Presentación

Nueva Economía:“Haberla, hayla”

De las meigas se dice que “haberlas, haylas”. Lo mismo se puede decir de la Nueva Economía: existe, es una realidad, que no debe confundirse con Internet, ni con la burbuja bursátil que se formó y se desinfló el año pasado, ni con las afirmaciones publicitarias de los gurús, ni con las promesas gubernamentales de que todos los niños podrán conectarse con la red en sus escuelas. Sin duda, está cambiando nuestra vida, pero tampoco tanto. Y está cambiando nuestra manera de hacer negocios, pero más en unos sectores que en otros. Y viene cargada de retos, amenazas y oportunidades, pero más en unos sectores y menos en otros.

En la Revista de Antiguos Alumnos del IESE llevamos muchos meses hablando de la Nueva Economía –o de la sociedad del conocimiento o de la información, o de las nuevas tecnologías, que no son sinónimos, aunque a menudo usamos esos términos de modo más o menos intercambiable.


Antonio Argandoña
Director de la Revista de
Antiguos Alumnos del IESE
argandona@iese.edu

  Entre los profesores del IESE, los hay optimistas y forofos de la Nueva Economía, y otros que son más escépticos. Pero todos nos hemos puesto a trabajar con la nueva realidad, porque, no cabe duda, las cosas están cambiando, y algunas mucho y muy deprisa. Para algunas empresas y sectores las cosas ya nunca serán como antes. Para otras, el cambio será más lento. Pero todas se tienen que ajustar.

De eso tratan los artículos de “A fondo” de este número de la Revista. Juan Carlos Vázquez-Dodero se enfrenta con el problema de los equipos de jóvenes profesionales que, aun trabajando en empresas tradicionales, se enfrentan a motivaciones, condicionantes y retos distintos. ¿Cómo hay que dirigirlos para que den todo su potencial, al tiempo que se desarrollan como personas y contribuyen positivamente a la marcha del resto de la empresa?

Sandra Sieber y Rafael Andreu analizan la importancia del conocimiento interno, en el que radican las capacidades distintivas de las organizaciones, y elaboran el concepto de trayectorias de aprendizaje como clave para el desarrollo de ese capital humano. Si su recurso principal son las mujeres y los hombres que están a sus órdenes en la empresa, ¿cómo debe llevarlos, para que adquieran ese conocimiento interno, de modo exitoso para ellos y para la organización... sin que se le marchen cuando ya estén formados?

La economía en red parece esperar que las empresas hagan de todo, y lo hagan bien, aunque no tengan los medios para ello. ¿Misión imposible? No: para eso están las alianzas. África Ariño estudia dos estrategias de cooperación en la Nueva Economía, las alianzas complementarias y las alianzas de masa crítica, y explica cómo se debe proceder para recorrer un camino que, aunque necesario, nadie ha dicho que sea fácil. Y, finalmente, el último artículo de esta sección corre a cargo de Alberto Fernández, que explica las claves para la implementación exitosa del Balanced Scorecard o Cuadro de Mando Integral –una herramienta que ha mostrado ya su utilidad, no sólo en las empresas tradicionales, sino también en las de la Nueva Economía.