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Resumen
El profesor Argandoña inició
la andadura de la nueva Cátedra de Economía y Ética
con una lección magistral en la que realizó una
revisión histórica de la evolución de la
ética en España en el milenio que termina. En un
breve inventario de problemas de los últimos años,
destacó, en primer lugar, "la actitud de los españoles
hacia el Estado", una extraña ambigüedad que
combina la exigencia y la desconfianza. En segundo lugar, "la
baja valoración de la función social de la empresa".
Y, por último, la corrupción.
Tras augurar larga vida a la Cátedra, el titular priorizó
los retos científicos que asume. En primer lugar, desarrollar
la colaboración con diferentes escuelas y universidades;
impulsar una mayor vinculación entre las empresas y las
escuelas; intensificar la conexión de la ética
con las disciplinas científicas y técnicas, sobre
todo con la economía y las ciencias de la dirección;
clarificar los fundamentos filosóficos de la ética,
para superar el relativismo; y, en quinto lugar, fortalecer la
proyección de la moral sobre la vida diaria de las personas,
"porque el objetivo último de la ética subrayó
no es explicar las conductas, sino cambiarlas"
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