Cuando las personas interaccionan, tienden a emerger entre ellas sentimientos que, a su vez, se traducen en actividades que implican nuevas interacciones que, a su vez, generan nuevos sentimientos (positivos), y así sucesivamente.
Portada | En 10 minutos | A fondo | Tendencias | Reflexión Es noticia | Agrupación de Miembros | Ultimas noticias | Servicios
REVISTA DE ANTIGUOS © IESE 1998