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Este artículo es un breve resumen del estudio(1) realizado
por el autor y Santiago Ramas sobre el comportamiento del telespectador
frente a los bloques publicitarios en televisión con audiencias
segundo a segundo. En él se revelan nuevos y sorprendentes
resultados sobre el comportamiento de la audiencia en relación
con la emisión de los bloques publicitarios.
Son realmente prolijos los estudios publicados en la literatura
especializada sobre la cuantificación del zapping, o porcentaje
de audiencia que cambia de canal al emitirse un bloque publicitario.
Sin embargo, y a diferencia del que ahora presentamos, todos
los estudios se han realizado con datos de audiencia tomados
minuto a minuto.
Sofres, A.M. es la empresa dedicada a obtener y comercializar
los datos de audiencia que almacenan sus audímetros. Estos
aparatos recogen la información de 2.800 hogares españoles
segundo a segundo durante las 24 horas del día, todos
los días del año. Al final de cada día,
y antes de comercializar los datos, se obtiene para cada minuto
un valor medio de audiencia a partir de los sesenta segundos
que componen dicho minuto(2). De esta manera se facilita la manipulación
en el buen sentido de la palabra de los valores de
audiencia para los clientes, pero a su vez se pierde información
muy relevante para ciertos momentos. Uno de estos momentos es
precisamente la emisión de los bloques publicitarios.
Si tenemos en cuenta que en un minuto se pueden llegar a producir
pérdidas de audiencia de más de dos millones de
telespectadores, y que la duración media de un anuncio
publicitario es de veinte segundos, el análisis de las
audiencias segundo a segundo se convierte en un estudio imprescindible
para llegar a cuantificar y determinar las causas que realmente
influyen en el zapping.
1. El análisis
El análisis de las audiencias segundo a segundo se ha
realizado durante dos semanas de mayo de 1996 (del 6 al 19).
De esta muestra se han analizado la totalidad de los bloques
publicitarios minuto a minuto (más de 3.000) y casi 300
bloques publicitarios segundo a segundo. Esto implica no sólo
que se trata de uno de los mayores análisis hasta ahora
realizados en cuanto a su profundidad, sino también en
cuanto a la extensión de la muestra utilizada.
De este análisis se desprenden resultados tan interesantes
y sorprendentes como los siguientes:
1.1. Cambios de canal
El número de veces que cada individuo cambia de canal
es, cuando menos, llamativo; y se estructura de la siguiente
manera:
· Por la mañana (07:30 - 14:00), la audiencia produce,
en media, un cambio de canal cada 1,62 minutos.
· Durante la sobremesa (14:00 - 17:00), el número
de cambios desciende a uno cada 7,35 minutos.
· Por la tarde (17:00 - 20:30), un cambio de canal cada
4,39 minutos.
· Durante la noche (20:30 - 24:00), cada 5,38 minutos.
· En la madrugada (24:00 - 02:15), la audiencia cambia
de canal cada 4,21 minutos.
Los datos referentes a los cambios de cadena expuestos anteriormente
no son atribuibles en su totalidad al zapping, ya que incluye
cambios de canal entre programas y no exclusivamente cuando empieza
un bloque publicitario. Es decir, contabiliza los cambios de
canal producidos por zapping, flipping y grazing.
Pese a que los valores del cambio de canal no exponen ni dejan
intuir los valores del zapping, el hecho de que la audiencia
cambie de canal de modo tan frecuente como lo hace, remarca la
importancia de conocer cuándo lo hace y por qué.
Es decir, si el resultado de este estudio hubiese sido que el
telespectador cambia de canal con muy poca frecuencia, el estudio
en detalle del zapping hubiese resultado irrelevante o, al menos,
innecesario.
1.2. Análisis minuto a minuto
El análisis extensivo y profundo con datos de audiencia
minuto a minuto (más de 3.000 bloques analizados) nos
ha permitido conocer el alcance real de los datos publicados
en otros estudios sobre el zapping y comprobar que, bien sea
porque se han llevado a cabo utilizando metodologías incorrectas
o parciales, bien sea porque la muestra seleccionada era insuficiente,
la mayoría de las conclusiones a las que llegaban dichos
estudios no pueden ser tomadas como reglas generales del comportamiento
de la audiencia frente a los bloques publicitarios en televisión.
En el intento de determinar qué variables afectan al zapping,
y en qué medida, analizamos las siguientes variables:
· Posición del bloque en el programa y en distintas
franjas horarias.
· Tipo de programa.
· Duración y separación de los bloques publicitarios.
· Tipo de anuncios del bloque publicitario.
· Competencia entre cadenas (share de audiencia).
· Cadenas de televisión.
Después de analizar el nivel de fugas de audiencia producidas
por cada una de esas distintas variables, podemos afirmar que
el comportamiento de la audiencia de televisión depende
de un conjunto muy amplio y diverso de factores, de tal magnitud,
que ha sido imposible, incluso con la muestra utilizada por nosotros
(más de 280 bloques publicitarios analizados para este
trabajo), llegar a determinar cómo varía dicho
comportamiento en función de cada una de las variables
estudiadas una a una; incluso analizando todas y cada una de
las posibles interrelaciones entre todas las variables estudiadas,
nos ha sido imposible determinar la existencia de una combinación
que explicase de forma directa el comportamiento de la audiencia.
Es decir, ninguna variable por sí sola, ni ninguna de
las formas posibles de combinación de ese conjunto de
variables, ha sido capaz de establecer el comportamiento general
de la audiencia.
Este resultado puede deberse a dos razones principales: que existe
una variable o una serie de variables no estudiadas (por no estar
recogidas en la muestra audimétrica) que influyen determinantemente
en el comportamiento de la audiencia, o que este comportamiento
es mucho más rico y complejo que el que puede llegar a
determinarse por la interrelación de una serie limitada
de variables, por muy extensa que ésta sea.
Con el análisis de minutado también pudimos demostrar
que el porcentaje medio de fugas de audiencia que se produce
durante la emisión de los bloques publicitarios se alcanza
totalmente en el primer minuto del mismo. Y ésta fue la
razón que nos llevó a poner el foco de la investigación,
segundo a segundo, en ese tramo concreto de los bloques publicitarios.
1.3. Análisis segundo a segundo
La fuga de audiencia que se produce como consecuencia de la aparición
de los bloques publicitarios, mediante el cambio de canal, resulta
ser mucho mayor de la que los estudios realizados hasta este
momento habían señalado: en media, la audiencia
que evita la publicidad en televisión es de un 22,83%
medido segundo a segundo, mientras que, medido minuto a minuto,
resultó ser del 12,96%. Por tanto, las fugas de audiencia
en el bloque publicitario, medidas segundo a segundo, demuestran
que el zapping es un 76% superior al obtenido anteriormente.
Esta fuga de audiencia empieza a producirse poco antes del comienzo
del bloque publicitario. En concreto, en el último minuto
de programa previo a la publicidad se produce una caída
del 9,8%. Esto quiere decir que el bloque publicitario comienza
con una audiencia del 9,8% menor que la que tenía el programa
un minuto antes de comenzar el bloque. Esto es consecuencia directa
de que la audiencia sabe, y en ocasiones intuye, cuándo
se va a producir el corte publicitario, bien porque así
se le avisa desde el propio programa, bien porque aparecen señales
en la televisión que el telespectador identifica inmediatamente
con la llegada de la publicidad.
Por otra parte, en el transcurso del primer minuto del bloque
publicitario, la caída de audiencia alcanza un 10,91%.
Tomando como referencia el segundo anterior al comienzo del último
minuto de programa, es decir, sesenta segundos antes del inicio
del bloque, la caída total es la ya comentada del 22,83%.
¿Cómo cae la audiencia?
Con los datos del análisis segundo a segundo hemos conseguido
describir cómo se produce la caída de audiencia
en el período que va desde el último minuto de
programa hasta el final del primer minuto del bloque publicitario:
El 90% del total de la caída se concentra en los diecinueve
primeros segundos del primer minuto del bloque publicitario,
y en los últimos quince segundos del último minuto
de programa previo a la publicidad se concentra el 69% del total
de caída que se da en ese espacio de tiempo
Es decir, en los treinta segundos que van desde los últimos
quince de programa a los primeros quince de anuncios se concentra
el 73% del total de fugas de audiencia provocadas por la aparición
del bloque publicitario.
Recuperación de audiencia al final
del bloque publicitario
La recuperación de audiencia durante el bloque publicitario
es casi mínima, pues en el último segundo del bloque
se recupera un 3% sobre la caída máxima, que se
produjo en los primeros segundos del bloque. Una vez comenzado
el programa es cuando se empieza a recuperar la audiencia, si
bien cabe destacar que en los primeros sesenta segundos de programa
después del bloque publicitario sólo se recupera
un 5% de la que existía al final de la publicidad. Es
decir, así como la caída de audiencia se produce
de forma acelerada, la recuperación es mucho más
lenta y se concentra casi toda ella en el programa.
Sobreprecios pagados por primeras posiciones
en el bloque
Es importante hacer notar que las distintas cadenas de televisión
incrementan el precio de los anuncios de las primeras posiciones
(primera y segunda, llegando incluso a la tercera posición
cuando los anuncios iniciales han sido de corta duración)
aproximadamente en un 25% debido a la "supuesta audiencia"
que tiene de más con respecto a las posiciones posteriores
y al efecto de lograr mayor notoriedad.
Sin lugar a dudas, los datos que hemos revelado hasta ahora ponen
en entredicho el sobreprecio del 25%. Por este motivo, la cuestión
que abordaremos a continuación será la de determinar
el porcentaje de audiencia que tienen las distintas posiciones
del primer minuto del bloque y así establecer el sobreprecio
que corresponde a dichas posiciones atendiendo a la diferencia
de audiencia que existe entre ellas.
A tal fin hemos calculado el porcentaje de fugas de audiencia
durante períodos de veinte segundos a partir del inicio
de emisión del bloque publicitario, pero con respecto
a la audiencia existente sesenta segundos antes del inicio del
bloque.
Evidentemente, la duración de los anuncios varía
mucho, desde los cinco segundos de los más cortos hasta
más de un minuto de duración en los publirreportajes.
Para estudiar de forma estandarizada las posiciones de los anuncios
hemos optado por dividir el primer minuto en tres hipotéticos
anuncios de veinte segundos de duración cada uno.
Las audiencias medias para los tres supuestos anuncios en el
primer minuto del bloque son un 17,38%, 21,79% y 22,62%
inferiores a la audiencia que tenía la cadena un minuto
antes del inicio del bloque. Por tanto, la audiencia media del
primer anuncio frente al anuncio de segunda y tercera posición,
sólo se diferencia en 4,41 y 5,24%, respectivamente.
En el primer anuncio de 20 segundos, aunque el porcentaje de
fugas de audiencia es ligeramente menor que en el resto, hemos
de tener en cuenta que en los cinco primeros segundos ya se ha
producido una pérdida del 14,75% sobre la audiencia inicial;
en el segundo diez se ha producido una pérdida del 17,93%,
y en el segundo veinte de dicho anuncio la pérdida de
audiencia ya ha sobrepasado el 20% (20,67%) de la audiencia inicial.
Como demuestran estos datos, la diferencia de audiencia que existe
entre el anuncio de primera y el de última posición
del primer minuto del bloque no justifica el desmesurado sobreprecio
del 25% que cobran las distintas cadenas de televisión.
Suponiendo que se cobrara teniendo en cuenta el punto máximo
de audiencia alcanzado durante la emisión del anuncio,
y no según la audiencia media del mismo, deberíamos
determinar la diferencia existente entre los máximos valores
de audiencia que obtienen las distintas posi-ciones de los anuncios
en el primer minuto del bloque.
Las audiencias máximas con respecto a la del minuto anterior
al inicio del bloque publicitario para los anuncios de primera,
segunda y tercera posición, son: 10,79%, 20,80%
y 22,26%, respectivamente. Es decir, la segunda y tercera
posición se diferencian de la primera sólo en un
10,01 y 11,47%, respectivamente; nuevamente muy inferior al sobreprecio
del 25%.
Esto demuestra que el sobreprecio del 25% para los anuncios de
primeras posiciones es, desde el punto de vista de audimetría,
desmesurado.
Si se impone el sobreprecio para los anuncios de primeras posiciones
según la audiencia media de los mismos, éste deberá
existir sólo para el de primera posición, con un
sobreprecio del 4,5% del valor de los anuncios en el bloque.
Por el contrario, si se impone el sobreprecio según la
audiencia máxima lograda en el bloque, éste sería
nuevamente para el anuncio de primera posición, con un
sobreprecio del 11%.
Según los datos obtenidos en este análisis, los
dos primeros anuncios del bloque deberían ser de menor
duración, para aprovechar al máximo la escasa ventaja
de audiencia que confiere la primera posición (máximo
de diez segundos), estando justificado un sobreprecio del 8%
para el primer anuncio y un 4% para el segundo, debido al incremento
de audiencia que éstos poseen con respecto al resto de
los anuncios del primer minuto del bloque
La estrategia publicitaria de las distintas
cadenas de televisión como variable condicionante del
zapping
Una de las conclusiones universalmente aceptadas, tanto por los
trabajos realizados como por el común sentir de los profesionales
del sector, es que la estrategia publicitaria seguida por cada
una de las distintas cadenas de televisión constituye
una de las variables que mayor incidencia tienen en que el zapping
sea de mayor o menor magnitud. Por ello, profundizamos en el
estudio del zapping en función de las cadenas de televisión,
y los resultados arrojaron que la variación entre la cadena
de mayor y la de menor zapping era de 5,5 puntos, estando la
media de fugas de audiencia de las cinco cadenas estudiadas en
un 19,9%.
La principal consecuencia de este estudio es que estrategias
publicitarias radicalmente distintas afectan en muy poca medida,
y a veces en el sentido contrario al que se imaginaba, al nivel
real de zapping.
La tipología de programas como variable
condicionante del zapping
Como consecuencia de lo anterior, decidimos profundizar en el
análisis de la incidencia en el zapping de los distintos
tipos de programas, pues era ésta otra de las variables
a las que tradicionalmente se asignaba una mayor responsabilidad
en el mayor o menor grado del mismo.
Lo primero que advertimos es que por el tipo de caída
de audiencia que se producía en el primer minuto del bloque
publicitario, se podían clasificar los distintos tipos
de programas en dos grandes grupos: así, por un lado,
"miscelánea" y "ficción" aparecen
como los dos grupos de programas que mayor caída de audiencia
soportan, llegando casi al 35%; el otro grupo, constituido por
"cultural", "infoshow", "informativo",
"deporte" y "con- curso", tiene una caída
de audiencia que está entre el 20 y el 25%, aunque las
altas desviaciones típicas mostradas hacen que esta división
de los programas en grupos sea una separación puntual.
Por otra parte, al analizar el comportamiento de la audiencia
en el último minuto de programa previo a la publicidad,
según los distintos tipos de programas, observamos que
existía un grupo donde la pérdida de audiencia
comenzaba desde el primer segundo de ese minuto (musicales, infoshow
y concursos), mientras que en otro grupo el comienzo de la caída
de audiencia se acercaba al inicio del bloque publicitario (deportes,
ficción, informativos, miscelánea y cultural).
La razón de este comportamiento, sin lugar a dudas, radica
en que los espectadores conozcan o no la inminencia de la emisión
de un bloque publicitario.
2. Eficacia de la publicidad en televisión
Después de los resultados alcanzados, se puede optar por
una visión optimista o pesimista de la realidad del zapping
en televisión. En media, un 23% de la audiencia del programa
se fuga al comenzar el bloque publicitario (pesimista), lo cual
significa que el 77% restante permanece, de algún modo,
atento a la publicidad (optimista).
Esta conclusión, sin embargo, sería, sin más,
del todo incierta, pues junto al fenómeno del zapping
activo existe el denominado por nosotros zapping pasivo(3) (aquella
parte de la audiencia que no se fuga de los bloques publicitarios
mediante el cambio de canal, pero que aprovecha dicho espacio
de tiempo para realizar cualquier otro tipo de actividad). En
definitiva, el zapping pasivo produce el mismo efecto frente
a los mensajes publicitarios que el zapping activo.
La dificultad estriba en que la metodología que se debe
emplear para la cuantificación del zapping pasivo debe
ser distinta de la audimétrica, pues dicho comportamiento
de la audiencia no queda registrado en el audímetro, como
ya hemos dicho. Existen varios estudios sobre este fenómeno
que hemos de sumar al zapping activo para tener una idea más
cierta y exacta de esta realidad. Como ejemplo, sirva el realizado
en el año 1996 por Media Direction a través de
encuestas telefónicas a una muestra de más de 14.000
telespectadores. El estudio reveló que un 83% de los telespectadores
afirmaban no haber visto el bloque publicitario aduciendo distintos
motivos, entre ellos, el cambio de canal o zapping activo.
Si el objetivo de la publicidad en televisión se establece
en generar un recuerdo espontáneo en el público
objetivo, debiéramos concluir que éste no se alcanza.
Pero si pensamos que la memoria del ser humano es muy limitada
y que lo que realmente persigue la publicidad en televisión
es ocupar un espacio en el recuerdo del cliente potencial, de
tal manera que ante cualquier reclamo adicional le venga a la
memoria el mensaje publicitario de ese producto, servicio o marca,
pensamos entonces que la publicidad en televisión sigue
siendo un canal fundamental de comunicación entre el anunciante
y su público objetivo.
En cualquier caso, y desde el punto de vista de la realidad analizada,
el fenómeno del cambio de canal ante los bloques publicitarios
por parte de un porcentaje nada despreciable de la audiencia,
debe estar muy presente en la planificación de medios
del anunciante, y es un tema lo suficientemente importante como
para seguir invirtiendo recursos en la investigación iniciada
con este trabajo.
1 · Toro, Juan Manuel de, "Análisis
del comportamiento de la audiencia en televisión: cuantificación
del zapping activo y sus variables condicionantes", tesis
doctoral, IESE, Universidad de Navarra, Pamplona, 1997.
2 · Para más información
sobre el análisis audimétrico, véase MN-314,
"La audimetría: sistema de medición y control
de la audiencia en televisión", Toro, J. M. de y
S. Ramas, IESE, 1997.
3 · Para más información,
véase MN-315, "Eficacia de la comunicación
publicitaria en televisión: el zapping activo y el zapping
pasivo", Toro, J. M. de y S. Ramas, IESE, 1997.
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