La crisis y los mercados
de opciones y futuros

Pablo Fernández

La crisis no ha sido para tanto al compararla con la historia reciente, y los mercados de derivados ­lejos de acentuar las crisis­ tienden a disminuir las oscilaciones


 

RESUMEN - SUMMARY

A partir de los vaivenes que tuvo la bolsa a raíz de la llamada crisis del sudeste asiático, se estudia la evolución del IBEX-35 y la incidencia que en el mismo han tenido éste y otros acontecimientos similares. Asimismo, se analiza el portfolio insurance como estrategia dinámica de gestión de carteras diseñada para proteger una cartera de valores contra descensos de las cotizaciones, técnica que pretende replicar una opción compradora, esto es, transformar el comportamiento de una cartera de valores en el de una call, comparando ventajas e inconvenientes.

The evolution of IBEX-35 is studied on the basis of the seesaw effect experienced by the stock exchange, resulting from the so called south-east Asia crisis, along with the bearing that this and other similar events have had thereon. Portfolio insurance is also analysed as a dynamic management strategy designed to protect securities portfolios against falling market-prices, the aim of this technique being to respond to a purchase option, that is, to transform the behaviour of a securities portfolio to that of a call, comparing advantages and disadvantages.


 

Se han apuntado muchas posibles causas de los vaivenes que tuvo la bolsa en octubre a raíz de la llamada crisis del sudeste asiático. Entre otras: bolsas demasiado caras, burbuja especulativa, recesión, octubre maldito, posible ascenso de los tipos de interés, métodos de gestión de carteras...

En estas líneas pretendemos mostrar que la crisis no ha sido para tanto, al compararla con la historia reciente, y que los mercados de derivados ­lejos de acentuar las crisis­ tienden a disminuir las oscilaciones.

A pesar de las caídas y fuertes oscilaciones de octubre, el IBEX-35 del 21 de noviembre era de 6.825 puntos, próximo a los máximos históricos. Como consecuencia de la subida del IBEX en los últimos años, el PER de la bolsa española (véase Figura 2) ha aumentado de modo importante, hasta igualarse con el de la bolsa estadounidense. Esto es lo que ha llevado a muchos a considerar cara la bolsa española. De hecho, a lo largo del último año se han retirado del mercado español muchos fondos extranjeros por este motivo.

Los descensos de los días 27 y 28 de octubre no han sido los mayores de la historia reciente: ha habido 10 días en los últimos 11 años en los que la bolsa descendió más. Sin embargo, tomando el descenso de ambos días conjuntamente, es la quinta caída de los últimos 11 años. Tomando la variación de tres días, es la cuarta caída, y tomando la variación de cinco días, es la caída más grande después del crash de 1987.

Tras las caídas, la bolsa se recuperó enseguida: el 29 de octubre y el 27 de noviembre de 1997 están entre las subidas más importantes de los últimos años.

Las épocas de fuertes alzas y bajas de la bolsa: crash de octubre de 1987, invasión de Kuwait en agosto de 1990, inicio de la guerra del Golfo en enero de 1991, golpe de estado en Rusia en agosto de 1991, "no" danés a Maastricht en junio de 1992, devaluaciones de la peseta entre septiembre y noviembre de 1992, escándalos políticos en 1994, elecciones generales de marzo de 1996, crash de Hong Kong en octubre de 1997 Aunque las oscilaciones de este año han sido importantes, ha habido otras de igual o mayor magnitud en el pasado reciente.

Los niveles de volatilidad de la bolsa en octubre de 1997 también se alcanzaron en las épocas citadas anteriormente.

Los mercados derivados y el crash

El portfolio insurance es una estrategia dinámica de gestión de carteras diseñada para proteger una cartera de valores contra descensos de las cotizaciones. Dicho de otro modo, el inversor que realiza portfolio insurance pretende beneficiarse de un aumento de las cotizaciones sin verse perjudicado por un eventual descenso de las mismas. La idea del portfolio insurance es conseguir lo mismo que ofrecen los bonos bolsa o los fondos de inversión garantizados y ligados a un índice bursátil: proteger la cartera contra la caída de las cotizaciones y participar en las subidas de la bolsa.

Puede parecer que el portfolio insurance contiene algo mágico, pero, sin embargo, es de todos conocido que en los mercados financieros no se consigue nada positivo sin pagar un precio. En este caso, lo positivo es el seguro contra un descenso en las cotizaciones, y el precio a pagar es la menor ganancia que experimenta una cartera asegurada ­en caso de subida de las cotizaciones­ con respecto a otra sin asegurar.

La técnica del portfolio insurance pretende replicar una opción compradora (call), esto es, transformar el comportamiento de una cartera de valores en el de una call. Esto se puede conseguir fácilmente vendiendo una pequeña fracción de la cartera de valores y comprando con este dinero opciones vendedoras (puts). De este modo, si las cotizaciones descienden, la disminución del valor de las acciones se ve compensada por el aumento del valor de las opciones de venta. Si, por el contrario, las cotizaciones suben, las puts no tienen valor y las acciones aumentan de precio. El coste del seguro sería el precio pagado inicialmente por las opciones de venta.

El portfolio insurance pretende replicar la compra de puts para proteger una cartera de acciones descrita en el párrafo previo y así conseguir un comportamiento global equivalente al de una opción de compra con bonos. Para ello, se hace uso del hecho de que bajo dos supuestos fundamentales: 1) ausencia de comisiones y gastos en la compraventa de valores, y 2) los movimientos futuros de las cotizaciones, se producirán de forma continua, esto es, sin grandes saltos; una opción se puede replicar mediante una estrategia dinámica que utiliza acciones y bonos. Esto es, bajo los mencionados supuestos, con acciones y bonos se puede conseguir el mismo resultado que con una opción. La estrategia dinámica a emplear consiste en vender inicialmente algunas acciones y comprar bonos. Posteriormente, y según el movimiento diario de las cotizaciones, se varía la composición de la cartera de la siguiente manera: Si las cotizaciones suben, se venden algunos bonos, y con el dinero proveniente de la venta se compran más acciones. Si las cotizaciones bajan, se venden acciones y se compran bonos.

Sin embargo, las comisiones existen y las cotizaciones se mueven en ocasiones con grandes saltos (por ejemplo, en octubre de 1987). En estas situaciones, el portfolio insurance no replica perfectamente a una opción compradora, esto es, no proporciona un seguro perfecto contra el descenso de las cotizaciones.

Las comisiones provocan que el seguro realizado mediante el portfolio insurance sea imperfecto y más caro que el seguro realizado comprando opciones vendedoras. La existencia de comisiones se puede atenuar notablemente haciendo uso de los mercados de futuros sobre índices bursátiles. Las comisiones de los mercados de futuros son hasta 10 veces menores que las de los mercados al contado. La posibilidad de grandes saltos en las cotizaciones sólo se puede contrarrestar utilizando opciones. El volumen de carteras gestionadas con portfolio insurance disminuyó a menos de la mitad inmediatamente después de octubre de 1987, al darse cuenta los inversores de que el pretendido seguro no había funcionado perfectamente. De este modo, si cuando se produce un descenso en las cotizaciones los gestores venden acciones, se amplifica el descenso.

Sin embargo, el portfolio insurance se puede realizar también (y es como se hace habitualmente) vendiendo o comprando futuros en lugar de acciones, porque como ya hemos mencionado, los costes de transacción son mucho más baratos. Otra ventaja importante es que la venta de futuros no realimenta el descenso de cotizaciones, como ocurre con la venta de acciones. Por esto se puede afirmar que la existencia de derivados sobre el IBEX-35 contribuye a atenuar las oscilaciones de la bolsa.

La Figura 5 viene a corroborar lo dicho anteriormente: muestra el gran aumento de contratación de opciones y futuros sobre el IBEX-35 que se produjo en el mes de octubre de 1997 (máximo histórico de contratación). Sin embargo, en octubre de 1997 se negociaron menos opciones sobre acciones que en septiembre. La Figura 6 compara la contratación de acciones de las empresas que componen el IBEX-35 y la contratación de opciones y futuros sobre dicho índice. Aunque el volumen de contratación de acciones subió mucho en octubre de 1997, subió mucho más la contratación de opciones y futuros.

Y ahora, ¿que?

El director de la revista me obliga a decir algo sobre el futuro. El mejor testimonio es decir que, en estos momentos, no tengo ninguna acción de empresas españolas. Claro que esto puede tener dos interpretaciones: una, que me parece que la bolsa está cara, y otra, que no tengo para invertir en bolsa. Ahondando más en la primera interpretación, alguien puede preguntarme si he comprado puts o vendido futuros, pero esto sólo se lo confío a mi mujer y a mis padres.


Portada | En 10 minutos | A fondo | Tendencias | Reflexión
Es noticia | Agrupación de Miembros | Ultimas noticias | Servicios

REVISTA DE ANTIGUOS
© IESE 1997