 |
¿Por qué
hablan de política de empresa en vez de estrategia?
La expresión "política" incide en la
perspectiva global de gobierno como actividad humana responsable
de la conducción de la actividad empresarial.
En política de empresa se trata de descubrir y dirigir
las potencialidades de todos los que intervienen en el proceso
empresarial (de creación y reparto de riqueza), y del
que es bueno no tener que avergonzarse ni a corto ni a largo
plazo. El mundo empresarial es, entonces, un campo de proyectos,
de resultados y, también, de principios.
Preferimos llamar al dirigente "político de empresa"
y no "jefe ejecutivo", dado que el primer nombre indica
la naturaleza de la profesión, mientras que el segundo
se refiere sólo a la posición jerárquica.
Como campo del saber, sería bueno no sustituir la amplitud
de la tarea de gobernar por sólo una de sus labores, sea
la de estratega, la de arquitecto de la organización,
la de jefe personal o la de configurador de los poderes.
¿Por qué
la utilización de la palabra gobierno para referirse al
proceso de dirección de las empresas?
Cuando se habla de gobierno empresarial es frecuente remitirse
al asunto del consejo de administración; quizá
se debe a una circunstancia de moda. Gobernar es una tarea en
la que intervienen otros muchos, y se refiere al conjunto del
proceso de conducción de la entidad (veáse Figura
1).
El proceso mercantil es por entero un tema de personas. Los bienes
y servicios, alguien los produce, los compra y los consume. El
proceso empresarial interno lo realizan personas, pues todavía
no hay negocio sin trabajo humano, sea de dirección y/o
de ejecución.
Incluso el dinero siempre tiene propietario, aunque sea anónimo
o esté lejos; la vinculación de las inversiones
con la persona no desaparece nunca y, ciertamente, el capital
viaja, pero no queda exento de responsabilidades; en último
término, las morales. Siempre hay un rostro humano en
los mercados, aunque los impulsos de transmisión sean
digitales.
Ustedes dicen que gobernando bien la empresa
se llega a ganar dinero. ¿Es que se puede ganar dinero
aunque no se dirija bien?
Las principales causas que explican el buen funcionamiento de
un negocio son, con frecuencia, consecuencia de cómo desarrollan
los directivos lo que imaginan que es su negocio. En este caso,
el "saber hacer" de los directivos es incluso más
importante que la propia idea que tienen de su negocio.
Bien, esto es
claro... pero, ¿si se tiene un buen negocio y los directivos
lo hacen bien?
En ocasiones, con buenos directivos y con un negocio de buena
naturaleza, todo se va a pique por problemas en la convivencia
profesional en la organización. Es preciso aplicarse en
crear una buena convivencia profesional.
¿Quiere
decirnos que con un negocio de naturaleza buena, con unos directivos
que sepan hacer bien el negocio, con una sana convivencia profesional
en la organización, todo irá bien?
Es preciso armonizar una cuarta pieza. La Configuración
Institucional del Negocio. El dinero y la propia configuración
jurídica de la empresa y de sus órganos de gobierno
son, en ocasiones, causa de que las iniciativas de las personas
sean esterilizadas, impidiendo que den sus frutos.
¿Qué
beneficios aporta a un directivo manejar el nuevo concepto de
"Operaciones" introducido en el libro?
El concepto de "Operación" es una herramienta
muy útil para dirigir. Si se divide una política
en Operaciones, se está concretando el tiempo, el coste,
etc. El alto directivo que tiene a mano todas las operaciones
de la empresa se entera de lo que ocurre mucho antes de lo que
le llega por los sistemas de información convencionales
e informáticos.
¿Cómo
puede manejarse un directivo con toda la información que
llega a sus manos?
Nos hemos visto obligados a desarrollar el nuevo concepto de
realidad realidad porque, con frecuencia, en el mundo académico,
cuando se habla de realidad se confunde con la realidad que muestran
los papeles, la realidad que me ha dicho otra persona o de la
que normalmente se supone
¿Cómo
llegar a la "realidad"?
Los números y los papeles, que en pocas ocasiones son
útiles en sí mismos, pueden engañar siempre,
poco o mucho; no expresan nunca la realidad de manera completa.
El alto directivo debe pedir que le lleven a los lugares que
él elija, donde pueda pisar el barro de la empresa, entender
una máquina, ver cómo piensan y reaccionan personas
de todos los niveles de la organización y del entorno.
La realidad es el análisis, la elección, y hacer
lo elegido, salvando todo tipo de información no segura
y colaboraciones que puedan suponer una interferencia o una falta
de transparencia.
Para terminar,
¿abren nuevos horizontes?
Sí, el concepto de Procedimientos Políticos para
la Dirección. Éstos se diferencian de todos los
demás de diseño, compras, fábrica,
comercial, finanzas, contabilidad e informática en
que están concebidos para hacer progresar a toda la organización
empresarial hacia todos los objetivos y metas específicos
que tiene. Este sentido dinámico es propio del saber político
ejercido con justicia y eficacia. En "La Empresa de negocios
y la Alta Dirección. Procedimientos Políticos de
Gobierno", una obra recientemente publicada que firmamos
junto con el profesor Enrique Taracena, desarrollamos en todo
su detalle estos nuevos conceptos.
|