El programa
de chequeos de la Clínica Universitaria de Navarra (CUN)
Más vale prevenir que curar
Existe una forma de “aprovecharse” de toda la investigación
puntera que desarrolla la Clínica Universitaria de Navarra
sin lamentarse: el programa de chequeos. Todos los años,
la CUN realiza 3.000 chequeos integrales y personalizados. El objetivo
de estos exámenes médicos es realizar un control inteligente
de la salud para prevenir más que curar
La revisión médica periódica
resulta de gran interés no sólo para conocer el estado
actual de nuestra salud, sino también para prevenir posibles
enfermedades. El Área de Chequeos Médicos de la Clínica
Universitaria cuenta con un sistema protocolizado que de forma individualizada
permite la realización de las consultas médicas y
las pruebas analíticas y radiológicas propias en un
chequeo en muy poco tiempo. De esta forma, el médico responsable,
gracias a un proceso informático, recibe los resultados clínicos
con gran rapidez y puede facilitar al paciente un informe médico
detallado con los resultados. Este sistema está indicado,
sobre todo, para personas que carecen de tiempo por sus obligaciones
profesionales, sociales, etc. «El
chequeo es un examen integral de salud que actúa tanto
en medicina preventiva como curativa», explica el doctor
Óscar Beloqui, especialista de medicina interna de la Clínica
Universitaria de Navarra (CUN).
«Esta atención al estado de salud puede
ser de vital importancia no sólo para la persona que se
realiza el chequeo, sino también para su familia y para
la empresa en la que trabaja. La salud de los empleados repercute
en la salud de la empresa. Por este motivo, muchas empresas recomiendan,
e incluso obligan, a sus empleados, la realización de una
revisión médica anual», añade el doctor
Beloqui.
«Es necesario romper el criterio, a todas
luces erróneo, de que un chequeo médico únicamente
va dirigido a personas aparantemente sanas, personas que presentan
alguna dolencia o diagnosticadas de enfermedades concretas también
pueden desear, y necesitar, un examen general de salud»,
señala Óscar Beloqui.
Un chequeo, una persona
La población de directivos está sometida
a una serie de factores laborales que pueden perjudicar su salud:
sobrecarga de trabajo y estrés, sedentarismo y posibles
hábitos de vida poco saludable, son los principales talones
de Aquiles que acechan al directivo.
En ocasiones, estos mismos problemas –además
de perjudicar su salud– colapsan su agenda y le roban el
tiempo necesario para realizar un chequeo completo, haciendo que
aumenten, de este modo, los factores de riesgo. Por este motivo,
es necesario planificar, previamente, los huecos que quedan libres
entre prueba y prueba a lo largo de las 12–24 horas que
dura un chequeo completo.
Un examen personalizado
El contenido de un chequeo debe adaptarse específicamente
a cada persona. La edad, el sexo, los hábitos personales
o las circunstancias laborales pueden recomendar la realización
de estudios diferentes. «Dependiendo del tipo de trabajo
que se realiza, se incrementa el riesgo de padecer determinados
tipos de enfermedades. En el caso de personas con un trabajo de
alta responsabilidad, el estrés favorece la aparición
de infarto de miocardio, enfermedades vasculares, etc. Por este
motivo, un chequeo médico se recomienda especialmente a
estos profesionales. En estos casos se realizan pruebas específicas
para evaluar el riesgo de padecer una enfermedad coronaria»,
explica el especialista.
Un examen general de salud incluye una consulta
médica y la realización de algunas exploraciones
complementarias (análisis, radiografías, etc.),
además de las pruebas indicadas específicamente
para cada persona. Los resultados de las exploraciones se plasman
en un informe médico personalizado que es comentado en
extenso con el paciente, indicándole los problemas detectados
y las medidas preventivas de salud que debe seguir.
Además, en la CUN, al tratarse de una institución
puntera en investigación clínica, los pacientes
pueden disfrutar de todos sus adelantos. «Las últimas
novedades en métodos de estudio y tratamiento que se utilizan
en los diferentes departamentos de la clínica, están
disponibles y son utilizadas en los pacientes que desean realizarse
un chequeo: valoración del riesgo vascular, incluyendo
determinación del calcio coronario; detección precoz
de cáncer de pulmón, y realización del WBCTS
(Whole Body CT Scan), un escáner completo», explica.
El deterioro de la salud, por otro lado, se hace
más patente a medida que se incrementa la edad. «El
propio proceso de envejecimiento, muchas veces refleja que algunos
factores de riesgo no han sido tratados convenientemente en el
momento adecuado. En la actualidad, el incremento en la esperanza
de vida hace necesario adoptar medidas preventivas que mejoren
la calidad de vida en edades avanzadas. El chequeo médico
periódico ayudará a conseguir este objetivo. Por
ello es recomendable que a partir de los treinta años se
realice una revisión cada tres años. A partir de
los cuarenta años, este chequeo debe repetirse cada dos
años, mientras que debería ser anual en personas
mayores de cincuenta años», explica el doctor Beloqui.
Más de 3.000 chequeos al año
En 1954, cuando comenzaron las enseñanzas
de Medicina en la Universidad de Navarra, pronto, y por deseo
de su Fundador, San Josemaría Escrivá de Balaguer,
se vio la conveniencia de construir una clínica universitaria
en la que los profesores de la Facultad de Medicina pudieran atender
a pacientes y en la que los alumnos, y especialmente los posgraduados,
pudieran completar su formación.
Este carácter marcadamente universitario
hace que la clínica guarde una estrecha colaboración
con las Facultades de Medicina, Farmacia, Ciencias y con la Escuela
Universitaria de Enfermería de la Universidad, así
como también con los centros e institutos científicos
de la Universidad. Su función docente, el desarrollo de
distintas líneas de investigación, alta especialización,
tecnología avanzada y trato personalizado hacia el enfermo,
son las máximas que definen el quehacer diario de la Clínica
Universitaria.
Más de 300 médicos, 800 enfermeras
y alrededor de 400 profesionales cualificados, todos ellos con
dedicación exclusiva, se vuelcan en la atención
de los más de 100.000 pacientes anuales que acuden a la
Clínica Universitaria de Navarra.
Aunque los chequeos son una práctica habitual
desde los inicios de la clínica, en 2001 se creó
una unidad de chequeos médicos con equipo y espacio propios,
dentro de la CUN, para poder mejorar su servicio. Este equipo
trabaja en la Clínica Universitaria junto con un gran número
de especialistas que están al servicio de esta unidad cuando
es necesario, contribuyendo al diagnóstico global de los
más de 3.000 pacientes anuales que deciden realizarse un
chequeo en la CUN. |