Mar Raventós (PADE-I 2001), presidenta de Codorníu
"El peso de la tradición es un impulso para mejorar"

Sabe como nadie que la fuerza del paso sosegado del tiempo, la constancia y el trabajo bien hecho, con entusiasmo, producen buen vino, buen cava y, también, empresas sólidas como Codorníu. Asegura que el secreto de esta empresa está en haber separado claramente la familia de los negocios, estableciendo cauces que permiten que las dos esferas se comuniquen sin cortapisas.

Resumen

Mi primera pregunta es obligada: ¿Por qué se animó a cursar un PADE en el IESE?

En Codorníu, creemos en la formación continuada de las personas. Volver a estudiar es muy gratificante porque podemos reflexionar, aprender y contrastar aspectos de la dirección con otros profesionales.

En diversas ocasiones ha reconocido que trabajar cerca de su padre ha sido una verdadera escuela de negocios. ¿Qué lecciones aprendidas junto a él ha confirmado durante su estancia en el IESE?

Trabajar cerca de mi padre ha sido muy importante. Cuando aprendes de una persona que tiene entusiasmo, una persona emprendedora, que quiere a la compañía, que habla con cariño de las viñas... acabas contagiándote, impregnándote de todo ese modo de hacer.

Yo he aprendido junto a mi padre, muchas “maneras” que otros aprenden en las aulas: cómo contabilizar, la importancia de cuidar la calidad del producto y de todo lo que rodea a la marca: la botella, la etiqueta, el estuche...

Por eso, me llenó de satisfacción confirmar en el IESE que lo que me habían transmitido, lo que me parecía importante en una gran empresa –la atención a las personas, la excelencia en la producción…– era verdaderamente muy valorado. Ingenuamente, pensaba que se trataba de preocupaciones algo “femeninas”, pero en el IESE me he dado cuenta de hasta qué punto son fundamentales.


Enviar a un amigo
ImprimirBajar al PalmPDFSubir