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Programa Enfocado en Dirección de Personas

¿Recursos humanos o personas con recursos?

Se acaba la moda de los recursos humanos, porque las empresas excelentes no actúan con las personas como si fueran un recurso más. Este cambio de mentalidad exige también importantes modificaciones en el funcionamiento de una organización.

¡Recursos humanos ha muerto! ¡Viva dirección de personas! Por fin parece que está desapareciendo esta denominación poco afortunada de los departamentos que en las empresas se encargan de un modo más directo de administrar los temas relacionados con las personas que forman parte de la organización. Este eufemismo ha ocultado durante muchos años la riqueza de dirigir personas, y el cambio en la denominación puede suponer también un viraje en las políticas de las empresas.

«Los hasta ahora directores de recursos humanos deben ampliar su visión del departamento. La dirección de personas es un aspecto nuclear en la organización, de modo que el papel del departamento debe ser mucho más rico para conseguir que los trabajadores no sólo contribuyan a llevar a cabo la estrategia que ha implantado la dirección, sino que participen en su elaboración.» Quien así se expresa es el profesor José Ramón Pin, que dirigirá el Programa Enfocado «De la gestión de recursos humanos a la estrategia en dirección de personas», en Madrid, los días 30 y 31 de mayo, y 1, 6 y 7 de junio.

«El director de personas –prosigue– debe ser un socio estratégico de la alta dirección, porque colabora de modo decisivo en la identificación de los empleados con la estrategia de la empresa. Sin una plantilla empeñada en cumplir las líneas maestras marcadas por la dirección, no hay estrategia que funcione.»

La clave: ser capaces de impulsar este cambio de rumbo al departamento. «Y eso no es sencillo –reconoce José Ramón Pin. En muchas ocasiones, la rutina aplasta los buenos propósitos y no se consigue dar este salto. Muchas veces, los responsables de estos departamentos tienen muy buenas ideas, pero fragmentadas. Y lo que en realidad se necesita es un replanteamiento global que permita crear un verdadero departamento de dirección de personas.»

Para alcanzar este objetivo, no sólo deben desaparecer de la estructura de la empresa los conocidos recursos humanos. La transformación debe abarcar a todas las divisiones de la empresa. «Debe existir un quality agreement entre el nuevo departamento y el resto de departamentos de la empresa, que se convierten en clientes internos del primero. Y el trabajo de la división de dirección de personas se debe poder valorar partiendo de este acuerdo con los demás departamentos.»

Es decir, cada división da a conocer sus necesidades –contratación, perfiles, formación...–, y dirección de personas debe responder a ellas. A final de año, cada una de las partes examina los resultados, que se miden según el acuerdo entre cada uno de los departamentos con dirección de personas.

Compromiso de la dirección

Como es lógico, este cambio de mentalidad en esta área no se puede llevar a cabo sin el apoyo de la dirección general. «Ellos son en realidad los grandes directores de personas, que delegan algunas de sus funciones en un departamento. Por este motivo deben ser los primeros en convencerse de la necesidad de este cambio, cuya aplicación es bastante compleja para que se pueda llevar a cabo», asegura José Ramón Pin.

«En primer lugar, se debe conocer cuál es el objetivo del nuevo departamento. Después, conocer las principales herramientas para llevar a cabo con éxito la transformación y los diferentes termómetros para medir los resultados de esta nueva política», concluye el profesor Pin. Ya lo sabe. Si usted es director de recursos humanos, convenza al director general, cambie el nombre del departamento y pásese por el IESE.


Programa Enfocado en Dirección de Personas
Madrid, 30 y 31 de mayo / 1, 6 y 7 de junio



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