fin de siglo.

"Sería un reduccionismo de muy corto vuelo considerar a la persona principalmente como uno de los sumandos -ineludible y perverso, que, por tanto, ha de aminorarse en lo posible- incluido en el elenco de gastos, sin reparar en lo que propiamente es: el verdadero e irremplazable autor de la vida, crecimiento y progreso de la organización", dijo.

"La Universidad de Navarra, y muy especialmente los profesores del IESE que han colaborado durante estos dos años en vuestra formación, tienen puestas grandes esperanzas en vosotros, y os contemplan como una generación joven y prometedora que sabrá crear un mundo más justo y solidario, porque estamos ciertos que cuando ocupéis puestos de alta responsabilidad social tendréis en cuenta que la auténtica dirección no es una actividad que arranca del pragmatismo de un sistema operativo diseñado de antemano, si no de la verdad del hombre", concluyó el rector.

 

 

 

 

 

 


"Podemos estar seguros de tener por delante un futuro apasionante, lleno de oportunidades de desarrollo en carreras profesionales intensas y diversas"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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