Descubriendo la maravillosa complejidad de la realidad

La mirada sistémica


La “mirada sistémica” nos permite huir de simplificaciones y descubrir la maravillosa complejidad de la realidad, mostrándonos –paso a paso– las medidas que debemos tomar para consolidar un proyecto. Una organización es una realidad muy compleja y sólo se pueden resolver sus problemas si somos capaces de ver la multiplicidad de factores que interviene en ellos

Resumen del articulo
La idea de sistema es una de las aportaciones más fecundas de las ciencias empíricas. Una primera aproximación a esta idea es que “un sistema es un conjunto de elementos interdependientes”. Todos conocemos sistemas: el sistema solar, el sistema nervioso, el sistema digestivo, etc. Hay una jerarquía de sistemas: sistemas físicos (como el sistema solar), orgánicos (como el sistema nervioso), libremente adaptables (como la persona humana, una familia o una organización). Hay también sistemas artificiales, como el motor de explosión o el ordenador. Lo que quiero transmitir al lector es que mirar la realidad con los “cristales” de la idea de sistema es extraordinariamente esclarecedor, tanto si se trata de entenderla como de actuar sobre ella. La “mirada sistémica” nos permite huir de simplificaciones y descubrir la maravillosa complejidad de la realidad.

Como profesor de Comportamiento Humano en la Organización, y como consultor de dirección, la idea de sistema ha sido clave en mi trabajo. Recuerdo mis primeras sesiones para directivos y la tendencia de los alumnos a atribuir el problema a una sola causa, casi siempre “un culpable”. Nada más lejos de la realidad. Mi trabajo durante estos cuarenta años de docencia ha consistido en gran parte en ayudar a mis alumnos a ver que una organización es una realidad muy compleja –un sistema–, y que los problemas sólo podían resolverse si éramos capaces de ver la multiplicidad de factores que intervenían en ellos.

Para facilitar este modo de ver las cosas, desde hace años invito a los alumnos a dibujar un diagrama de causa-efecto (diagrama de Ishikawa) para definir los problemas. El uso de este diagrama pone de manifiesto la multicausalidad de todos los problemas humanos en la organización.

Un ejemplo muy esquemático ayudará al lector a entender este enfoque. Así, el problema de un vendedor que no alcanza los objetivos puede deberse a varias causas: el nivel de entrenamiento, el estilo de dirección del jefe, la situación familiar del vendedor, el procedimiento de fijación de objetivos, el estado del mercado, etc. Todos estos factores pueden incidir en el problema, de tal modo que su solución puede requerir que actuemos sobre varios de ellos.

El ejemplo es muy elemental. Invito al lector a que piense en cualquier problema que le venga a la mente y haga el ejercicio de dibujar el diagrama de causa-efecto. Con un poco de esfuerzo, descubrirá una variedad de causas. Después, anímese a aplicar este punto de vista y este tipo de análisis a los problemas que tiene sobre su mesa.



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Profesor Ordinario, IESE, Departamento de Direccion de Personas en las Organizaciónes.
José María Rodríguez Porras
jmrodriguez@iese.edu