Aniversario
25 años en Madrid

Pequeña Historia
"El IESE descansa sobre sus Antiguos Alumnos"
Pasión por dirigir


 La historia del IESE en Madrid es la historia de la audacia, el optimismo y la constancia de los Antiguos Alumnos. Gracias a su impulso, el IESE se decidió a dar el salto, y gracias a su apoyo, la actividad del IESE en Madrid ha ido creciendo más rápidamente que las expectativas de los más optimistas


El IESE, un habitual de la sociedad madrileña
Antonio González-Adalid (MBA 75) preside la Agrupación de la Junta Territorial de Madrid. Hoy afronta el futuro con la misma ilusión que el primer día que tomó posesión del cargo, hace ya un año.
¿Qué nuevos objetivos se plantea la Junta?
En primer lugar, pretendemos acercarnos a todos los Antiguos Alumnos que no tienen con el IESE una relación próxima. Más que en términos cuantitativos, nos planteamos los objetivos en términos cualitativos. En segundo lugar, deseamos incrementar la presencia del IESE en la sociedad de Madrid.

¿Qué estrategias adoptarán para conseguirlo?
Seguir contando con un número espectacular de asistencias a las convocatorias del IESE sería uno de ellos. Además, tenemos la ventaja de que existen Antiguos Alumnos en puntos nucleares de la sociedad madrileña.
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Pequeña Historia
José Ocáriz
director del primer EMBA en 1966.
José Luis Ferrando
primer director del Programa PADE en Madrid (1974-1975).

Félix Huerta
1970
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Desde 1959, todas las semanas empresarios y directivos madrileños viajaban a Barcelona para asistir a programas de dirección en el IESE. La afluencia era tan considerable que al inicio de la década de los setenta vivían en la capital más de doscientos Antiguos Alumnos.
Para todos ellos, la Agrupación de Miembros comenzó a organizar actividades de formación. La primera sesión del Programa de Continuidad en Madrid se celebró en mayo de 1966 y corrió a cargo de los profesores de Comportamiento Humano en la Organización (entonces, Factor Humano) José María Rodríguez Porras y Ramón Messeguer.
El ritmo de actividades crecía tan rápidamente que en septiembre de 1969 se constituyó el primer Grupo Regional de Madrid. Amós Sevilla, Jon Gamechogoicoechea, Carlos Balseyro y Alfonso de Zunzunegui se reunían periódicamente en un piso de la calle Velázquez, en casa de Carmen Moya, que había sido nombrada por Amós secretaria de la Junta. A aquellos encuentros históricos se unía a menudo el profesor Félix Huerta como representante del Claustro.
Desde el principio, la Junta de Madrid tenía claro que su objetivo era conseguir que el IESE organizase un PADE en Madrid. Ernesto Niveiro (PADE-I 69) ya mencionó esta posibilidad a la Junta de Gobierno de la Agrupación de Miembros en 1969. En aquel entonces, el Consejo de Dirección del IESE optó por retrasar la decisión, ya que se juzgó prioritario consolidar internamente la institución. "Ciertamente, el lanzamiento estable de programas en Madrid "suponía un esfuerzo heroico", como señalaba con su peculiar sentido del humor el profesor Fernando Pereira, entonces director general", recuerda Félix Huerta.
La respuesta no enfrió los ánimos de los Antiguos Alumnos de Madrid. Además de seguir organizando múltiples actividades en distintos hoteles de la capital, como el Yelmo Club, el Velázquez, el Wellington y el Eurobuilding, en 1972 se volvió a plantear otra propuesta. Esta vez la acompañaron con un informe elaborado por el profesor Antonio Argandoña en el que se recomendaba lanzar un programa en Madrid.
"El 28 de mayo de 1973 ­comenta el profesor Huerta­ Fernando Pereira convenció al Consejo de la conveniencia de organizar un PADE en Madrid. También hay quien cree que, como buen profesor de contabilidad, hizo unos cálculos y se convenció de la propuesta al comprobar que la "opción Madrid" podía empezar con una cuenta de resultados positiva y que no supondría incremento en los gastos fijos del IESE."

Un PADE en Madrid

Con el sí de Barcelona, los engranajes de una pesada maquinaria se pusieron en movimiento. El profesor Carlos Cavallé se encargó de las tareas de promoción del programa y de la búsqueda de un local adecuado.
De nuevo el Grupo Regional de Madrid volvió a ser una baza importante. Desde la oficina de Alfonso de Zunzunegui, en la calle Jorge Juan, se programaron muchas visitas, con buen resultado. En cuanto al local, después de descartar varias posibilidades, se optó por un hotel ubicado a las afueras de la ciudad, en el barrio de Puerta de Hierro: el Monte-Real.
"Se trataba de un establecimiento pequeño y tranquilo donde a veces se convocaba a los jugadores del Real Madrid. Ésta ­reflexiona ahora bromeando el profesor Huerta­ pudo ser una de las causas de la reticencia de la Junta de Barcelona en venir a Madrid."
El director del Programa PADE 1974-1975 fue José Luis Ferrando, que formó equipo con el profesor Félix Huerta y Carmen Moya, como secretaria ejecutiva.
Con el incremento de actividades (en 1977 empezó el PDG, y dos años más tarde se convocó el primer PDD), el hotel construyó un aula para las sesiones y una zona de estar independiente. Así, y en sólo cuatro años, quedó completada la oferta de Programas de Perfeccionamiento en Madrid.

Una sede propia

No pasó demasiado tiempo antes de que las instalaciones del Monte-Real fueran insuficientes para soportar el flujo de actividades y sesiones que se llevaban a cabo.
Por este motivo se fue perfilando la necesidad de adquirir unas instalaciones propias. Esta necesidad se hizo más acuciante cuando se planteó la posibilidad de organizar un Master en Economía y Dirección de Empresas dirigido a profesionales con experiencia.

Executive MBA

El Executive MBA (EMBA) fue una idea sugerida por el profesor Pedro Nueno. Durante su estancia en la Universidad de Columbia, el profesor Nueno comprobó el éxito que estaban teniendo este tipo de programas y planteó la posibilidad de desarrollarlos en el IESE.
En España, en la década de los ochenta se vivía un auténtico boom de los Master in Business Administration. Sin embargo, todavía no existía ningún programa para jóvenes directivos que quisiesen perfeccionar su formación a través de un Programa Master de dos años sin dejar su trabajo profesional.
Para alojar el nuevo programa se encontró un chalet unifamiliar en las afueras de Madrid, en Aravaca, que tras unas modificaciones se convirtió en la primera sede del IESE.
El EMBA inició sus sesiones en enero de 1982 bajo la dirección del profesor José Ocáriz. La primera promoción se graduó el 19 de diciembre de 1983. El éxito del Executive MBA desbordó las posibilidades del chalet y se empezó a estudiar otro cambio de sede.
Durante dos años, el IESE comprobó las dificultades que entrañaba encontrar una parcela no demasiado alejada del centro de Madrid en la que se pudiese construir un edificio suficientemente grande. Por lo que en 1985 se empezó a estudiar la posibilidad de trasladar la sede del IESE a las afueras.
Antes de tomar una decisión, se convocó a un grupo de Antiguos Alumnos que trabajaban en el sector inmobiliario para preguntarles algunas soluciones.
"En aquella reunión, Ramón Zorrilla comentó que un cliente suyo tenía un terreno que podía satisfacer las necesidades del IESE. Las parcelas se situaban en la Carretera de Castilla, no lejos de Aravaca, por lo que al terminar la reunión, Carlos Cavallé y Sandalio Gómez fueron a ver el terreno. Se trataba de una finca muy bien situada y arbolada", señala el profesor Huerta.
Una vez adquirido el terreno ­que pertenecía a una finca llamada La Rinconada de San José, propiedad de la familia Oriol­, aún había mucho que hacer. Faltaba solucionar el proyecto arquitectónico, la financiación y la construcción del edificio. De nuevo el IESE acudió a sus Antiguos Alumnos.
Los miembros de la Junta Territorial de Madrid convocaron un concurso. Un jurado presidido por Rafael de la Hoz y formado, entre otros, por Vicente Mortes y Carlos Cavallé, se decidió por el diseño de J. Manuel Fernández Plaza. "Se trataba de un edificio de planta rectangular con una estructura sencilla y funcional. Para la fachada se escogió un diseño moderno que reflejara el espíritu de una escuela joven", señala Félix Huerta.
Para la financiación resultó clave, una vez más, la colaboración de los Miembros de la Agrupación. Además del patrocinio de aulas, se contó con la colaboración de industrias, Empresas Patrono, bancos y aportaciones individuales.
La construcción del edificio duró quince meses. El 25 de septiembre de 1991 el Rey Juan Carlos I inauguró la nueva sede acompañado por la Junta de Gobierno del IESE en Madrid y los patrocinadores de las cinco aulas: Íñigo de Oriol (Aula José María de Oriol), Javier Imaz (Aula José María de Aristrain), Alfonso Escámez (Aula Alfonso Escámez) y los representantes del aula de Rafael Termes y Price Waterhouse.

Punto y seguido

La inauguración de la sede en Madrid ha sido el último hito de una historia que comenzó en 1968 en un piso de la calle Velázquez. "No obstante ­asegura el profesor Huerta­, no podemos considerarlo como un punto final, sino un punto y seguido. Un lugar desde el que las actividades del IESE llegan más alto y más lejos."
La nueva sede abrió una etapa llena de posibilidades. No tardó en multiplicarse el número de asistentes a las sesiones de continuidad y a los seminarios.
El profesor Rafael Termes fue nombrado director en la capital y se reforzó la estructura del IESE en Madrid con un Comité de Dirección.
A los programas habituales ­el PADE, PDG y PDD, el Executive MBA y las sesiones de continuidad­, se han ido incorporado nuevas actividades. El Simposio Anual de Finanzas a cargo del Centro Internacional de Investigación Financiera desde 1993, es un buen ejemplo.
Pero también en Madrid se celebran otros seminarios y encuentros de empresarios con solera, como el Día de la empresa, el encuentro anual del sector eléctrico, el encuentro de telecomunicaciones, el de actividades inmobiliarias sin olvidar los programas residenciales de El Paular.
"A la vista del desarrollo que ha tenido la nueva sede es fácil contestar de forma muy positiva a la pregunta que hacían algunos componentes de la Junta de Barcelona al profesor Pereira: ¿Por qué ir a Madrid? Hay que agradecer al profesor que, animado en buena parte por José Felipe Bertrán ­anterior presidente de la Junta de la Agrupación Territorial­ y por Carlos Cavallé, se decidiera a empezar las actividades en Madrid a pesar de que en la meseta no disfrutemos de la suavidad del clima mediterráneo", concluye Félix Huerta.

Este reportaje ha sido elaborado con la información proporcionada por Xavier Pampliega, del Centro de Documentación Histórica del IESE.