IX IESE Roland
Berger Case Competition
Ivey, IESE y MIT, ganadores del Case Competition
Ivey, IESE y MIT fueron los tres primeros clasificados
en la IX Case Competition del IESE. La tradicional competición
reunió a diez escuelas de todo el mundo: Insead, London
Business School, Rotterdam, Bocconi y el IESE, de Europa; Columbia,
Kellogg, MIT y Yale, provenientes de Estados Unidos, e Ivey, de
Canadá. Los participantes tuvieron la oportunidad de estudiar
y analizar el caso “Netflix, Going Public”, elaborado
por Alicia Seiger, de la Stanford Business School.
Como en otras ediciones, los participantes lo analizaron
por equipos durante dos días. Durante la tercera jornada
se realizaron las presentaciones, seguidas muy de cerca por el
jurado, compuesto por los representantes de Roland Berger: Joao
Pena (socio de Portugal); Jerome Koelewijn (socio de Países
Bajos); Maren Hauptmann (directora de proyectos) y Christoph Beseler
(socio), así como por la autora del caso, Alicia Seiger,
y Wyatt Rosenthal (MBA'98).
En cuanto a los criterios utilizados para escoger
al equipo ganador, uno de los jueces explicó que «la
clave de su victoria, aparte de la excelente calidad de su presentación,
radicó en su capacidad para comprender el problema, los
criterios empleados para evaluar las diferentes alternativas,
la creatividad en la presentación y el espíritu
de equipo demostrado».
La organización de un Concurso Internacional
de Casos entre las más prestigiosas escuelas de negocios
europeas y americanas, comenzó su andadura en 1996. Nizar
Jalbout (MBA’96) tuvo la iniciativa de crear un evento donde
se diera extrema importancia a la capacidad de análisis,
la habilidad de comunicación y presentación de resultados
tanto oral como escrita. El objetivo original era comprobar que
existía un nexo común en la formación que
se adquiere en las más prestigiosas escuelas de negocios
para la toma de decisiones.
«Las personas son más felices cuando trabajan en
empresas socialmente responsables», afirmó Ibrahim
Abouleish, fundador y presidente de Sekem, durante su intervención
en la conferencia sobre responsabilidad corporativa “Doing
Good, Doing Well», celebrada en el IESE los días
26 y 27 de marzo.
Conferencia Internacional
«Doing Good, Doing Well»
Comprometidos con el futuro
En la conferencia, organizada por el Responsible
Business Club del Programa MBA del IESE, participaron expertos
reconocidos en el área de responsabilidad social de la
empresa como Mark Albion, autor del libro “Making a Life,
Making a Living”; Jan Oosterveld (MBA’72), de Philips
Electronics, Joppe Cramwinckel, consejero en el ámbito
de desarrollo sostenible de Shell, o David Grayson, director de
Business in the Community. Ibrahim Abouleish subrayó que
los directivos tienen una obligación con la sociedad: incorporar
valores a sus modelos de negocio y tener la valentía de
hablar sobre valores reales.
El experto transmitió algunas de las experiencias
del modelo Sekem, que durante más de veinticinco años
ha contribuido al desarrollo de una de las zonas más depauperadas
de Egipto: el desierto.
En su presentación «De la responsabilidad social
corporativa a la oportunidad social corporativa», David
Grayson afirmó que incorporar la visión social a
los negocios es «una tarea muy sencilla» desde el
punto de vista de gestión del riesgo. No porque los inversores
institucionales se hayan convertido de pronto en “amantes
de la naturaleza”, sino porque aprecian riesgo en los negocios
que no adoptan los principios de responsabilidad.
Grayson subrayó algunas tendencias que deberían
animar a las empresas a incorporar los principios de responsabilidad
social de la empresa en sus estrategias. Citó las futuras
revoluciones tecnológicas, la evolución de la demografía,
la creciente diversidad cultural presente en los mercados y cambios
en los valores de consumidores y empleados. Hoy día, comentó,
la apuesta en los negocios es demasiado alta como para no afrontar
las cuestiones de responsabilidad. «Como dice Warren Buffet:
“Se necesitan veinte años para ganarte una reputación,
y cinco minutos para perderla”. Y si no, que les pregunten
a Enron, Arthur Andersen y WorldCom», concluyó.
Foro de Finanzas de
Latinoamérica
Latinoamérica, un destino para invertir
El Finance Club y el Latin American Business Club
–integrados por alumnos del Programa MBA del IESE–
organizaron el “Latin American Finance Forum” para
analizar el panorama actual de la región y explorar sus
oportunidades, de la mano de cuatro expertos de gran altura.
La aventura latinoamericana del Grupo Santander
se basó en la estrategia de obtener masa crítica
en los países latinoamericanos y trabajar para reducir
costes e incrementar la productividad. Francisco Gómez
Roldán, director general de la división financiera,
subrayó las dificultades con las que el grupo se ha enfrentado
en los últimos años, principalmente por las crisis
de Argentina –que el Grupo Santander logró capear
con éxito– y la de Brasil, crisis que golpeó
la cuenta de resultados del banco. En la actualidad, el peso de
las inversiones del Grupo Santander en Latinoamérica es
menor. Entre amortizaciones y la retirada del banco de algunos
países, ha alcanzado una “rentabilidad excelente”.
Luis Enrique Yarur (MBA’75), y Lionel Olavarría
(MBA’75), presidente y consejero delegado del Banco de Crédito
e Inversiones de Chile, mostraron la otra cara de la moneda a
los alumnos del MBA del IESE.
En 1995, la banca extranjera representaba en Chile
apenas un 15% del sector. En 2003, el porcentaje alcanzaba ya
el 43%, aunque en el caso de España, los bancos han reducido
su presencia en los últimos años. «Nos dijeron
que los bancos latinoamericanos no íbamos a resistir –recordó
Luis Enrique Yarur–; nosotros, sin embargo, creímos
que era posible hacerlo ejecutando una estrategia sólida.»
Esta estrategia, según Yarur, se fundamentó, en
el caso del BCI, en tres pilares: los accionistas, asegurando
así la rentabilidad; los clientes, ofreciéndoles
los mejores productos, y los empleados del banco, actuando con
responsabilidad social.
Cablear Latinoamérica
Así se podría resumir la entrada de
Telefónica en el continente, con fortísimas inversiones
en algunos países. Fernando Abril-Martorell, antiguo consejero
delegado del grupo español y actualmente asesor independiente,
tras explicar algunas experiencias de la llegada de Telefónica
a Latinoamérica, recomendó analizar al detalle cada
una de las inversiones, preparar planes –aunque luego se
cambien– y ser muy cuidadosos con los objetivos que se pretenden
alcanzar.
Bill Emmot y Frances Cairncross,
de The Economist
Cara a cara con dos creadores de opinión
Bill Emmot y Frances Cairncross, Editor y Management
Editor de The Economist, respectivamente, participaron en dos
sesiones organizadas por los alumnos del Programa MBA del IESE.
La sesión de Bill Emmot, celebrada el 12
de marzo, titulada «How optimistic should we be about the
economy», estuvo fuertemente condicionada por los atentados
de Madrid del día anterior.
Autor del ensayo «Present at the creation»,
sobre el papel de Estados Unidos Unidos tras el 11 de septiembre
de 2001, y del libro «20:21 Vision: Twentieth-Century Lessons
for the Twenty-First Century», Bill Emmot analizó
los retos del mundo y de la economía en el siglo XXI, basándose
en su profundo conocimiento de algunos de los hechos del siglo
XX. Emmot explicó algunas de las claves necesarias para
comprender la evolución política y económica
de las distintas potencias.
Por su parte, Frances Cairncross, en una sesión
celebrada el 22 de abril titulada «Corporate Governance
and Leadership», explicó que el reciente interés
por el gobierno corporativo se debe principalmente a cuatro razones:
el incremento de los escándalos corporativos que han salido
a la luz en los últimos años; la popularización
de las inversiones en bolsa; la ampliación de las diferencias
salariales entre los altos directivos y el resto de los empleados;
y el alza y la caída de las empresas de Internet y otros
sectores. Estas circunstancias, según Frances Cairncross,
han motivado que el debate sobre el gobierno corporativo se haya
centrado especialmente en temas como la contabilidad y transparencia,
la necesidad de contar con estructuras de gobierno adecuadas y
el debate sobre las políticas de retribuciones (dinerarias
o de otro tipo) en función de los resultados.
Al definir el papel del líder, Cairncross
subrayó las dificultades a las que actualmente se enfrentan
los primeros ejecutivos de las empresas: «Ser un buen líder
empresarial es hoy más duro que nunca. Los directivos deben
ser capaces de hablar y convencer a un mayor número de
audiencias a la vez, deben tomar decisiones difíciles a
toda velocidad y, a causa de sus muchos viajes, deben hacer todo
eso desde cualquier lugar del mundo». Cairncross definió
las cualidades que debería tener un buen líder empresarial:
una profunda convicción ética; capacidad para tomar
decisiones desagradables; determinación; ambición;
dominio de una efectiva comunicación; capacidad de juzgar
a la gente; destreza para desarrollar el talento; autoconfianza
emocional y atractivo.
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