Los
valores corporativos pueden ser eficaces, pero no basta con valores. Para
que haya excelencia ética en las empresas hay que conseguir hábitos
operativos." Con estas palabras, el profesor Domènec Melé
concluía una de las reflexiones llevadas a cabo en la sesión
del Programa de Continuidad el 15 de febrero.
El profesor Melé presentó los primeros resultados de una investigación
realizada por el IESE sobre políticas de ética empresarial
en las 500 mayores empresas españolas. Un estudio que calificó
como estratégico en un momento en que las empresas necesitan valorar
cada vez más la calidad humana de sus empleados.
El 71% de las empresas encuestadas poseen algún tipo de documento
que incluye aspectos éticos. Lo hacen en tres tipos de documentos:
las Declaraciones de Visión y/o Misión Corporativa, las Declaraciones
de Valores Corporativos y los Códigos de Conducta.
Las empresas ven en estos documentos un cauce para difundir valores corporativos
y crear cultura empresarial, para fundamentar la dirección basada
en valores o mejorar la imagen corporativa.
En búsqueda de la excelencia
La mitad de estos documentos se creó después de 1990, aunque
en los últimos tres años se aprecia un claro aumento y una
tendencia a una progresiva implantación. Dentro de los distintos
enfoques para desarrollar las políticas de ética empresarial,
el profesor Melé hizo especial hincapié en el enfoque de excelencia,
que radica en el desarrollo de las virtudes humanas como base para la excelencia
empresarial.
Los valores humanos y principios éticos son los que informan toda
la empresa: desde la visión, misión y valores, hasta la estructura,
estrategias o prácticas y estilo de una empresa. Estos valores, como
refirió el profesor Melé, "están en la cabeza,
pero hay que conseguir hábitos de conducta, que son los que hacen
operativos los valores". Los valores deseados deben hacerse presentes
en la cultura de la empresa e integrarse en el carácter de las personas.
|