Una forma diferente de ser padres
Entre dos generaciones

Ser abuelo permite vivir otra dimensión de la paternidad en la que es posible derrochar mimos sin remordimientos. Los nietos nos acercan a los hijos –de los que nos convertimos en los mejores consejeros– y nos devuelven la ingenua perspectiva infantil… esta vez sin responsabilidades

 



«En todo el verano, no he podido dormir una noche entera, he tenido que retirar todos los adornos del salón, he corrido de arriba abajo, me han estirado el poco pelo que me queda… pero he pasado las mejores vacaciones de mi vida: he tenido a mis nietos en casa», comentaba aquel abuelo a un amigo con una gran sonrisa.

Dicen que lo mejor de ser padre es poder ser abuelo. Ser abuelo permite disfrutar de otra dimensión de la paternidad. Una nueva etapa en la que es posible derrochar mimos sin remordimientos. Los nietos acercan a los hijos –los abuelos se convierten en los mejores consejeros de los padres– y devuelven a los abuelos la ingenua perspectiva infantil... esta vez sin responsabilidad.
.