| Las relaciones interpersonales son nuestra principal fuente de felicidad. La clave de las relaciones interpersonales reside en lo que Rogers llama congruencia, y entiende por tal la coincidencia entre los sentimientos que experimentamos en cada momento, la conciencia de estos sentimientos y nuestra comunicación de estos estados interiores. El ejemplo más elemental de congruencia es el del niño. El niño experimenta hambre, tiene coinciencia de ella y manifiesta su sentimiento a través de sus "herramientas" de comunicación. Todo él está integrado. Para encontrar ejemplos de incongruencia hemos de alejarnos de la infancia. Para mejor nuestro nivel de "congruencia" es necesario mejorar nuestar capacidad de conocimiento propio y nuestra capacidad de comunicación. |