| Pedro
Solbes, miembro de la Comisión Europea para Asuntos Económicos
y Financieros
«Europa debe continuar sus reformas
para no depender de factores externos»
Pedro Solbes, Antonio Argandoña y Jordi Gual expusieron
las perspectivas de la economía europea para el año
2003 en la Jornada de Análisis de la Economía celebrada
en Barcelona el 13 de marzo
Ante un auditorio repleto, Pedro Solbes advirtió
del riesgo de recesión económica para la Unión
Europea por el impacto de la guerra de Irak. «Las perspectivas
de la economía mundial en un futuro próximo siguen
sombrías, con grandes incertidumbres, por lo que se prevé
un retraso en el inicio de la recuperación económica.
El impacto económico de la guerra de Irak dependerá
de la extensión geográfica y de la duración
del conflicto, así como de la fortaleza de la economía
europea», señaló Pedro Solbes, y aseguró
que «Europa debe continuar sus reformas estructurales para
no depender de factores externos».
Un panorama poco claro
Ante la débil situación económica
actual, el comisario de Asuntos Económicos se resistió
a transmitir señales de optimismo: «Los indicadores
recientes revelan un panorama poco prometedor de la actividad
en la zona del euro, con un deterioro de la confianza de los consumidores
y de las empresas».
Pedro Solbes comparó la economía de
la Unión Europea durante el ataque al Golfo Pérsico
en la guerra de 1991 con las circunstancias actuales. «La
confianza del consumidor es más baja, las tensiones del
mercado, mayores, y los déficit industriales, más
altos.» En su PIB del año 2000, el déficit
comercial de Estados Unidos era de un -4,7%, en comparación
con un -1,2% en 1990. De lo que se deduce un mayor riesgo de fluctuaciones
en las tasas de cambio.
El comisario afirmó que actualmente las reservas
del petróleo son aproximadamente 105 millones de barriles
por debajo del nivel normal; y en 1990 eran de 65 millones de
barriles por encima de la media. «En cualquier caso, el
impacto global de un estancamiento temporal en los precios del
petróleo, incluso siendo importante, será pequeña.»
Reducir el impacto de los choques externos
«Una lección importante de esta crisis
es que la economía europea debe volverse menos vulnerable
a los choques externos y basarse mucho más en sus propios
puntos fuertes», apuntó. En su opinión, debe
aplicarse urgentemente la reforma estructural, con el fin de estimular
la confianza, reforzar las necesarias condiciones de oferta favorables
al crecimiento y crear el dinamismo necesario para avanzar con
determinación hacia el logro de los objetivos de Lisboa.
Eneko Landáburu,
director general de la Ampliación en la Unión Europea
«La Unión Europea debe
realizar un acto de refundación»
Eneko Landáburu,
director general de la Ampliación en la Comisión
Europea, expuso, durante una sesión del Programa de Continuidad,
las claves del proceso de adhesión de los diez nuevos países
a la UE
«La UE jamás había conocido
un ejercicio de ampliación tan grande y complicado –explicó
Eneko Landáburu.» La preparación de la entrada
de estos países ha comportado un proceso de control de
la evolución política de los países candidatos,
que se ha saldado con la adhesión en 2004 de diez de ellos
y el aplazamiento de la incorporación de otros dos –Bulgaria
y Rumania, a los que podría sumarse Croacia– hasta
2007.
A principios de los noventa se establecieron los
requisitos de la adhesión, de carácter político
y económico. Entre los primeros, la evolución hacia
un régimen político democrático, condición
que cumplen, según los informes comunitarios, todos los
países, excepto Turquía.
También se les ha exigido la implantación
de una economía de libre mercado y la capacidad de competir
en un mercado abierto. «Los diez nuevos miembros son economías
de mercado que funcionan, pero esta evolución ha significado
un enorme esfuerzo y enormes costes sociales y políticos.
Ningún gobierno democrático ha logrado sobrevivir
a una elección», señaló Eneko Landáburu.
Por último, la UE ha demandado a los aspirantes suficiente
capacidad administrativa para asumir el acervo común en
la fecha de incorporación.
Ayudas a la cohesión de los nuevos
países, pero sin “regalar” nada
Eneko Landáburu explicó que la UE
ha establecido períodos de transición para la adaptación
a la legislación comunitaria en algunos ámbitos,
como el medioambiental. Sin embargo, señaló que
la UE ha protegido su core business, el mercado común,
para que los nuevos miembros no cuenten con ventaja competitiva.
Los nuevos países contarán en los tres primeros
años con unas ayudas de 10.000 millones de euros, una cantidad
que ha generado cierta frustración en los candidatos. «Entrarán
con un estatus de segunda clase», señaló Landáburu
en referencia a la cuantía de las ayudas.
Tres condiciones para el
éxito de la UE de 25 países
El director general de la Ampliación de la
UE citó tres condiciones para llevar a buen puerto este
proceso. Por un lado, señaló la necesidad de aplicar
“el acervo comunitario” en los países candidatos.
En segundo lugar, la implantación de una política
presupuestaria de cohesión para acercar unos niveles de
renta que en el caso de los candidatos alcanzan apenas el 40%
de la media comunitaria. Finalmente, destacó la importancia
de realizar un acto de refundación de la Unión Europea
que permita superar «la fractura entre quienes quieren desarrollar
una zona común, pero sin una gran integración, y
quienes desean ir más allá, hacia un modelo federalista».
Francesc Homs, conseller
d’Economia i Finances de la Generalitat de Catalunya
Un impulso para atraer
y retener la inversión en Cataluña
El IESE y la Generalitat
de Catalunya han realizado un estudio para conocer cómo
atraer inversión extranjera y asegurar su continuidad.
Los resultados se presentaron el 24 de marzo en Barcelona
El IESE, apoyado por el Departament d’Economia
i Finances de la Generalitat de Catalunya, presentó los
resultados del informe sobre los factores que favorecen la atracción
de inversión extranjera y la continuidad de las empresas
multinacionales en Cataluña.
Los profesores Jordi Gual y Lluís G. Renart,
acompañados por el conseller d’Economia y Finances
de la Generalitat de Catalunya, Francesc Homs, desgranaron el
informe que el IESE acaba de realizar sobre las líneas
generales para retener y captar la inversión extranjera.
Los objetivos del estudio fueron: identificar a
las compañías extranjeras potencialmente inversoras
en Cataluña, presentar los argumentos para incentivar a
las empresas internacionales a que inviertan en Cataluña,
parte que dirigió el profesor Jordi Gual, y estudiar cómo
mantener y aumentar el nivel de satisfacción actual de
las multinacionales ya implantadas en Cataluña, parte dirigida
por Lluís G. Renart.
«Hemos tratado de detectar a los 200 clientes
potenciales del resto del mundo que quieren venir a invertir en
Cataluña y cumplen con los requisitos», afirmó
Jordi Gual. Las 209 empresas seleccionadas tienen una buena rentabilidad,
ventas en aumento, presencia significativa en España, pero
no en Cataluña, y planes recientes de inversión
extranjera.
El 94% de las compañías candidatas
son europeas, 67 proceden de Estados Unidos y 48 del resto del
mundo. Se agrupan en 19 sectores y con actividades principales
diversas. «En Cataluña, los sectores con más
potencial para atraer nueva inversión extranjera son la
automoción, servicios empresariales externos y de logística,
audiovisual y de entretenimiento, sector de la salud, químico
y farmacéutico», aseguró el profesor Jordi
Gual.
Aprobado alto
Un 7,7 es la nota que las actuales empresas instaladas
en territorio catalán dan a Cataluña. «Aunque
nos dan un notable, todavía queda mucho por hacer. Desde
la acción de gobierno estamos impulsando la inversión
extranjera, aseguró el conseller, pero hemos de realizar
un buen reparto de funciones y responsabilidades para llegar a
los distintos puntos débiles de forma simultánea.»
El fácil acceso a los clientes y proveedores, la fuerza
laboral local, la calidad de vida, el clima empresarial y el entorno
y las infraestructuras de transporte y de tecnología, son
los factores que las retienen.
Jermyn Brooks, Executive
Director de Transparency International
«La lucha contra
la corrupción crea ventaja competitiva a largo plazo»
Jermyn Brooks, director
ejecutivo de Transparency International, y el profesor Antonio
Argandoña, analizaron el 5 de mayo cómo afrontar
con seriedad el problema de la corrupción
Jermyn Brooks analizó el documento “Principios
empresariales para contrarrestar el soborno”, promovido
por la ONG Transparency International y desarrollado por un grupo
de representantes del sector privado, sindicatos y ONG.
Entre las empresas que han participado en el proyecto
destacan: PwC, Social Accountability International, Banco Europeo
para la Reconstrucción y el Fomento, Shell International
Ltd, Río Tinto Plc, General Electric Company y la Comisión
Sindical Consultiva ante la OCDE.
«Los principios empresariales que hemos redactado
fueron diseñados para que los utilizaran grandes, pequeñas
y medianas empresas. Se aplican al soborno de funcionarios públicos
y a las transacciones comerciales dentro del sector privado. Nuestro
propósito era proporcionar una guía práctica
para combatir el soborno y crear en la empresa una ventaja competitiva
a largo plazo», dijo Jermyn Brooks.
Por su parte, el profesor Antonio Argandoña
analizó los índices de percepción de corrupción
de 2002 y repasó las principales formas de corrupción
y cómo estas prácticas se introducen en la empresa.
«Se empieza con un “no me queda otro
remedio”; se sigue con un “sólo por esta vez”;
se continúa con un “todos lo hacen”, falta
de escrúpulos en negocios ordinarios, y se termina teniendo
la corrupción en la base del negocio.»
Mantener sana la empresa
El profesor Argandoña animó a los
empresarios y directivos a no pagar sobornos para mantener “sana”
la empresa y conseguir, de este modo, una ventaja competitiva
a largo plazo.
«Soluciona los problemas que se te presenten,
y ojalá sean pocos, monta barreras contra la corrupción,
en la empresa y en el exterior, y busca la excelencia»,
recomendó el profesor Argandoña.
«Los últimos escándalos
empresariales han avivado la conciencia social anticorrupción
y han recordado a la empresa los riesgos que encierra el soborno»,
señaló Jermyn Brooks.
Eugenio Domingo Solans,
miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo
«El crecimiento
económico de la zona euro será muy modesto este
año»
Eugenio Domingo Solans,
miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo,
analizó la coyuntura económica europea
Eugenio Domingo Solans desgranó durante su
intervención las fortalezas y las debilidades de la economía
europea. Entre las primeras destacó la tendencia a la baja
de la inflación, unas condiciones monetarias muy holgadas,
la moderación de los costes energéticos, el ajuste
en los mercados financieros y, por último, la situación
macroeconómica, que calificó de envidiable.
Refiriéndose a las debilidades, el consejero
del Banco Central Europeo señaló algunos factores
que condicionan su buena marcha, como el fuerte desequilibrio
de la economía estadounidense, el ajuste que deben realizar
las empresas europeas, el alto nivel de endeudamiento y el comportamiento
presupuestario de algunos países europeos.
El economista anticipó que «el crecimiento
se mantendrá en un nivel muy modesto durante el resto del
año».
El consejero del BCE señaló que en
la eurozona, el sector de agricultura y pesca se encuentra en
recesión desde hace años. «La industria está
aguantando bastante bien, mientras la construcción se encuentra
en recesión y el sector de servicios está en franca
expansión.»
Alemania, en crisis
Según Eugenio Domingo Solans, Alemania vive
una crisis de liderazgo y opinión. «El país
más importante del sistema económico europeo está
prácticamente en la misma situación que en los años
cincuenta y en los sesenta, en materia de políticas macroeconómicas
y de oferta», lamentó el economista.
«Desde hace mucho no se han hecho reformas
estructurales para flexibilizar la economía», señaló.
Solans suavizó el discurso y reconoció
que el canciller alemán, Gerhard Schroeder, «ha reaccionado
al presentar un paquete de reformas estructurales muy fuertes,
de mayor calado que las que se han hecho en España».
El consejero del BCE calificó como lógica
la reacción de los sindicatos contra las reformas para
flexibilizar la economía, pero señaló que
«son una de las claves para recuperar la economía
alemana».
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