Estructuras potencialmente conflictivas ¿Por qué uno es mejor que dos...? La dirección compartida entre dos personas es una estructura directiva potencialmente conflictiva. Algo así como una bomba de relojería que desgasta a sus integrantes y puede llegar a afectar a la organización. En una palabra, uno es mejor que dos... Resumen Gracias a mi trabajo como consultor y a las muchas conversaciones fortuitas que mantengo con mis alumnos de los Programas de Perfeccionamiento he podido confirmar la frecuencia con la que las direcciones de las empresas establecen estructuras potencialmente conflictivas. Digo potencialmente conflictivas porque, afortunadamente, en ocasiones esta clase de estructuras no desencadenaba conflictos. Empezaré repasando algunas ideas muy elementales sobre la función de las estructuras organizativas. Las repaso porque, demasiado a menudo, las pasamos por alto. Establecer una estructura responde a varios propósitos. Primero, asignar a cada persona unas responsabilidades bien definidas, a fin de que la dirección y la persona sepan a qué atenerse mutuamente; la persona sabe lo que se espera de ella, la dirección sabe lo que puede y debe esperar de la persona. Segundo, que cada miembro de la organización sepa a qué atenerse respecto de los demás. Se trata, en esencia, de clarificar las expectativas mutuas. Este es el primer fundamento de la cooperación. Este es, pues, el propósito de los organigramas y de los manuales de funciones. Por supuesto, no basta con estos elementos para garantizar la cooperación. Por muy bien que definamos una estructura, hace falta algo más para que las personas cooperen. |      | | |