Han pasado 630 días desde que los 173 recién graduados
se sentaran por primera vez en una aula del IESE. En 21 meses han discutido
alrededor de 800 casos y notas técnicas, han trabajado durante más
de 200 horas en equipo, han participado en más de 850 sesiones y
estudiado más de 2.500 horas. Durante estos dos años, todos
han tenido también la oportunidad de "coleccionar" buenos
recuerdos y forjar amistades para "toda la vida".
El esfuerzo ha valido la pena. "Mi esposa -señala François
Salmon, recién graduado- está muy triste, porque nos vamos.
Hemos disfrutado mucho de Barcelona. Cuando llegué en 1995, yo era
un farmacéutico bueno en números, bastante sociable, polivalente,
pero con pocos conocimientos fuera de mi tarea farmacéutica. El IESE
me ha dado conocimiento, sobre todo financiero y, también, muchas
posibilidades. Ahora soy más polivalente. Esta vez de un modo más
legítimo", apunta François Salmon.
"Tengo una visión más integral de la empresa, más
capacidad de trabajo, y la riqueza que supone haber trabajado con gente
de diferentes países y de diferentes campos. Mi experiencia como
alumno de intercambio ha sido extraordinaria", señala Jacobo
García Palencia, otro graduado.
"A mí me ha ayudado a perder el miedo, a ser mucho más
'lanzada' y mucho más emprendedora de lo que era antes. Ahora me
tomo las cosas de una manera más relajada. Todo tiene solución,
pienso. Al igual que veíamos en clase, a nivel personal siempre hay
problemas y siempre pueden haber miles de soluciones. Aunque doy mucha importancia
a mi carrera profesional, durante el Programa me he dado cuenta que aunque
mi trabajo es una faceta muy importante en mi vida, no es la única.
Hay otros factores que también importan", dice Beatriz Oñate.
Hoy también se acuerdan de las etapas más críticas.
"Mi peor momento fue durante la segunda semana del segundo trimestre",
recuerda con una simpática precisión Obi Oguledo.
Sus compañeros no tienen tan buena memoria, pero sí recuerdan
un consejo que les sirvió para superar las crisis. "Personalmente,
agradezco mucho un consejo que me dieron al empezar: no dejes que la presión
del trabajo controle tu vida, contrólala tú", explica
Ramis Zakarni.
"Realmente hemos trabajado duro. El primer trimestre del master
tuvimos que lidiar con los informes, después descifrar el marketing
mix más eficaz y, finalmente, cuadrar los peores balances. Pero quién
se olvida de las cenas al finalizar los exámenes, los torneos de
París...? Hemos tenido que sufrir el cash-flow, pero también
hemos disfrutado de maravillosos momentos de amistad, y ésta la tenemos
que mantener para toda la vida. Seguramente, en un futuro no muy lejano,
la necesitaremos", recordaba Oriol Tomas.
Por qué el IESE?
Del IESE les atrajo el reconocimiento internacional de su nivel académico,
y su enfoque práctico. Hoy, después de dos años, lo
que más valoran son los conocimientos adquiridos y el intenso desarrollo
personal logrado.
"Antes de venir aquí, nunca había conocido a gente
tan diversa en un ambiente de trabajo tan agradable", apunta Obi Oguledo.
Este médico nigeriano descubrió la necesidad de una gestión
más profesional de los hospitales de su país. Movido por esta
inquietud y animado por los consejos de un amigo, Antiguo Alumno del IESE,
decidió empezar el master para aprender a gestionarlos.
Ramis Zakarni vive en Barcelona desde hace veinte años. De origen
jordano, eligió el IESE por su prestigio. "Para mí, era
el IESE o nada. Hace dos años, trabajaba en el negocio familiar.
Decidí estudiar el master para seguir avanzando en mi carrera profesional
y abrirme puertas fuera de mi empresa."
François Salmon tomó la decisión en Estados Unidos.
"Pedí a amigos consultores que me comentasen cómo evaluaban
los diferentes MBA los profesionales que trabajan en consultorías.
Mis amigos me dijeron que el IESE era, en este momento, uno de los mejores
Programas MBA, y el hecho de que el IESE ofreciera un MBA bilingüe
castellano-inglés era muy valorado entre los directivos y empresarios."
Más del 70% de los candidatos que solicitan la admisión
al master del IESE reconocen que un Antiguo Alumno les ha animado.
No es extraño. Los recién graduados también recomendarían
el IESE sin dudarlo. "Si alguien me preguntase, yo recomendaría
el IESE cien por cien", dice Ramis Zakarni. |