Kimio Kase
El perfil del buen líder
El profesor Jordi Gual, director académico de la
IESE Global Alumni Reunion, invita a todos los Alumni del IESE
a acudir a la Asamblea para reflexionar sobre los retos que personas
y empresas debemos acometer ante las oportunidades que brinda
la globalización
En el trancurso de una sesión extraordinaria
del Programa de Continuidad, Kimio Kase compartió con los
Antiguos Alumnos del IESE los secretos que caracterizan a un buen
líder. Un buen liderazgo marca la diferencia entre una
empresa mediocre y una excelente. Aunque parezca obvio, este mensaje
ha sido una lección que, según Kase, muchas empresas
japonesas han tenido que aprender “por las malas”.
Kase, profesor de la Globis Management School, en
Japón, ha estudiado las prácticas directivas de
cinco de las empresas japonesas más sobresalientes: Nissan,
Shinsei Bank, Yamato Transport, Sony y Shin-Etsu Chemical.
El profesor Kase señaló los factores
que permitieron alcanzar el éxito a estas empresas,
especialmente durante los turbulentos años noventa, cuando
finalmente explotó la burbuja económica de la década
de los ochenta. Estos «directores generales transformadores»
(título de la conferencia de Kase) descubren lo esencial
del proceso de pensamiento de los altos directivos, algo aplicable
también a otros países y contextos empresariales.
Kase identificó dos esquemas mentales, que
denominó como planteamientos «Proto-Imagen de la
firma» (PIF) y «Beneficio-Aritmético»
(BA). En el primer planteamiento, las decisiones están
muy influidas por la imagen abstracta que el líder tiene
de la empresa; el segundo planteamiento es más pragmático
y está motivado sobre todo por la cuenta de resultados.
Kase afirmó que todos los líderes
empresariales están encuadrados dentro de una u otra de
estas dos categorías, a menudo sin darse cuenta de ello.
Un conocimiento más profundo de los puntos fuertes y débiles
de estos dos estilos de dirección podría ayudar
a los líderes a salir con éxito de las situaciones
críticas, como muchas empresas japonesas han hecho.
Llamando a la prudencia, Pedro Nueno, profesor del
IESE y moderador de la sesión, afirmó que aunque
el modelo americano de dirección continúe siendo
la referencia en todo el mundo, hay todavía mucho que aprender
de Japón. «De la misma forma que los directivos japoneses
no fueron conscientes de los puntos ciegos que precedieron su
caída, aquellos que se consideran invencibles deberían
empezar a aprender la lección.» El profesor Nueno
sugirió que tanto los líderes empresariales americanos
como chinos son potencialmente susceptibles de “copiar”
el estilo japonés.
Esta llamada a la prudencia fue recalcada
durante la amplia y variada sesión de preguntas y respuestas,
cuando Kase destacó que mientras muchos han seguido confiadamente
las tendencias de gestión de Estados Unidos, él
considera que los modelos europeos y japoneses son más
aplicables y sostenibles universalmente.
Tendencias y mejores prácticas en gobierno corporativo
Gobernando la empresa del mañana
Gabriel Hawawini, The Henry Grunfeld Chaired Professor
of Investment Banking y decano de INSEAD, Enrique Aldama, vicepresidente
de la CEOE y presidente de la Comisión Aldama, Alfredo
Sáenz, vicepresidente y consejero delegado del Grupo Santander,
y Jordi Canals, director general del IESE, participaron en esta
sesión del Programa de Continuidad conjunta para los Antiguos
Alumnos del IESE y de INSEAD dedicada al gobierno corporativo
de las empresas.
En su intervención, el Profesor Hawawini
analizó las funciones de los consejos de administración.
Destacó especialmente que los integrantes del gobierno
corporativo deben estar en línea con la cultura empresarial
y con la estrategia de la organización. Según dijo,
uno de los problemas comunes de las compañías que
han protagonizado recientes escándalos empresariales en
Estados Unidos y en Europa ha sido la falta de concordancia de
sus consejos de administración con sus estrategias globales
y de constante adaptación a situaciones cambiantes.
Muchos gobiernos corporativos no se han transformado
y adaptado a la nueva cultura empresarial, por lo que han ido
perdiendo competencia. Un reflejo de la falta de adaptación
a una economía global puede observarse en que, en Europa,
menos del 15% de los miembros de los gobiernos corporativos son
internacionales, y en Estados Unidos, menos de 2% no son americanos.
Jordi Canals demostró en su exposición
por qué las tendencias en gobierno corporativo no son una
moda pasajera, sino que han supuesto un cambio estructural en
el campo de la dirección de empresas. Comparó las
tres tradiciones europeas en cuanto a reformas legales y procesos
de toma de decisiones de los consejos de administración:
la británica, la alemana y, finalmente, la más joven,
la española, elaborada a partir del Informe de la Comisión
Aldama.
El profesor Canals concluyó con la reflexión sobre
el gran reto al que deben enfrentarse los gobiernos corporativos
en los próximos años en lo que se refiere a su contribución
real a la empresa.
Enrique Aldama comentó la situación
actual de las empresas españolas. A día de hoy,
comentó, prácticamente todas observan las recomendaciones
en cuanto a transparencia, seguridad y diligencia en las empresas
cotizadas.
A modo de ejemplo práctico, Alfredo Sáenz
explicó cómo se desarrollan estas medidas en el
Grupo Santander. Destacó la importancia de crear un sistema
adaptado a la realidad e idiosincrasia europeas, ya que a su modo
de ver, la reciente legislación americana es fruto de una
reacción excesiva a los escándalos empresariales.
Piensa que impone una complicada y costosa burocracia a la
organización de los gobiernos corporativos, que ha llevado
a algunas empresas a plantearse seriamente la posibilidad de dejar
de cotizar en bolsa.
Sáenz concluyó su intervención
destacando que lo realmente importante es la calidad de los consejeros
y, por tanto, del consejo. En el grupo Santander, el debate sobre
el buen gobierno tiene una gran relevancia, que les
lleva al autoexamen constante para poder ofrecer siempre lo mejor
al accionista y a la sociedad en general.
Javier González
Fraga
Argentina: ¿recuperación definitiva?
Javier González Fraga, expresidente del banco
central de la República Argentina, afirmó, durante
una sesión extraordinaria del Programa de Continuidad,
que «lo mejor que le puede pasar a Argentina es que en los
próximos diez años nadie le preste dinero».
Con estas palabras, el experto expuso el balance del panorama
económico argentino desde la llegada al poder del presidente
Kirchner, y la evolución esperada del entorno económico
y financiero de Argentina.
El expresidente del banco central argentino subrayó
que la economía argentina vivió una caída
del PIB de algo más del 20% en términos reales en
el año 2002, mientras que en los tres años anteriores
había descendido un promedio de entre un 2 y un 2,5% anual.
«En ese mismo año, la inflación se elevó
al 41%, mientras que había sido negativa en los años
anteriores, y la tasa de desempleo subió hasta cerca del
20%, en datos oficiales, a la vez que la pobreza se apoderaba
del país.»
Argentina remonta
González Fraga explicó que «de
una forma casi sorprendente hemos asistido, durante el año
2003 y principios de 2004, a lo que parece ser una recuperación
vigorosa de la economía argentina. En el año 2003,
el crecimiento fue en términos reales de un 8%, siendo
el segundo crecimiento económico más alto del mundo
después de China, y no inferior al 6% a principios de este
año». A la vez, la tasa de deflación –que
fue del 41% en 2002– se redujo al 4% en 2003; la tasa de
desempleo se recortó en 4 puntos porcentuales, y la balanza
de pagos argentina por cuenta corriente experimentó un
superávit notable, situándose en el 7,1%. «Los
datos fríos resultan impresionantes y justifican el lema
de esta sesión y la incertidumbre de lo que ocurrirá
en los próximos meses.»
Desde otra perspectiva, Javier González manifestó
que la sorprendente recuperación de la economía
de Argentina sólo se entiende siendo consciente de que
«los mayores espejismos de la crisis sucedieron en los años
noventa, y desde entonces hasta hoy la recuperación ha
sido dinámica».
«En la foto macroeconómica de Argentina
hay que destacar que el producto bruto de Argentina bajó
entre los años 1998 y 2001 a un ritmo de un 3%, pero lo
sorprendente es que el 80% de la caída del 11,1% del año
2002 se produjo en 2001. Si el colapso de la economía argentina
ocurre en el segundo semestre del año 2001 y la recuperación
empieza en marzo de 2002, no es un espejismo que en el año
2003 encontremos la mejor radiografía macroeconómica
de las últimas décadas del país.»
Profesor Víctor
Pou, consejero de relaciones exteriores de la UE
UE: de la crisis de 2003 a los retos de 2004
La UE vivió en 2003 uno de sus annus horribilis,
según el profesor Víctor Pou, y en 2004 se enfrenta
a muchos retos, entre otros, la ampliación, la nueva Comisión,
las elecciones...
El experto analizó la historia reciente de
la UE e indicó otro mal momento: la dimisión de
la Comisión Santer en 1999, que abocó a la Unión
a una crisis institucional. Por otra parte, también recordó
la euforia que embargó a los líderes europeos en
la cumbre de Copenhague de 2002, en la que se aprobó la
ampliación, o la de la cumbre de Lisboa de 2000, en la
que se elaboró la Agenda de Lisboa 2010 sobre crecimiento
económico y competitividad.
«Europa –señaló el profesor
Pou– está acostumbrada a momentos de euforia y momentos
de desánimo (eurooptimismo y europesimismo), que habitualmente
se corresponden con el estado de la economía.»
2003: ¿un año para olvidar?
El año 2003 ha sido uno de estos momentos
bajos: no se llevaron a cabo las reformas institucionales necesarias
para la ampliación, se produjo una fuerte división
ante la guerra de Irak, se constató el incumplimiento de
los objetivos marcados por la Agenda de Lisboa... Estos son algunos
de los puntos en los que el profesor Pou se basó para definir
la crisis del proyecto europeo durante 2003.
Sin embargo, la Unión Europea se enfrenta
en 2004 a numerosos retos trascendentales para definir su futuro:
la renovación institucional –nueva Comisión,
elecciones al Parlamento Europeo–, la aprobación
de la Constitución europea, la necesidad de impulsar el
crecimiento económico y la competitividad, y llevar a cabo
con éxito el mayor proceso de ampliación de la historia
de la UE.
Víctor Pou destacó, entre otras ideas,
la necesidad de redefinir el papel de las instituciones europeas,
la urgencia de las reformas económicas o el preocupante
envejecimiento de la población.
Finalmente, analizó las diferentes visiones
de lo que debe ser la UE que se enfrentan en su proceso de construcción,
desde el modelo federal propuesto por Alemania al modelo de mercado
único con cooperación intergubernamental que subyace
en las propuestas británicas.
Jornada de Análisis de la Economía
Más sombras que luces para la
economía de la Unión Europea
Aldo Olcese, presidente de la Fundación de
Estudios Financieros y del Instituto Español de Analistas
Financieros, y los profesores Antonio Argandoña y Jordi
Gual, diseccionaron el panorama macroeconómico en el contexto
del nuevo ciclo. En su intervención, Aldo Olcese repasó
algunos aspectos de las políticas económicas y financieras
de la UE. «España es el país que más
traspone las directivas comunitarias a las leyes del país
–señaló–, pero modifica la letra pequeña.
Y hay que decirlo: lo hace con poca lealtad al concepto de Europa.»
Entre otros aspectos, Aldo Olcese también
criticó la esquizofrenia con la que han actuado los gobiernos
europeos en cuestiones de integración. «Nos meten
en el euro –señaló–, pero luego nos
limitan la integración de los mercados financieros»,
que en su opinión es un factor determinante para impulsar
la unidad europea.
Europa se mantiene estancada
Antonio Argandoña explicó que Europa
crecerá menos que Estados Unidos y los países asiáticos,
al tiempo que recordaba el impacto negativo de la apreciación
del euro en la economía de la UE, basada en las exportaciones.
A pesar de la ligera mejoría del segundo semestre del año
pasado, según el profesor Argandoña, los indicadores
continúan siendo “enormemente pesimistas”.
En cuanto a Estados Unidos, el experto explicó
que su endeudamiento seguirá siendo un problema y que la
cotización del dólar continuará cayendo,
empujado por la continua compra de los bancos centrales asiáticos.
Volviendo la vista a Latinoamérica, Antonio Argandoña
señaló que se está recuperando gracias a
la debilidad de la divisa de Estados Unidos, al propio crecimiento
de la economía norteamericana y a la aplicación
de políticas económicas “más sensatas”.
¿Y España?
El profesor Jordi Gual señaló la principal
rémora del modelo de crecimiento económico español:
la baja productividad. Se ha demostrado que existe un fallo tecnológico
en la economía española. «Mientras los costes
laborales han subido un 4%, la productividad prácticamente
no se ha movido», explicó.
La apreciación del euro, la inflación
y la baja productividad contribuyen a crear, según Jordi
Gual, un panorama en el que la economía española
no sale bien parada y resulta poco competitiva.
El profesor recomendó al nuevo Gobierno
impulsar medidas que favorezcan un crecimiento en los niveles
de productividad:«El sistema científico-tecnológico-universitario
es del siglo pasado», señaló.
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