Graduación de la 37 promoción del Programa MBA Broche final a dos años de crecimiento El día de la graduación es un día grande para todos los MBA. ¿Quién se acuerda de los nervios de los primeros días?, ¿de las primeras discusiones del grupo?, ¿del primer informe, de los exámenes...? . Resumen La graduación pone el broche final a dos años de intenso trabajo, dos años de crecimiento personal y profesional que han sido un punto y seguido en la carrera profesional que les permitirá volar más alto. La 37 promoción del MBA ha dejado un buen recuerdo en el IESE. En palabras del profesor Jordi Canals, director general del IESE: "La promoción de 2002 es una clase con carácter. El IESE se ha inspirado en vuestra profesionalidad, encantado con vuestro sentido del humor, retado con vuestras constructivas sugerencias sobre cómo mejorar... Por todo ello, estamos muy agradecidos." La ceremonia de la graduación se inició con el desfile de los alumnos. Birrete en mano, los doscientos alumnos bajaron con algún que otr o tropiezo por las escaleras ante la mirada atenta y orgullosa de sus padres y familiares. El profesor Eric Weber, director del Programa MBA, dirigió unas palabras a los familiares antes de entregar los títulos. "En estos últimos años, se ha contado con vuestro apoyo, vuestra paciencia y, sobre todo, vuestro afecto cuando ha hecho falta, por ello es justo decir que una gran parte del mérito que hoy se atribuye a los graduandos también es vuestro". A los graduandos, el profesor les brindó la mano del IESE en cualquier circunstancia: "A partir de hoy tenéis un nuevo amigo, una nueva casa, el IESE, donde estaremos siempre, todos, para ayudaros en lo que haga falta." Tras la entrega de los diplomas, tomó la palabra en nombre de los alumnos, Sam Gratton, secretario de la promoción. "El IESE me ha hecho más feliz aumentando mis posibilidades de éxito, enriqueciendo mi vida con amigos maravillosos, dándome mayor seguridad financiera. Me ha hecho feliz a tres niveles. ¿Pero basta con eso? Hay un último y más esquivo nivel de felicidad; éste procede de sentir que formas parte de algo más grande que tú, parte de un objetivo más alto. Es lo mismo que lo interpretes desde un nivel religioso que secular. Debemos esforzarnos por hacer el mundo un poco mejor. (...) Estos son los sentimientos que encuentran eco en la misión y visión del IESE. La escuela cree que un directivo exitoso puede y debe fomentar el cambio social. La escuela cree que el desarrollo social es la esencia de cualquier decisión de dirección. Es una filosofía que impregna la escuela y es algo que nos diferenciará a nosotros de otros graduados de un programa MBA." Luis Unceta, presidente de la promoción, agradeció al IESE el crecimiento que habían experimentado como personas. "Debemos sentirnos orgullosos de haber crecido como personas. El IESE nos ha proporcionado magníficos profesores, preparados y formados en las mejores universidades del mundo. Pero lo que estos profesores nos han transmitido, aparte de su sabiduría y paciencia en clase, sobre todo paciencia, han sido valores humanos. Hemos conocido a individuos que se preocupan por los demás, por conocer las dificultades por las nos encontrábamos (...) Gracias, IESE, por habernos transmitido a través de tus profesores y de todos los profesionales que trabajan aquí, estos valores de dedicación por el trabajo, de compañerismo, de integridad, tan necesarios en esta sociedad y que llevaremos con nosotros en nuestras vidas profesionales y personales allá donde vayamos." En nombre de los alumnos A continuación, Frederick Kempe, editor del The Wall Street Journal Europe, pronunció la lección magistral, que versó sobre el liderazgo en tiempos de incertidumbre. Kempe subrayó la sed de líderes que sentimos ante la gran cantidad de cambios que experimentamos. El periodista destacó algunas de las características que debían poseer los líderes del futuro: inteligencia, integridad, visión ("Como dice el jugador de hockey Wayne Gretsky, no cuenta dónde está el disco, sino dónde estará"), pasión y energía ("El líder debe persuadir a los demás de su visión y luego infectarlos con su energía"), compasión, humildad y valor, y, por último, personalidad y coherencia ("Los líderes deben autoexaminarse continuamente para decidir qué quieren, qué valoran y sobre qué están dispuestos a ser valientes"). Frederick Kempe animó a los nuevos MBA a aceptar el cambio con deportividad, reconociendo que son tiempos difíciles, llenos de oportunidades. "El mundo cambiará espectacularmente en el transcurso de sus vidas, y ustedes tendrán que cambiar con él, ayudarlo a cambiar en la dirección correcta y reconocer que, incluso en su graduación, los desafíos no han hecho más que comenzar." "El mundo terminó diciendo nunca ha tenido tanta necesidad de gente con la preparación, talento, energía y know-how internacional que tienen ustedes. Si todos podemos ejercer el suficiente autoliderazgo, tal vez podamos construir un mundo extraordinario." Merecedores de la confianza de los demás El director general del IESE, el profesor Jordi Canals, animó a los nuevos directivos a ser personas que merezcan la confianza de los demás. Una confianza que se labra con una actitud de espíritu de servicio. "Como sabéis, el espíritu de servicio está en la raíz del mensaje del Fundador de esta Universidad, el beato Josemaría Escrivá, quien señalaba que una tarea de dirección sólo adquiere sentido pleno desde la actitud de servicio de quien tiene autoridad." El profesor del IESE insistió en que la confianza exige tolerancia y comprensión con las personas, y capacidad para disculparlas, en particular cuando cometen errores. Por último, el director general del IESE pidió a los nuevos Antiguos Alumnos que apoyen a su escuela para que siga desempeñando una labor de servicio a la empresa y a la sociedad. Las palabras del vicerrector de la Universidad de Navarra, el profesor Manuel Casado, clausuraron el acto. El profesor recordó el conjunto de aniversarios que coinciden con la graduación: el décimo aniversario de la beatificación de Josemaría Escrivá, en el año del centenario de su nacimiento, en la celebración de los cincuenta años de la fundación de la Universidad de Navarra, de la que el IESE es un ejemplo de labor universitaria al servicio de la sociedad. El profesor Casado agradeció especialmente el trabajo que se desarrolla en el IESE, a dos personas. Al profesor Antonio Valero, fallecido este curso, y al profesor Carlos Cavallé, que dirigió el IESE hasta el año pasado. El vicerrector dedicó finalmente unas palabras a los alumnos: "Sin ánimo de halagar vuestros oídos, debo decir que me siento orgulloso de que nuestra Universidad cuente con magníficos estudiantes y graduados, listos para asumir los ideales de servicio y compentencia profesional que guían a esta institución y que son, por eso, tan bien valorados en el mercado laboral". |      | | | | |