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Resumen
Vaya por delante que Francisco Sanllehí
(Paco, para muchos de quienes con él nos relacionamos)
es una de las personas que más me han ayudado, humana
y sobrenaturalmente, en el camino de mi vida. Esta opinión
es compartida por no pocos de quienes, como yo, fuimos sus amigos.
Los comentarios que siguen se refieren a la relación que,
desde mi punto de vista, existió entre Francisco Sanllehí
y el IESE.
En primer lugar, como participante en el PADE 62, Paco preparaba
los casos con diligencia. En las sesiones, sin embargo, prefería
ceder la palabra a los demás, aunque nunca dejó
de intervenir cuando pensaba que su opinión podía
ser útil a otros. Supo combinar la laboriosidad individual
con una disposición amistosa para compartir conocimientos
y experiencias. De todos recibía, porque a todos aportaba
y apreciaba (o, mejor dicho, quería).
Al terminar el PADE, Paco se convirtió en Antiguo Alumno
del IESE. Paco perteneció a este colectivo a cuyos componentes
no hay que solicitar nada, porque se anticipan a las peticiones,
satisfaciéndolas en grado superior a lo que eventualmente
cabía esperar.
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