Prakash Apte,
director del Indian Institute of Management de Bangalore (India)
«Para India, China no es un competidor»
El 31 de enero, el profesor Prakash Apte,
director del Indian Institute of Management de Bangalore, visitó
el IESE e impartió unas sesiones a los alumnos del EMBA,
en las que explicó la situación económica
de su país y subrayó que entre India y China «hay
muchas sinergias y convergencias».
Entre 1992 y 2003, la economía india creció a un
ritmo del 6,1%. Actualmente es la duodécima economía
del mundo, y las previsiones indican que en 2004 y 2005 mantendrá
este ritmo de crecimiento. Mantiene una inflación baja,
que se sitúa en torno al 4 ó 5%. En el cuadro macroeconómico
indio, Prakash Apte destacó la fortaleza de divisas muy
alta –en torno a 100.000 millones de dólares–
y un buen comercio exterior, con menos restricciones a las importaciones.
El profesor Prakash Apte descubrió las luces
y las sombras de la economía india a los alumnos del EMBA
del IESE en Madrid.
Dos gigantes: China e India
India y China comparten objetivos: «Para India,
China no es un competidor, es un aliado, un socio. Entre India
y China se producen muchas sinergias y convergencias, que ofrecen
atractivas posibilidades de alianzas estratégicas».
El comercio entre ambos países ha aumentado en los últimos
años y es muy beneficioso para India, ya que, en opinión
del profesor Apte, «si las oportunidades aumentan en China,
también lo harán en India».
De hecho, la economía está dejando
paulatinamente de depender de la agricultura, al tiempo que el
sector servicios está cobrando cada vez mayor protagonismo.
Según Apte, la economía de su país cuenta
todavía con margen en el ritmo de crecimiento y podría
ser capaz de alcanzar y mantener un ritmo del 7 u 8% sin sobrecalentarse.
El director del Indian Institute of Management de Bangalore justificó
su afirmación explicando que India cuenta con un sólido
consumo privado y poca dependencia de las exportaciones, además
de una amplia clase media; su crecimiento económico está
respaldado por un proceso de liberalización y reformas,
especialmente relevantes en el sector energético; posee
un fuerte sector empresarial; expectativas “optimistas”
con respecto a la inflación; está mejorando su relación
con Pakistán; tiene a disposición un amplio capital
humano bien preparado y de habla inglesa; y está creciendo
la inversión extranjera en sectores clave.
Además, Apte se refirió a otros datos
de indudable atractivo para la inversión extranjera, como
la existencia de nuevos mercados de consumo y mercados corporativos,
la mano de obra barata pero cualificada, alianzas estratégicas,
oportunidades de outsourcing, adquisiciones, y el relevante papel
en actividades de I+D.
Nuevas tendencias
Otra tendencia en India es el crecimiento de la
población en edad laboral –entre 18 y 60 años–,
lo que se convierte en una ventaja estratégica. Según
diversos estudios, en el año 2050 India será el
país con más población en edad productiva
del mundo. El profesor Prakash Apte subrayó esta tendencia
inversa a la situación en Europa y Estados Unidos, donde
la población envejece.
A pesar de que el panorama de la economía india presenta
muchas luces, Apte también señaló algunas
sombras que inquietan a los expertos, como la lentitud con que
se desarrollan las reformas, sobre todo debido a los cambios políticos,
que generan gran incertidumbre. A estos problemas se une el hecho
de la excesiva burocracia, que ralentiza posibles operaciones.
Finalmente, el profesor Apte se refirió a que India carece
todavía de una red de infraestructuras que sustente el
desarrollo industrial y económico del país, y recordó
que el peligro extremista todavía está presente
en el país.
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