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Desde hace cuarenta años, el IESE enseña con el método del caso. Las escuelas de negocio norteamericanas han calculado que el coste de elaboración de un caso oscila entre los 5.000 y los 10.000 dólares, y supone más de 30 horas de trabajo

¿Cómo se elabora un caso?

El profesor José Antonio Segarra asegura que, para que un caso sea un buen vehículo de enseñanza debe cumplir, por lo menos, dos premisas: estimular las neuronas del lector y producir ansiedad por discutirlo cuanto antes. "Si se dan las dos premisas-clave, se dará un intenso estudio personal y una buena dinámica de discusión posterior en clase." El profesor Lluís G. Renart distingue tres etapas en el proceso de elaboración: la búsqueda del tema, la investigación y redacción y la "puesta a punto" o discusión en clase.


  Encontrar el caso
La redacción
La discusión en clase

Encontrar el caso

Existen dos formas de encontrar un caso: "La forma más ortodoxa sería buscar una situación de una empresa que apoye un hueco conceptual en la asignatura. Pero también funcionan las circunstancias, la oportunidad... Por ejemplo, el caso de "Farggi" (galardonado en la última edición de la efmd) nació de la discusión del caso "Häagen Dazs" en una clase a la que asistían dos miembros de la familia propietaria de "Farggi", explica Lluís G. Renart.


La redacción

Una vez que se ha elegido la empresa, empieza la etapa de investigación. Generalmente, el profesor mantiene una entrevista con la persona que va a ejercer de portavoz de la empresa para fijar las bases de la colaboración. "En esta primera entrevista, verificamos si la situación tiene "madera" de caso y ponemos las cartas sobre el tapete. Le explicamos que nos comprometemos a mantener la confidencialidad de todo lo que nos cuente y que, si se estima oportuno, existen formas de camuflar a la empresa y a las personas. Aunque también les subrayo que el caso debe reflejar con veracidad la situación", explica Renart.
A lo largo de una serie de entrevistas, el investigador determina el momento de cierre del caso y el nudo, que generalmente coincide con el momento de más incertidumbre de la decisión empresarial.
La profesora Nuria Chinchilla define el nudo de un buen caso como "un problema real de gestión que requiere una decisión o un conjunto de decisiones (propias o ajenas), para lo cual antes tienes que diagnosticar, generar alternativas, valorarlas y decidir un curso de acción".
El caso ­según el profesor Segarra­ no puede ser trivial, debe tener alternativas contrapuestas que se puedan sustentar con sólidos argumentos; no debe ser ajeno a la realidad cotidiana de los directivos, y convendría que incluyera la participación de personas, con sus correspondientes decisiones y opiniones. "Las personas son los protagonistas activos o pasivos de los problemas que hay que resolver, con los que el lector debe poder experimentar complicidad, respeto, indiferencia, rechazo...", apunta el profesor. Por último ­sigue diciendo­, "no se puede desestimar la importancia de los números.
El contraste con la realidad exige valorar la dimensión económica de las decisiones. Los números son una excelente piedra de toque para que el caso no se convierta en un instrumento teorizante."


La discusión en clase

"Un profesor del IESE dice bromeando que no se debería estrenar un caso hasta que no se hubiera discutido en clase por lo menos cinco veces", explica el profesor Renart.
"La discusión en clase es la tercera y última etapa de la elaboración de un caso: sirve para mostrar las carencias y evidenciar las modificaciones necesarias para poder usarlo como instrumento de aprendizaje activo. De este modo, además, se facilita la redacción de la nota docente para uso propio y de otros profesores, que se va modificando y enriqueciendo con el tiempo", apunta Nuria Chinchilla.

 




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