La expansión globalizadora
(1988-1998)

El Consejo Internacional
Una mirada a la Europa Oriental
Los nuevos programas internacionales para directivos
El IESE en pleno crecimiento

Javier Pampliega

 
 
 

  El IAB, un foro de actualidad

La presencia creciente del IESE ­a lo largo de los años­ en numerosos foros y reuniones internacionales de prestigio; la investigación y formación internacional de sus profesores; el incremento de alumnos del Master procedentes de los diversos continentes son algunos de los aspectos que llevaron al IESE a crear un órgano que sirviera para conocer las necesidades, tendencias y adelantos que se producen en el campo de la dirección de empresas y en la formación de directivos de todo el mundo desde el punto de vista de la alta dirección. Por esto, a partir de 1985 se comenzó a estudiar la posibilidad de formar un Consejo Asesor Internacional (International Advisory Board, IAB) formado por personalidades de reconocido prestigio y talante internacional.

Los cometidos que desarrollaría el Consejo Asesor Internacional eran claros: colaborar con el IESE en el análisis de las necesidades y tendencias más relevantes de la dirección de empresas; fomentar el intercambio de conocimientos, experiencias e investigaciones entre el ámbito académico y la realidad empresarial internacional; sugerir a la dirección del IESE ideas que puedan contribuir a sus fines científicos y educativos, y, por último, cooperar en la tarea de mantener al IESE entre las escuelas de dirección empresarial líderes del mundo.

 1988-98





El IAB: Un Consejo Asesor Internacional que muestra el prestigio del IESE en el mundo




  El IESE pensó que la mejor forma de cumplir este objetivo era convocar a un grupo de profesionales de prestigio en el mundo empresarial ­presidentes o directores generales de multinacionales en activo­ que se hubiesen distinguido por su contribución al desarrollo de la dirección de empresas.

En febrero de 1989 tuvo lugar la primera reunión del International Advisory Board. Desde entonces este Consejo se ha convertido en un foro de gran importancia para las empresas representadas. Sus componentes, 23 empresarios de alto nivel procedentes de 11 países, tienen la oportunidad de intercambiar opiniones y puntos de vista en cuestiones de interés común.

Los temas que se han tratado en estas reuniones han sido muy variados: la apertura del IESE a los nuevos retos mundiales a las puertas del siglo XXI; cómo afectan a la dirección de empresas los cambios experimentados en la Europa Central y del Este; el perfil del directivo que las empresas necesitan; la ética en los negocios; el declive industrial de algunos países desarrollados; los programas internacionales en Europa realizados por el IESE en alianza estratégica con otras escuelas internacionales; el sentido emprendedor dentro y fuera de las organizaciones, o la creación de empleo en la Unión Europea.

El IAB resulta una pieza básica para mantener viva la presencia del IESE en la sociedad. En ese sentido, el IESE transmite ­como tantas veces ha hecho- su espíritu pionero ante las nuevas realidades de su tiempo. Como señala el profesor Pedro Nueno: "El IAB da prestigio sobre todo por el aval de sus miembros, personas que conocen otras escuelas de negocios, que se mueven en el mundo y que reconocen que lo que se hace aquí tiene suficiente nivel como para que ellos le dediquen tiempo y asocien su nombre".


Un proyecto solidario con los países del Este

Durante la International Faculty Development Conference celebrada en Cracovia los días 10 y 11 de julio de 1997, Boris Popov (IFDP'92), oriundo de Rusia, señalaba: "Yo creo que programas como el IFDP son más necesarios ahora que hace cinco años. En el IFDP, los profesores no sólo hacen referencia a cómo enseñar, sino que te explican cómo enseñar a dirigir y cómo dirigir en beneficio de todos".

Con la caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989, se abrieron numerosas expectativas en los países ex comunistas de la Europa Oriental para promover iniciativas en el ámbito de la dirección de empresas.

El respaldo ­en noviembre de 1990­ del entonces Gran Canciller de la Universidad de Navarra, Monseñor Álvaro del Portillo, fue decisivo. El Prelado del Opus Dei supo transmitir la petición expresa que el Papa Juan Pablo II había formulado de que instituciones como el IESE, como Facultad de la Universidad de Navarra, colaborasen en la recristianización de los países del centro y este de Europa y ayudasen a la formación de profesores y empresarios desde la doctrina social de la iglesia, antes de que el capitalismo exacerbado llenase de manera nociva la cultura y formas de vida de aquellos países.

En el IESE, el profesor Víctor Pou fue el primer director del recién creado Departamento de los países de la Europa Oriental.

El departamento se asentó en cinco pilares:

a) Se trataba de un proyecto desarrollado en el IESE, desde el IESE y en nombre del IESE, que era plenamente consciente de la relevancia del hundimiento del comunismo y de la conveniencia de responder de algún modo al vacío de formación en materia empresarial de aquellos países.

b) La respuesta del IESE se concretaba en un aspecto: la "formación de formadores". Una actividad que se desarrollaría en España.

c) El proyecto se financiaría con recursos de la Unión Europea y de empresas e instituciones privadas y públicas.

d) El IESE buscaba la faculty exposure, la formación de sus profesores a las nuevas realidades del centro y este de Europa.

e) Se deseaba algún tipo de alianza estratégica con otras escuelas de negocios, a saber: SDA Bocconi de Milán y HEC de París.

Tras los primeros pasos ­una serie de proyectos con financiación de la Unión Europea, de carácter reducido y limitados temporalmente­, en septiembre de 1991 los profesores Víctor Pou y Luis María Huete establecieron los fundamentos de una asociación de escuelas que más adelante daría origen al International Faculty Development Program (IFDP).

Los objetivos de esta asociación eran tres: establecer en su seno una red de instituciones de enseñanza de dirección, del máximo nivel y prestigio, en los países del centro y este de Europa; promocionar el programa de desarrollo de profesorado de dichas escuelas y mantener, de manera continuada y a lo largo de los años, una estrecha relación con los profesores y sus escuelas.

A la Junta de Gobierno de la Asociación se incorporó un Comité de las Escuelas Asociadas, integrado por cada uno de sus directores generales o de sus representantes. Tanto la presidencia como la dirección general de esta asociación se otorgaron inicialmente al IESE.

El siguiente paso fue la constitución de una European Network, una red de escuelas de dirección de empresas y universidades del máximo nivel y prestigio en los países del centro y este de Europa, con el explícito deseo de formar a sus profesores. En octubre de 1991, la International School of Commerce en Rynia (Polonia) entró a formar parte como primera escuela de la asociación.

A finales de mayo de 1992, el IESE fue seleccionado por la Comisión Europea para dirigir durante un trienio un proyecto de asistencia técnica en una escuela de dirección de empresas de Moscú: la Higher Commercial Management School (HCMS). El proyecto ganador ­elaborado por el profesor Paddy Miller y Soledad Serrano, del Departamento de países del centro y este de Europa­ era novedoso, eficaz y riguroso. Pretendía formar a los profesores rusos y a los directivos de la HCMS, elaborar un proyecto de investigación conjunto e informatizar la escuela. Con el paso del tiempo, este trabajo facilitó otros, como un contrato TACIS que proporcionó 45 becas para participantes rusos en el IFDP.

En octubre de 1992 se inició el IFDP, que hasta el momento ha acogido a 122 profesores de las 30 escuelas que forman parte de la European Network.

Entre los objetivos del IFDP está el de proporcionar a los participantes la oportunidad de profundizar en las ideas, procesos y prácticas vigentes en el mundo industrializado, con el propósito de adaptarlos a sus respectivos países; aumentar su comprensión de los problemas de dirección inherentes a un sistema económico de libre empresa; exponer los enfoques de enseñanza, de desarrollo de cursos y de investigación vigentes en el mundo occidental; proporcionar la oportunidad de relacionarse y establecer contactos permanentes con profesorado internacional experimentado de la Europa occidental; ayudarles a plantearse las formas más adecuadas de desarrollo de sus propias instituciones; permitirles una observación directa de los programas que las escuelas fundadoras tienen en marcha; establecer relaciones permanentes con el profesorado de estas escuelas y contactar con empresas y directivos europeos.

Uno de los rasgos distintivos del programa, propio del ideario del IESE, es que todas las materias se enfoquen con un sentido cristiano y se apoyen también en los valores humanos, de los que, desgraciadamente, estos países han sufrido una notable carestía.

La selección de los candidatos resulta un proceso determinante para el éxito del programa. María de la Puerta, Manager del Departamento de países del centro y este de Europa, explica: "Actualmente podemos ser muy selectivos, gracias a los antiguos alumnos, que nos envían candidatos de sus instituciones. Nos facilitan el proceso de selección, porque ellos conocen el IESE, el programa, las necesidades de sus instituciones... y resulta más fácil que nos envíen un candidato que cumpla los requisitos exigidos. Hoy el problema es que, entre todos los magníficos candidatos que tenemos, debemos determinar cuántos queremos, porque no existe la posibilidad de financiar a todos".

El IFDP es un programa solidario con los países que necesitan reconstruir paulatinamente su estructura. Como señalaba Natalia Bogachova, profesora de la Russian Association of Business Schools y participante en el tercer curso del IFDP, "el IFDP resulta muy innovador, utiliza métodos de enseñanza muy interesantes, con una alta profesionalidad, está bien organizado y por todo ello es muy formativo".

Cuando se cumplen cuarenta años de la fundación del IESE, el Departamento se encuentra en plena expansión. Desde 1995, el IESE forma parte, junto a INSEAD, London Business School y la University of Michigan's Business School, de un programa de financiación para estudiantes de los países de Europa central y oriental y Asia central. Este programa fue iniciado por el ABN-AMRO Bank holandés y el Euro-pean Bank for Reconstruction and Development (EBRD), con sede en Londres. Las dos instituciones estaban interesadas en formar estudiantes de aquellos países a través de programas master internacionales. Su propósito básico era cubrir las necesidades estratégicas de formación de futuros directivos en estos países, formándolos en escuelas de dirección de prestigio que reuniesen los siguientes requisitos: internacionalidad, buen departamento de salidas profesionales, asociación de antiguos alumnos consolidada y fuerte presencia y contactos en los países de la Europa central y oriental.

El IESE mantiene numerosos contactos con profesores, escuelas y organismos internacionales; ha aumentado la presencia de profesores en congresos y seminarios; se han multiplicado los acuerdos formales de colaboración con escuelas europeas y americanas, así como con organismos internacionales; se ha acentuado la participación en entidades como la European Foundation for Management Development (efmd), Strategic Management Society (SMS), Graduate Management Admission Council (GMAC) y la European International Business Association; y se ha impulsado la colaboración con otras escuelas, principalmente mediante el desarrollo de la Business School Network (BSN).

Más recientemente, el impulso institucional a la internacionalidad del IESE se ha concretado en el desarrollo de los International Senior Executive Programs. Estos programas ­en joint venture con otras universidades­ proporcionan herramientas prácticas para formular e incrementar nuevas estrategias globales en un entorno que cambia con gran rapidez.

La primera de estas alianzas se estableció en 1993 con la School of Business Administration de la Universidad de Michigan, para impartir el Global Program for Management Development (GPMD). El programa se impartió primero en Mont Pèlerin (Suiza), luego en Barcelona y en Beijing (China), junto con la China Europe International Business School (CEIBS).

Desde 1995, con la Harvard Business School, el IESE imparte también el Achieving Breakthrough Service, un "clásico" de Harvard que, desde 1998, tiene su homónimo en Bariloche (Argentina), con la participación del IAE (Instituto de Altos Estudios Empresariales) de Argentina.

Más recientemente, en 1997, se organizó el Strategic Management of Technology-based Companies (SMTC), junto a la Stanford University. La última incorporación ha sido el programa Management in the Information Age: Aligning Information Technology and Business Strategy, en asociación con la MIT Sloan School of Management.


Cimentando el futuro

Terminamos aquí la serie de artículos publicados con ocasión del 40 Aniversario.

Desde el mes de septiembre de 1997, hemos repasado los principales hitos de la historia del IESE. Aunque cuarenta años en la vida de una persona representan la madurez, para una institución académica son todavía pocos.

Durante la cena conmemorativa del 40 Aniversario del IESE, el director general, Carlos Cavallé, animó a todos a seguir escribiendo esa historia: "Pienso que debemos brindar para que Dios nos ayude a todos a saber aprender del pasado, tratar de configurar con todas nuestras ilusiones el presente, porque sabemos que estamos ­como han hecho nuestros antecesores en el IESE­ cimentando el futuro".

Javier Pampliega
Centro de Documentación Histórica del IESE


Portada | En 10 minutos | A fondo | Tendencias | Reflexión
Es noticia | Agrupación de Miembros | Ultimas noticias | Servicios

REVISTA DE ANTIGUOS
© IESE 1997