Graduación
de la 37 Promoción EMBA
Mejores directivos, grandes personas
A lo largo de dos años, 76 alumnos
de distintos perfiles profesionales y una media de seis años
de experiencia han aprendido algo más que números.
El EMBA es un programa idóneo para favorecer un desarrollo
profesional acelerado sin realizar un parón en la carrera
profesional.
El pasado 21 de junio se graduó la XXXVII
Promoción del EMBA. La ceremonia fue presidida por Manuel
Casado, vicerrector de la Universidad de Navarra, y contó
con la intervención de Honorato López Isla (PDG-II
80), vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Unión
Fenosa.
Honorato López recordó la figura de
Victoriano Reinoso, presidente de Unión Fenosa fallecido
el pasado 13 de mayo y “alumno vitalicio del IESE”,
como le gustaba definirse.
Durante su discurso, López Isla repasó la historia
empresarial de Unión Fenosa: «En Unión Fenosa
hicimos en su momento algunos actos de fe: creímos en el
cliente, no sólo como el destinatario del producto, sino
como fuente de inspiración para nuestra orientación
estratégica de cara al conjunto de la sociedad».
Al finalizar su discurso, López Isla dedicó
también unas palabras a los recién graduados: «Sois
privilegiados depositarios del mayor recurso empresarial: tenéis
el conocimiento y lleváis con vosotros un código
de valores éticos que informará vuestra vida y,
sin duda, la de aquellas empresas que os corresponde liderar».
«El IESE es vuestra casa», señaló
Santiago Álvarez de Mon dirigiéndose, en su discurso,
a los nuevos graduados. Por otro lado, Ricardo Lobera, presidente
de la promoción, hizo una valoración de estos dos
años en el IESE: «A lo largo de este período
formativo, todos los participantes de este Executive MBA 2002
hemos tenido la posibilidad de contrastar maneras diferentes de
enfocar la resolución de los distintos problemas profesionales
a los que nos enfrentamos cada día». Ricardo Lobera,
además, animó a sus compañeros a poner en
práctica fuera del IESE el espíritu de servicio,
«algo que afecta tanto a la faceta personal como a la profesional»,
y sobre lo que han profundizado durante el programa.
El director general del IESE, Jordi Canals, concluyó
el acto insistiendo, en su discurso, en la importancia del valor
de la confianza tanto en el aspecto personal como en el profesional.
«Sin confianza no puede haber relaciones humanas sólidas,
ni empresas, ni inversión, ni creación de riqueza,
ni progreso social», señaló el profesor Canals.
Por último, el profesor Canals comunicó
a los recién graduados que el IESE cuenta con ellos «para
mejorar cada día un poco y lograr que el IESE siga desempeñando
su misión en servicio de directivas y directivos de todo
el mundo, de las empresas y la sociedad» |