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La caída de los intereses ha despertado un gran apetito por encontrar
alternativas para invertir fondos con remuneraciones más atractivas.
El crecimiento explosivo de los fondos y la subida de la bolsa reflejan
esta situación. Pero hay quienes no acaban de creer en la bolsa o
están ya muy comprometidos en ella y buscan oportunidades en el mundo
de la nueva y de la pequeña empresa. Esta es una tendencia clara
hoy en día.
Los modernos buscadores de pepitas de oro son empresarios o grupos de
empresarios que han desinvertido o que generan fondos por encima de sus
necesidades de inversión. También hay profesionales y directivos,
o grupos de ellos, que crean fondos para invertir en oportunidades atractivas.
El objeto del deseo es una empresa que requiera una inversión
moderada (menos de 100 millones de pesetas), tenga gran potencial de crecimiento
y esté protegida por características diferenciadoras y barreras
de entrada. Hay que cribar mucha arena para encontrar este tipo de pepitas,
pero las hay. Hoy esta criba no la hacen las empresas de "venture capital",
porque les sale muy cara. Los buscadores de oro, en cambio, dedican su tiempo
porque disfrutan analizando estas oportunidades, y acortan caminos porque
tienen experiencia, usan su intuición y no tienen que dar cuenta
a sus superiores. Conectarse a los retículos adecuados de información
es la mejor forma de llegar a estas joyas. El Forum de Nuevas Empresas del
IESE es un río con un buen yacimiento de ideas con potencial.
Si las cosas van bien, los cambios que pueden ocurrir en la actitud y
forma de pensar del gestor de una nueva empresa que pasa de cero a facturar
500 millones en tres años, son enormes.
Guía
para el inversor
Antes de invertir conviene seguir las siguientes sugerencias:
Partir con capitalización suficiente.
Concretar las formas de remunerar gestores y accionistas.
Concretar desde el principio la forma de valorar la empresa y de salir de
ella.
Concretar la información que deberán suministrar los gestores
a los inversores.
Seguir de cerca la empresa en los momentos buenos y en los no tan buenos.
Llegar lo más cerca de una mayoría de control, ser capaz de
aportar cosas y mantener un ascendiente con los gestores.
El capitalista que hizo una pequeña inversión y se olvidó,
no puede aparecer de repente y pretender mandar. Otra cosa es si se involucró,
ejerció control, aportó ideas y contactos útiles, puso
orden cuando convino y apoyó en momentos difíciles. |
Se buscan empresas que
requieran una inversión moderada, tengan gran potencial de crecimiento
y estén protegidas por características diferenciadoras y barreras
de entrada |

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