Enviar a un amigoImprimirEstadísticas

José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo del BCE
El pacto de estabilidad, imprescindible

«Las reformas del pacto de estabilidad no deben servir para enmascarar las dificultades de algunos países». Así de rotundo se mostró José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, en una sesión coordinada por el profesor Jordi Gual.

Tal como explicó el ponente invitado, el Banco Central Europeo se mantiene firme en su postura de exigir el cumplimiento de los compromisos adquiridos por los Estados de la zona euro y modificar algunos de sus puntos que aseguren el cumplimiento y no cambiar otros aspectos que lo relajen.

Ahora no entrarían en el euro...

Tal como explicó José Manuel González-Páramo, «sin estas reglas, los Estados del área del euro nunca habrían acordado la creación de una moneda común», recordando la barrera del 3% que ya han superado algunos países y de la que están muy cerca aproximadamente la mitad de los miembros del club del euro.

El consejero del BCE señaló que una de las causas del incumplimiento del pacto es la falta de rigor presupuestario durante los períodos alcistas del ciclo económico: «Las reglas fiscales de la Unión Europea no fueron suficientemente aplicadas durante los momentos buenos del ciclo –señaló. El resultado de este incumplimiento es que, en algunos casos, los márgenes que quedaron para dejar actuar a los estabilizadores automáticos en la fase de desaceleración no fueron suficientes para prevenir la aparición de déficit excesivos». Es decir, según el BCE, el pacto no es la causa de los desequilibrios de algunos países; por el contrario, es su incumplimiento lo que ha sacado a algunos gobiernos del terreno de juego.
Propuestas de reforma: mantener el pacto, mejorar su aplicación

La postura del BCE es clara, y González-Páramo la transmitió a los asistentes: «No hay necesidad de cambios en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y debe aplicarse totalmente en su formato actual». Por este motivo, ante la propuesta de hace unos meses de la Comisión Europea, el BCE acepta sólo mejoras en la aplicación, pero no en las reglas.

González-Páramo aceptó el refuerzo de los incentivos para que durante los períodos buenos del ciclo se cumpla el pacto, la revisión de los calendarios de vigilancia multilateral con el fin de que los programas de estabilidad y convergencia influyan en los presupuestos nacionales, y la homogeneización de los estándares estadísticos.

Al mismo tiempo, el consejero del BCE manifestó el rechazo del banco regulador europeo a la propuesta de modificar el límite del 3%, relajar la consideración de circunstancias excepcionales y la aplicación de períodos de corrección más amplios o específicos para casos concretos.

Ley Concursal: poniendo al día la legislación
El fin de un hueco legislativo

Del conjunto de leyes que regulaban en España las situaciones de insolvencia, la más reciente databa de 1922. Este hecho hacía de España el país europeo más atrasado en legislación concursal. Sebastián Sastre Papiol, profesor titular de Derecho Mercantil de la Universidad de Barcelona; José Antonio Fernández Bustillo, abogado y socio de Roca Junyent Advocats Associats; Pedro Brosa, presidente de Brosa Abogados y Economistas, y Jordi Soley, profesor del IESE, participaron en la sesión titulada «La insolvencia de las empresas y la nueva Ley Concursal».

La legislación anterior no facilitaba una salida a una situación de insolvencia no favorable a los acreedores y a los deudores. Los acreedores, cuando los deudores se presentaban en suspensión de pagos o en quiebra, contabilizaban el crédito en pérdidas y ganancias, tratando de recuperar el IVA ingresado, con ocasión de la facturación de los bienes servidos o servicios prestados. Y los deudores no tenían más remedio que aceptar el cierre y la liquidación de la empresa o su venta. Muy pocas empresas podían superar su situación de insolvencia.

Beneficiosa para las dos partes

Sebastián Sastre analizó la nueva ley desde el punto de vista de los acreedores, la calificó de “beneficiosa” tanto para los acreedores como para los deudores, subrayando que ésta «cubre, por fin, un hueco en el mundo legislativo».

Pedro Brosa trató el tema desde la responsabilidad de los administradores societarios. La nueva Ley Concursal no se presenta tan indulgente con los responsables de la empresa: «Si bien la ley obliga al deudor a presentarse en concurso en el momento en el que se encuentre en esta situación de insolvencia, el tiempo que se le permite para solicitarlo es insuficiente. Y el descuido está bajo pena de embargos preventivos sobre el patrimonio de los administradores y la posible responsabilidad concursal de los mismos, que puede alcanzar el 100% del pasivo».

En el caso de que el deudor cumpla con su obligación, la Ley impone un sacrificio a todos los acreedores para posibilitar la continuidad de la empresa mediante un convenio.

Los aspectos laborales de los procedimientos concursales fueron tratados por José Antonio Fernández. Mostrándose partidario de su reforma, destacó la novedad de la ley en cuanto a la intervención del juez del concurso en la extinción o modificación de los contratos de trabajo de los asalariados. «La importancia y singularidad de los trabajadores en la empresa –señaló José Antonio Fernández–, no excluye que frente a la justicia de sus demandas se hayan de considerar las de otros acreedores cuyos derechos también son merecedores de protección judicial en las situaciones de crisis.»

David Vegara, secretario de Estado de Economía
¿Cómo ganar competitividad?

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, explicó en el IESE el plan del Gobierno para aumentar la productividad en España. Vegara participó en una sesión del Programa de Continuidad sobre las perspectivas económicas para el año 2005 con los profesores Antonio Argandoña y Jordi Gual, coordinador de la sesión.

Además de la productividad, Vegara destacó la estabilidad presupuestaria como uno de los objetivos de la política económica del Gobierno. Días antes, el Consejo de Ministros había aprobado el “Plan de dinamización de la economía e impulso a la productividad”. Una de las medidas legislativas que se han promovido como consecuencia de este plan es el Real Decreto Ley de reformas urgentes para el impulso de la productividad, que incluye medidas que afectan a los mercados financieros, la energía, el medio ambiente y la contratación pública.

Vegara explicó que hay tres factores destacados que han impulsado la economía española en los últimos años: «El tipo de cambio de entrada en la Unión Europea, el descenso espectacular de los tipos de interés y la percepción por parte de los ciudadanos de que este descenso de los tipos de interés es permanente». Pero advirtió que «estos tres factores no van a perdurar siempre».

Sobre el contexto internacional, el secretario de Estado de Economía señaló que la entrada de diez nuevos países en la UE «no nos va a afectar positivamente».

El profesor Argandoña inició su “Repaso a la situación económica mundial” explicando los aspectos positivos y negativos de la economía en el año 2004. Después expuso sus previsiones para 2005 y comentó que «se mantendrán los altos precios en el petróleo».

«La economía de Estados Unidos funciona bien, pero tenemos desequilibrios importantes que habrá que arreglar en algún momento». Advirtió que «vamos a presenciar un año con subidas y bajadas del dólar». Argandoña destacó que América Latina está devolviendo sus deudas y que se esperan resultados positivos para 2005, «aunque no tanto como en 2004». En cuanto a China: «no parece que 2005 vaya a ser problemático para China, pero a medio plazo el país seguirá teniendo problemas y eso hay que tenerlo en cuenta», añadió.

El profesor Jordi Gual respondió a la siguiente pregunta: «¿Cuál es el diagnóstico para la economía europea?». «Vivimos una situación de lento e incierto crecimiento que es el resultado de la falta de reformas y de la fragmentación del mercado europeo.» Gual señaló que «los países que han hecho reformas en su estado del bienestar han sido capaces de acercarse más al punto de referencia de Estados Unidos». Según Gual, en España «se acentuarán los desequilibrios: la pérdida de competitividad y el crecimiento de los precios de la vivienda». Además, «es preciso que la política presupuestaria y las políticas de oferta combatan la raíz de los problemas españoles: la escasa productividad y el sesgo de la economía hacia un crecimiento excesivo de los precios».

David Vegara también participó en una sesión del Programa de Continuidad en Madrid, junto al profesor Juan José Toribio.


Javier Solana, alto representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE
Europa busca su papel en el mundo

«El mundo demanda Europa», Javier Solana subrayó la necesidad de que la Unión Europea se desarrolle como entidad política y no pierda el ritmo que marca la evolución del mapa mundial. Para ello, defendió la necesidad de dar un salto en la integración política de la mano de la nueva constitución, en una sesión extraordinaria del Programa de Continuidad moderada por el profesor Jordi Canals.

Javier Solana mostró su apoyo total al Tratado:«No se cierra ninguna puerta de las que estaban abiertas y se abren muchas de las que estaban cerradas».

El mundo se mueve muy rápido y Europa no puede quedarse atrás. Con esta reflexión, el responsable de la política exterior comunitaria inició su intervención para explicar dos de los aspectos más relevantes del nuevo Tratado: la unificación de las políticas exteriores y de seguridad. «Esta constitución subraya el peso que debe tener Europa en el mundo –explicó Javier Solana–, en política exterior y de seguridad. Sin una política exterior y de seguridad más común, será muy difícil que alcance el peso que le corresponde.»

«Europa no puede dar la espalda a lo que sucede en el mundo, debe jugar un papel importante», señaló el político español. Javier Solana también dirigió su mirada al exterior de la UE para explicar su visión de algunos puntos calientes del planeta. En primer lugar, recorrió el arco mediterráneo para llegar a Israel. «Nos encontramos no ante una puerta de oportunidad, sino ante una avenida de oportunidades.» Solana advirtió de la necesidad de recorrer esta “avenida” con agilidad.

En cuanto a Irak, el representante de la política exterior de la UE señaló la obligación de implicarse en la estabilización del país árabe y la necesidad de que los representantes de la minoría sunita no queden fuera del proceso de construcción del nuevo Irak.

De Irak a Irán, con el tema de las armas nucleares sobre la mesa. «No queremos que Irán tenga armas nucleares», señaló. Para ello, apostó por el diálogo y la necesidad de que Irán sea tratado seriamente.

En una referencia a la política de Estados Unidos, dijo: «Los cambios de régimen no se deben forzar, y tenemos el ejemplo de muchos de los 15 países recién incorporados a la UE, que eran regímenes comunistas y ahora están en la UE».

Las relaciones de Europa con Estados Unidos son muy profundas. Así lo señaló Solana, con datos económicos de inversión de Estados Unidos en Europa, y viceversa. Por eso, señaló que deben mejorar, y se mostró convencido de que durante la segunda legislatura del presidente Bush estas relaciones se fundamenten en el diálogo: «Debemos dejar de hablar de nosotros y empezar a hablar entre nosotros».

Finalmente, se refirió a los dos gigantes asiáticos, China e India. Según Solana, las relaciones con China avanzan más rápidamente que las de la UE con India.

Barcelona, 14 de febrero


Subir