La promoción de 1997

Desde el MBA Executive

El 11 de diciembre se graduó la XXXII Promoción del Programa Master en Economía y Dirección de Empresas para profesionales con experiencia. Con este motivo, hemos entrevistado a tres hombres y dos mujeres que representan el perfil de esta promoción




     
Fernando Alonso Yolanda Embid  Jorge Bonet José Antonio Cachavera Ana M.
García
34 años
Economista
Banco de Santander 
 32 años
Abogada
Citibank
34 años
Físico
La Johnson França.
 31 años
Ingeniero Industrial
Grupo Dragados
 35 años
Psicóloga
Puertos del Estado

 

Fernando Alonso


Fernando lo tiene muy claro. ¿Qué me ha aportado el Master? En primer lugar, me ha inculcado unos esquemas de reflexión objetiva que me ayudan a tomar decisiones. En segundo lugar, me ha aumentado la flexibilidad y capacidad para "empatizar" con las personas. Ahora puedo comprender mejor a la gente. Creo que más que materias, el MBA te enseña a reflexionar. Ahora sé cómo pensar mucho mejor.

"Por último, he conseguido setenta buenos amigos, grandes amigos, que pienso conservar." No en vano, Fernando es el presidente de la promoción y se ha "apostado las patillas" a que conseguirá que las reuniones de promoción se perpetúen, por lo menos, más allá de la jubilación. Ingeniero técnico y licenciado en Empresariales, trabaja desde hace un año como jefe de producto del departamento de banca electrónica del Banco Santander. "Mi empresa me ha apoyado mucho, porque conoce bien el IESE." El ascenso llegó durante el MBA, pero Fernando no lo relaciona directamente. "Creo que es erróneo pensar que, como tienes un MBA, tienes que ascender. En mi opinión, lo correcto sería: como eres mejor, te lo vas a ganar. Eso nunca falla."


Yolanda Embid


"En el Master he aprendido a afrontar los problemas con seguridad, con ganas de encontrar soluciones, sin perderme", dice Yolanda Embid.

Esta licenciada en Derecho, madrileña de 32 años, apostó decididamente por el MBA para dar a su carrera profesional un punto de inflexión. "Quería abrirme puertas, llegar a más. ¿Por qué el MBA Executive en el IESE?, porque era el que estaba mejor considerado en mi empresa."

Quería ser diplomática, pero casi por casualidad, sucumbió a los "encantos" de las finanzas a raíz de unas prácticas en el antiguo Chemical Bank. &laqno;En aquella pequeña oficina tuve la oportunidad de vivir el negocio bancario desde una perspectiva global, y me entró el gusanillo de las finanzas.» En la actualidad, trabaja como analista de riesgos en Citibank.

Días antes de la graduación, está satisfecha y agradece infinitamente a los profesores del IESE su labor. "Me admira que personas con un perfil cultural tan alto me hayan dado clase. Creo que es muy necesario que existan profesionales como ellos, que te hagan parar y pensar. Yo espero no dejar nunca de estudiar", asegura.


Jorge Bonet


¿Qué hace un físico de empresario? Tras la muerte de su padre, Jorge se hizo cargo de los negocios familiares del Grupo Bonet. Aquella experiencia le hizó abandonar las leyes de la gravedad y embarcarse en las aventuras empresariales. Así, no dudó en comprar una sociedad en Portugal. &laqno;Arrancar no fue tan complicado, cuestión de sentido común. Pero, tras levantar la empresa, todo se empezó a complicar: nos encontramos entre los canales de distribución y los proveedores... En fin, vendí a tiempo, pero me di cuenta de que en negocios, no podía ser autodidacta. Se presentan pocas oportunidades y tienes que estar preparado. El MBA me ha ordenado muchas ideas. Creo que siempre hay un punto de sensibilidad empresarial, claro. Pero no se puede emprender de forma inconsciente. Es necesario tener capacidad para analizar situaciones complejas.» Jorge reconoce que, con los conocimientos que tiene ahora, se hubiera ahorrado muchos disgustos y dinero. "El MBA me ha identificado las áreas de carencia y me ha dado olfato para descubrir si mis colaboradores dominan los temas o no." A pesar de estar ya curtido en las lides empresariales, el nivel de conocimientos de sus compañeros le ha sorprendido. "En el MBA hay gente muy buena", dice.


José Antonio Cachavera


Una excursión al Mont Blanc le abrió los ojos. Con más arrojo que conocimientos, José Antonio descendía del monte, forrado de placas de hielo. "Al bajar, resbalé y me rompí el tobillo. Aquella caída me confirmó que antes de arriesgarte, hay que saber; y que si no sabes, te puedes partir la crisma."

Ingeniero de 31 años, se incorporó a Dragados para desarrollar proyectos relacionados con el medioambiente, y acabó de gerente en una empresa del grupo que se dedica a la publicidad. "Conseguí convertir las pérdidas en beneficios, pero me di cuenta de que necesitaba formación, porque no estaba seguro con lo que sucedía en la empresa. El Master me ha aportado confianza en lo que me rodea. Veo las empresas como algo integral. Hasta ahora tenía una visión de la empresa fabricada a base de imágenes sueltas. Ahora sé que puedo hablar de temas de empresa con criterio." Recomienda vivamente hacer el Master, aunque advierte: "Uno debe plantearse por qué quiere hacer esto... No se trata de hacer un MBA para ganar más dinero, sino para avanzar en la profesión de directivo. Aprender a dirigir equipos".


Ana M. García


Más que convencida, Ana María García estaba empeñada en hacer el MBA Executive, y lo ha conseguido. Psicóloga, tiene 35 años, un marido y un hijo. Desde 1982, quería estudiar el MBA en el IESE, pero su trabajo como headhunter en Management Consulting Group, primero, y como consultora, en Andersen Consulting, después, no se lo permitía. En 1993 llegó una oportunidad en Puertos del Estado, y algo de tiempo para materializar su sueño. Acostumbrada a "hacer que las cosas ocurran", no da importancia a los malabarismos que le han permitido combinar su papel de ejecutiva-estudiante, esposa y madre. "Se lleva bien ­dice sonriendo­, el tiempo era mi recurso escaso, y he aprendido a gestionarlo.» Reconoce que su marido ha sido un gran apoyo. "Todo se puede hacer si tu cónyuge comparte tu visión de las cosas", asegura.

Su experiencia profesional le ha hecho quizá más reflexiva que al resto de sus compañeros. "El MBA me ha aportado una visión general de la empresa. Seguridad ­siento que puedo hacer cualquier cosa­ y valores. He aprendido que en la empresa se puede ganar dinero haciendo las cosas bien."

 


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