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Nueva
Economía:Haberla, hayla
De
las meigas se dice que haberlas, haylas. Lo mismo se
puede decir de la Nueva Economía: existe, es una realidad,
que no debe confundirse con Internet, ni con la burbuja bursátil
que se formó y se desinfló el año pasado, ni
con las afirmaciones publicitarias de los gurús, ni con las
promesas gubernamentales de que todos los niños podrán
conectarse con la red en sus escuelas. Sin duda, está cambiando
nuestra vida, pero tampoco tanto. Y está cambiando nuestra
manera de hacer negocios, pero más en unos sectores que en
otros. Y viene cargada de retos, amenazas y oportunidades, pero
más en unos sectores y menos en otros.
En
la Revista de Antiguos Alumnos del IESE llevamos muchos meses hablando
de la Nueva Economía o de la sociedad del conocimiento
o de la información, o de las nuevas tecnologías,
que no son sinónimos, aunque a menudo usamos esos términos
de modo más o menos intercambiable.
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Entre los profesores del IESE, los hay optimistas y forofos de la
Nueva Economía, y otros que son más escépticos.
Pero todos nos hemos puesto a trabajar con la nueva realidad, porque,
no cabe duda, las cosas están cambiando, y algunas mucho
y muy deprisa. Para algunas empresas y sectores las cosas ya nunca
serán como antes. Para otras, el cambio será más
lento. Pero todas se tienen que ajustar.
De eso tratan los artículos de A fondo de este
número de la Revista. Juan Carlos Vázquez-Dodero se
enfrenta con el problema de los equipos de jóvenes profesionales
que, aun trabajando en empresas tradicionales, se enfrentan a motivaciones,
condicionantes y retos distintos. ¿Cómo hay que dirigirlos
para que den todo su potencial, al tiempo que se desarrollan como
personas y contribuyen positivamente a la marcha del resto de la
empresa?
Sandra Sieber y Rafael Andreu analizan la importancia del conocimiento
interno, en el que radican las capacidades distintivas de las organizaciones,
y elaboran el concepto de trayectorias de aprendizaje como clave
para el desarrollo de ese capital humano. Si su recurso principal
son las mujeres y los hombres que están a sus órdenes
en la empresa, ¿cómo debe llevarlos, para que adquieran
ese conocimiento interno, de modo exitoso para ellos y para la organización...
sin que se le marchen cuando ya estén formados?
La economía en red parece esperar que las empresas hagan
de todo, y lo hagan bien, aunque no tengan los medios para ello.
¿Misión imposible? No: para eso están las alianzas.
África Ariño estudia dos estrategias de cooperación
en la Nueva Economía, las alianzas complementarias y las
alianzas de masa crítica, y explica cómo se debe proceder
para recorrer un camino que, aunque necesario, nadie ha dicho que
sea fácil. Y, finalmente, el último artículo
de esta sección corre a cargo de Alberto Fernández,
que explica las claves para la implementación exitosa del
Balanced Scorecard o Cuadro de Mando Integral una herramienta
que ha mostrado ya su utilidad, no sólo en las empresas tradicionales,
sino también en las de la Nueva Economía.
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