Perspectivas

Cómo mejorar la empleabilidad de su equipo
Tallar el talento

El talento es hoy el valor diferencial por excelencia. Atraerlo, retenerlo y activarlo es uno
de los desafíos a los que se enfrenta el directivo del tercer milenio. Para conseguirlo es necesario crear una atmósfera enriquecedora que le permita desarrollarse equilibradamente


Resumen

Existe la creencia entre los directivos de que preguntar a los colaboradores cómo puedo hacer algo mejor es signo de debilidad. Para Francisco Gay, la debilidad la demuestra quien no se atreve a encajar la respuesta. El primer paso para mejorar es aceptar que se puede y que se debería mejorar. "Empeñarse en el "yo soy así" es, en las personas sensatas, una manifestación de pereza. Efectivamente, cambiar cuesta. Pero el que tú seas así no significa que no puedas mejorar." La experiencia del profesor Gay como "entrenador de directivos" es excelente. Cuando se crea el entorno de confianza necesario (ni el "entrenado" ni el "entrenador" pueden ser impuestos), los resultados son extraordinarios. "Existen algunas competencias que no son tan difíciles de cambiar", asegura. Sin embargo, admite que para conocer el verdadero éxito del programa es necesario dejar que pase el tiempo, ya que no debemos olvidar que se trata de luchar con constancia para cambiar hábitos adquiridos.

  Ver artículo en PDF