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El profesor Eduardo Martínez Abascal, director del Programa Master,
tomó la palabra para iniciar la ceremonia académica. Martínez
Abascal felicitó a los graduandos y dedicó unas palabras de
bienvenida a las familias, procedentes de treinta países. "Muchas
gracias por vuestra presencia en una celebración como la de hoy,
dominada por la alegría que siempre sentimos cuando hemos abordado
un reto importante y llegamos a la meta que nos habíamos propuesto,
gracias al esfuerzo personal y la cooperación. Ha sido un período
de intenso trabajo y fructífero desarrollo personal. Vuestro aliento,
vuestra ayuda y, sobre todo, vuestro cariño, os hacen hoy acreedores
de nuestro agradecimiento y nuestra felicitación, y continúan
siendo -como sabéis muy bien- más necesarios si cabe en esta
nueva etapa que ahora emprendemos."
El profesor Martínez Abascal animó a los graduandos a ser
responsables. "Me gustaría insistir en un solo punto. Cariño,
afecto. Poned cariño en vuestro trabajo, para acabarlo bien, hasta
el último detalle, con pasión por las cosas bien hechas. Dar
lo mejor de vosotros mismos os llevará a la tolerancia, la comprensión,
el espíritu de servicio, en definitiva, os llevará a contribuir",
insistió.
Tras la entrega de los diplomas, en nombre de los graduados, Peter Millington
dirigió a los presentes un emocionado discurso de agradecimiento.
"Lágrimas, lágrimas de felicidad. Esta frase de Pascal
evoca en mí un profundo sentimiento de noble hazaña, y quizá
también llegue al corazón de algunos de vosotros, seáis
padres, cónyuges, profesores, miembros del maravilloso personal del
IESE o estudiantes. Para algunos de vosotros estas lágrimas de felicidad
se mezclan con las de Julio César cuando nos lanzamos a nuestra gran
aventura: la vida."
Oriol Tomás, presidente de la promoción, siguió
agradeciendo a todos su apoyo. "Hoy también obtienen el grado
de master muchas otras personas, nuestras familias. Sí, ellos son
los que nos han apoyado desde el principio. Han sabido entender nuestros
enfados y momentos de histeria. Han visto cómo el hogar familiar
pasaba a ser un hotel, solamente dormir y comer. Han sacrificado momentos
de ocio para leer algún que otro caso para aliviarnos el trabajo",
recordó.
Tecnología y futuro
La lección magistral corrió a cargo de Pedro Navarro Martínez,
socio director de Andersen Consulting. Bajo el título "Forjadores
del porvenir", Pedro Navarro analizó las consecuencias de los
cambios tecnológicos de final de siglo.
"Hoy, todo tipo de cambio proviene de la electrónica y la
comunicación. Así, la reunión en un mismo lugar de
las máquinas de la energía que las mueve y de los trabajadores
que controlan los movimientos y los dirigen a la creación de un producto
plenamente acabado, que caracterizan la sociedad de los siglos XIX y XX,
dan paso a nuevas formas de generación de riqueza presididas por
el tratamiento de la información.
"La tecnología permite concebir unas relaciones entre empresa
y trabajador, entre proveedor y cliente, hasta ahora insospechadas; por
lo que a nivel laboral, asistimos también a una verdadera transformación:
las viejas energías de la organización, que en nuestro último
referente histórico eran capital y trabajo, están siendo sustituidas
por información y conocimiento. Nosotros tenemos el testigo y la
responsabilidad de hacer que las cosas sucedan en pro de una sociedad mejor.
El éxito de la obra vendrá dado por el empeño que pongamos
y por la voluntad que tengamos", acabó diciendo.
Los pilares del directivo
El profesor Carlos Cavallé, director general del IESE, dedicó
su intervención al análisis de los valores en los que se cimenta
el quehacer del directivo: creatividad, conocimientos, eficiencia y valores
humanos, pilares que se apoyan en algunos de los presupuestos básicos
de la cultura occidental.
El profesor Cavallé señaló cómo las estructuras
sociales y las organizaciones humanas se cimentan en la herencia de la cultura
occidental, una cultura que se podría sintetizar en cinco factores:
igualdad, libertad, participación, solidaridad y subsidiariedad.
"Hemos de sentirnos agradecidos y orgullosos de ese importante patrimonio
que hemos heredado y que está a disposición de otras valiosas
culturas milenarias. Ninguna otra cultura distinta a la de Occidente, con
profundas raíces cristianas, puede hoy por hoy ofrecer una mayor
variedad y riqueza de planteamientos empresariales que demandan a su vez
variedad y riqueza de las capacidades de sus directivos", señaló.
"Si en el desempeño de nuestra profesión y nuestras
vidas personales actuamos de acuerdo con los factores básicos de
la cultura de occidente, podemos asegurar que hemos sentado las bases para
un constante desarrollo profesional y personal y hacia una mayor proyección
social de nuestro trabajo."
Carlos Cavallé animó a los recién graduados a seguir
esa senda: "Si es así, tanto para los que llevamos años
en esta profesión como los que vais a iniciaros en ella, podemos
estar seguros de tener por delante un futuro apasionante, lleno de oportunidades
de desarrollo en carreras profesionales intensas y diversas".
Humanismo y empresa
El Rector de la Universidad de Navarra, José María Bastero,
clausuró el acto insistiendo en la necesidad de tener en cuenta el
protagonismo de las personas en las empresas e instituciones de este fin
de siglo.
"Sería un reduccionismo de muy corto vuelo considerar a la
persona principalmente como uno de los sumandos -ineludible y perverso,
que, por tanto, ha de aminorarse en lo posible- incluido en el elenco de
gastos, sin reparar en lo que propiamente es: el verdadero e irremplazable
autor de la vida, crecimiento y progreso de la organización",
dijo.
"La Universidad de Navarra, y muy especialmente los profesores del
IESE que han colaborado durante estos dos años en vuestra formación,
tienen puestas grandes esperanzas en vosotros, y os contemplan como una
generación joven y prometedora que sabrá crear un mundo más
justo y solidario, porque estamos ciertos que cuando ocupéis puestos
de alta responsabilidad social tendréis en cuenta que la auténtica
dirección no es una actividad que arranca del pragmatismo de un sistema
operativo diseñado de antemano, si no de la verdad del hombre",
concluyó el rector. |

"Podemos estar seguros de tener por delante
un futuro apasionante, lleno de oportunidades de desarrollo en carreras
profesionales intensas y diversas"
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