| El profesor Cardona
ha diseñado un nuevo Programa Enfocado para coachers
«El coaching es una parte de la responsabilidad
directiva»
No se trata de una nueva obligación ni de
una moda pasajera. La dirección por competencias marcará
la diferencia en las organizaciones del siglo XXI. El profesor
Pablo Cardona ha diseñado un Programa Enfocado dirigido
a los directivos responsables de la gestión de este proceso
de formación, a los que ha bautizado como “master-coach”.
El profesor Pablo Cardona está convencido de que la dirección
por competencias distinguirá a las empresas del siglo XXI.
«Cada vez más, el mundo de la empresa es consciente
de que la función directiva exige la capacidad de desarrollar
el talento de su gente, y que las personas que no sean capaces
de dirigir de este modo, no deberían estar dirigiendo.»
La realidad de la empresa es cada vez más
compleja y el sistema de dirección por objetivos tiene
limitaciones importantes: «Sólo se preocupa por el
qué se consigue, y no presta atención al cómo»,
asegura. Se podría dar la circunstancia, por ejemplo, de
que premiemos a un directivo que ha alcanzado una cifra de ventas
muy alta, quemando a todos sus comerciales. ¿Cómo
venderemos el año que viene?
«Hay que empezar a pensar de otra manera –insiste
el profesor. La perspectiva del directivo tiene que ir más
allá de los resultados de este ejercicio. Hay que preocuparse
sobre cómo conseguirá tu organización los
objetivos mañana. Es entonces cuando aparece la necesidad
de desarrollar talento.»
Pablo Cardona ha trabajado con grandes entidades
multinacionales en la implantación de un sistema de competencias
y reconoce que es un proceso complejo. En la implantación,
además de la evaluación por competencias, desarrollar
un buen sistema de coaching es esencial. «Tratamos de que
la empresa se convierta en un espacio de aprendizaje y para ello
es fundamental el coaching», dice.
«Personalmente, entiendo que la labor de “coaching”
forma parte del trabajo directivo. Un coach no es un psicólogo.
El entrenador de un equipo de fútbol sólo entrena
a los jugadores que están en forma. Los que se lesionan
van al médico. Igualmente, en la empresa, el psicólogo
o el médico están para los casos patológicos.
El directivo ha de desarrollar el talento de la gente que está
en condiciones normales de rendimiento y, especialmente, de los
que tienen alto potencial. Para ello, el directivo ha de dedicar
tiempo a su gente –normalmente será suficiente con
media hora mensual– para ayudarles a poner metas de mejora
y apoyar su proceso de desarrollo. Cuando se hace correctamente,
el coaching se convierte en una buena inversión, incluso
de tiempo: el desarrollo de la gente libera tiempo al directivo.
Para que la atención sea adecuada, no es recomendable hacer
coaching a más de ocho personas.»
Este año, Pablo Cardona ha diseñado
un Programa Enfocado para formar a los entrenadores de los entrenadores.
«Somos conscientes de que el directivo no tiene por qué
saber todas las respuestas y de que en su labor como coach puede
encontrarse con muros infranqueables. ¿Qué hacer
entonces? Las organizaciones de cierto tamaño necesitan
una o varias personas de prestigio a la que los directivos puedan
consultar sus inquietudes sobre el coaching. Estas personas son
claves para coordinar e impulsar el proceso de coaching en la
organización.»
El entrenador de entrenadores, que el profesor Cardona
ha bautizado con el nombre de “master coach”, requiere
una formación rigurosa y específica que le capacite
para diseñar e implementar sistemas de competencias. También
necesita cierta experiencia y conocimiento de la organización.
«Este es un programa para seniors: directivos con prestigio
en la organización, con madurez, conocimiento y una dedicación
suficientemente intensiva a esta tarea. Podría ser, por
ejemplo, un directivo senior del departamento de recursos humanos,
pero no es necesario que pertenezca a este departamento.»
El programa se compone de cinco módulos,
divididos en tres bloques que incluyen formación presencial
y a distancia. El temario va repasando los aspectos fundamentales
y necesarios en la creación de ese entorno de aprendizaje:
la persona y su entorno laboral; el desarrollo de compentencias;
el proceso de coaching y, finalmente, se analizan las bases de
un buen sistema de gestión por competencias.
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