El profesor Fernando Peñalva explica las causas de la crisis Un formato diferente para hacer el mismo PDD El auge y desplome de Enron ha sorprendido a muchos. ¿Cómo puede una empresa que había merecido tanto reconocimiento caer en picado, de un modo tan repentino? El profesor Fernando Peñalva explicó en una sesión extraordinaria del Programa de Continuidad las causas y el desarrollo de esta crisis. La sesión se impartió en la sede del IESE en Barcelona el 9 de mayo y en la sede del IESE en Madrid el 4 de junio Resumen Enron nació en 1985 como una empresa de suministro de gas natural. Bajo la dirección de Kenneth Lay, decidió transformarse en un intermediario de energía, comprando y vendiendo gas natural. Posteriormente incluyó en su intermediación electricidad y otras materias primas, e incluso ancho de banda. «El negocio de la intermediación requiere una enorme liquidez o un rápido acceso a los mercados crediticios. Enron carecía de liquidez, por lo que tenía que recurrir a los bancos. Como su endeudamiento era excesivo, Enron necesitaba mantener una buena calificación crediticia para acceder a nuevos líneas de crédito. Al principio, la estrategia funcionó. Sin embargo, el sucesivo desarrollo de los mercados de intermediación hizo que se redujesen los márgenes de explotación, lo que implicaba menor crecimiento y podía acarrear una reducción en la calificación crediticia. Para que la maquinaria siguiera funcionando Enron decidió exportar su exitosa receta a nuevos mercados y acometió nuevas inversiones,» explicó el profesor Peñalva. Pero, incluso con aquella huida hacia adelante, los resultados tardaban en llegar y Enron empezó a maquillar la contabilidad para aumentar el resultado. Su estrategia se basaba en tres frentes: ocultar las pérdidas que podían producir ciertos activos, disminuir el endeudamiento en libros, y crear beneficios ficticios. Para conseguirlo, Enron creó una compleja red de sociedades instrumentales fuera de balance, denominadas sociedades de propósito especial (SPE), con objeto de proteger los activos y asumir parte de la deuda. Las normas contables norteamericanas no obligan a consolidar las SPE siempre que un inversor externo controle, al menos, el 3% de los activos. En 1997, Enron inició las transacciones fantasma con sus SPE. Enron usaba las SPE para llevar a cabo transacciones que no hubiese sido capaz de realizar con ninguna otra entidad mercantil independiente. Un ejemplo: los Raptor El profesor Peñalva describió el funcionamiento de una de las sociedades para ilustrar la magnitud del abuso. Enron contabilizaba en el balance los activos financieros a valor de mercado, lo que implicaba actualizar el valor de esos activos trimestralmente. Los incrementos se traducían en ganancias y las reducciones, en pérdidas. Para evitar la posibilidad de registrar pérdidas, los directivos decidieron asegurar algunos activos. Como nadie quiso venderles una póliza a un precio razonable, la empresa creó una SPE llamada Raptor I a la que otra sociedad controlada por el director financiero de Enron LJM2 proporcionó el capital externo. Enron capitalizó Raptor I mediante un préstamo de acciones y derechos sobre acciones de Enron. Raptor estableció un acuerdo de cobertura con Enron por el cual recibiría los incrementos de valor de los activos asegurados y en contrapartida pagaría a Enron las pérdidas sufridas por cualquier minusvalía. El problema estaba en que el único activo con el que Raptor podía cubrir los posibles pagos eran las propias acciones de Enron. En definitiva, la compañía se estaba asegurando a si misma. Para mantener este montaje en funcionamiento, era crucial que el precio de las acciones de Enron siguiera subiendo, pues si los activos asegurados perdían valor y las acciones de Enron también lo hacían, entonces Raptor I carecería de los recursos necesarios para hacer frente a los pagos a Enron. El gigante energético llegó a formar hasta cuatro Raptors. Los Raptors permitieron incrementar ficticiamente los resultados en más de mil millones de dólares. |    | | |